Escribe Angie Pedreira

El pasado 17,18 y 19 del corriente mes, se llevó a cabo en Florida, el Encuentro Nacional de Educación transformadora, que convocó a cientos de personas y proyectos de todo el país. “Todo comenzó hace algunos meses atrás”, contaban los organizadores, con la idea de reunir todos aquellos proyectos que impulsaran una nueva educación para nuestros niños. Días y meses pasaron, llamadas van, visitas vienen y sin querer queriendo la idea de reunirse para compartir ideas y experiencias, se trasformó en el Primer Encuentro Nacional de Educación transformadora, que convocado por el proyecto Girasol, contó con la participación de instituciones y organizaciones nacionales y de la región (Argentina, Chile, entre otros). Importa destacar que,  este espacio, nace con el propósito de intercambiar experiencias, herramientas y saberes entre familias, educadores/as y toda persona interesada en nuevos paradigmas educativos.

Las actividades se desarrollaron en el Estadio Municipal de Florida, que cuidadosamente decorado, lleno de colores y música, nos recibió  la mañana del sábado. Los niños, por supuesto, fueron parte del mismo, teniendo un espacio exclusivo para ellos, que contaba con juegos, libros de cuento, pinturas, colores, etc.

Por su parte,  haciendo eco a los verdaderos protagonistas, los proyectos y centros educativos presentes fueron variados y de diversas zonas del país. Girasol( Florida) es el colectivo que dio origen a este encuentro, cuyo objetivo es impulsar un proyecto de educación alternativa, que logre contener, potenciar y  orientar al niño y todas sus capacidades creativas.  Desde la tierra sanducera, la Escuela Camino al Sol (Educación viva) participó activamente de las jornadas y compartió su metodología y experiencia. El espacio pedagógico Caballito de Mar se acercó desde Punta del Diablo, donde hace un par de años se desarrolla como fundación y nos presentó su pedagogía,  basada en el método Montessori.  El sureste del país también dijo presente a través de la  comunidad educativa Pindó que desde el año 2013 viene siendo una propuesta que abre, expande, nutre, cuida y acompaña a los niños, desde el amor,  la conciencia, anclándose  en la Pedagogía Waldorf. También se acercó la gente de Escuela del Bosque (La Paloma) que ya está transitando su cuarto año en funcionamiento, Girando al Sur de la ciudad de Minas y el proyecto de Escuela Parque del Plata planteando sus enfoques e intereses. Maldonado también levantó sus manos, presentando el espacio de experiencias educativas Bajo el ombú (Manantiales), que como asociación civil conformada por veinte familias, gestiona de forma cooperativa y sin fines de lucro la educación de sus hijos, basándose en diferentes pedagogías no tradicionales, así como en su experiencia particular.

Por su parte, el proyecto Caracol tuvo lugar, como un centro de aprendizaje para la primera infancia que,  busca educar dese la paz, gestionado por un grupo de padres y madres, ubicado  en La Comarca, una comunidad internacional en el área rural de Sauce-Canelones. Sus objetivos básicos apuntan al desarrollo autónomo del niño, proporcionando estímulos y apoyos necesarios para transitar con seguridad y felicidad esta etapa de su vida. Centro Educativo Bilingüe Imagínate y El Jardincito (educación inicial) participaron y presentaron  sus proyectos, desde Montevideo y Maldonado respectivamente.

Cabe destacar, que las propuestas si bien son variadas, tienen enfoques similares en cuanto a la metodología aplicada.  Todas -o la gran mayoría- nacen por una necesidad, que padres y madres experimentan  al verse distorsionados ante la importante decisión de que su hijo sea parte de un espacio educativo. Se engendran entonces desde lo más pequeño, desde la familia, el hogar  y se expanden  generando redes. Las características generales tienen que ver con educar desde el respeto, la comprensión y el amor entre pares y hacia la Madre Tierra. Para esto, se utilizan metodologías que tienen que ver con dejarlo “ser” al niño y no opacar sus grandes fortalezas con el oscuro mundo de la imposición, del lograr lo que otro quiere que logre, en el momento que ese otro quiere que suceda. El punto focal de que cada niña y niño pueda “ser” en su más sincera realización, es, creo yo, la materia prima de toda pedagogía que busque una educación transformadora. El bichito famoso y tristemente naturalizado de la imposición busca ser acá, de una vez por todas, extinguido, o al menos, menos naturalizado y aplicado.  El derecho a la elección, a ser valorado, el derecho a escuchar y ser escuchado en todos los sentidos del verbo, con el fin de  construir una sociedad  donde predomine la libertad, la autonomía, el desarrollo integral y el disfrute por lo que cada uno hace. La incorporación de disciplinas artísticas y creativas que le brinden al niño herramientas para su autoconstrucción y expresión son, en estos proyectos, características fundamentales. Una sociedad en la que, nuestros niños-que mañana serán hombres y mujeres-puedan ser auténticamente ellos mismos, es lo que buscan en gran parte estos proyectos. Transformar la educación, para transformar el mundo.

El programa del encuentro estuvo destinado a varias temáticas, que van desde la autorregulación en los niños, las emociones y la importancia de su reconocimiento, el yoga como un sistema único e internacional para trabajar con niños y adultos de una manera sencilla y poderosa, la educación desde la visión de la ecología de los sistemas humanos, hasta la autorización de centros educativos y pruebas de egreso, entre otros.

Además, se presentó el proyecto de TAGMA, una escuela sustentable, que concientizó acerca del cuidado de los recursos naturales y la sustentabilidad en el Uruguay, cuya ejemplificación tiene que ver con la construcción de una escuela sustentable en Jaureguiberry, que con el apoyo fundamental de Michael Reynolds[1], comenzó a funcionar este año.

Desde Argentina, la Escuela La Cecilia, con más de veinte años de trayectoria expuso sus modalidades de trabajo, experiencias y anécdotas.

Los espectáculos artísticos que se presentaron, llenaron de alegría y sonrisas a todos los participantes. Marta Harte y su show, dieron inicio a la tarde del sábado, con un repertorio riquísimo de canciones para niños. Diego Ayala, desde Paysandú, presentó su atractivo show de malabares, que mantuvo expectantes a grandes y chicos. Tahachikuera Ysyrygua, desde Parque del Plata, Suena Alternativo, Juanchi Monzón y su “Comizión cumbia” junto a el show de Sonrisas Nómadas supieron darle broche final a estos días cargados de entusiasmo , alegría y esperanza latente de que aún podemos cambiar algo, de que juntos somos más y,  de que más, podemos más. Días de mucha cosa para decir pero sobre todo para escuchar, de ganas de seguir o de empezar a luchar por una educación que nos acepte real y prácticamente como somos y no como quieren que seamos. Por nosotros, por los niños, por las niñas, por la vida, por el Universo, por los que estamos hoy, y por los que vendrán. Creo que todos los que participamos de una forma u otra de este encuentro nos volvimos cargados de energía positiva, con la gratificante sensación de que se puede, de que vamos a poder. Resta decir ¡gracias por este encuentro! Que tanto dejó para pensar…

 “Creo en el diálogo, en la conexión, en el Universo, en la dignidad de la persona, en el deseo de libertad. Un lujo verdadero es un encuentro humano, una mirada, cada acto de amor. Gozos significativos son aquellos que embargan el alma de gratitud y atraviesan nuestra esencia más pura. Qué maravillosa es la Madre Naturaleza y todo lo que nos tiene para dar ¡Celebremos, porque estamos vivos! Es momento de renacer, como humanidad, pues, mil máquinas jamás podrán hacer una flor…”

 

INFORME COMPLETO EN EDICION DE MAÑANA

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