El 17 de octubre de 1968 se convirtió en la primera y única deportista uruguaya en batir un récord olímpico en los Juegos de México. Fue en los 100 metros pecho donde ganó la serie 5 en 1:17.4. Por la tarde del mismo día, mejoró su marca olímpica con 1:16.7 y ganó la semifinal 2. El 18 de octubre nadó en la final en 1:17.3 y culminó en la octava posición. El 22 de octubre amplió su foja histórica al meterse en otra final olímpica. Fue en los 200 metros pecho al ganar la serie 5 con 2:49.4, nuevo récord sudamericano. En esa final también fue octava con 2:51.9. Por única vez en la historia, Uruguay compitió en pruebas conjuntas al presentar dos postas. La del 4×100 metros combinado lo integraron Figueroa, Apt, Norbis y Ospitaletche, fueron sextos en la serie y marcaron 4:56.0, mientras que al relevo del 4×100 libre lo compusieron Figueroa, Apt, Castillo y Ospitaletche. Fueron cuartas en la serie con un crono de 4:33.4.
