La falta de visión de Paysandú en materia de servicios –turismo- quedó en evidencia en una anécdota contada por un parroquiano de la zona de Guichón. Por los ´90 cuando se desarrollaron los centros termales en Salto, Paysandú tuvo oportunidad, inclusive llegó a haber una transferencia millonaria de un interesado en invertir desde el viejo continente. En realidad era algo concreto. Una alta jerarquía del departamento llegó a decir que “las termas son para el pueblo”. No es el único caso que nos ha llegado. Paysandú no tuvo dirigentes políticos que estuvieran a la altura de las circunstancias. Otro caso emblemático fue el de Villagio Guaviyú al que nunca le dieron o vendieron agua termal, clave para el desarrollo del centro termal.

En ambos casos el tema se trabó en la propia Junta.