Por Juan Andrés Pardo. Coordinador de Turismo IDP

En las últimas semanas, hemos podido escuchar y leer a algunas personas manifestando y compartiendo su indignación en redes sociales, por el supuesto “estado de dejadez” de los centros termales sanduceros.

Primero que nada, quiero decir que, al igual que la mayoría de quienes vivimos en Paysandú, me encantaría que hubiera centros termales con mejor infraestructura y mejores servicios para brindar a los visitantes. ¿Quién no?

Ahora pues bien, quiero hacer referencia a dos cuestiones claves que siento necesario expresar, de manera de que sirva como información a quienes desconocen los procesos de trabajo para consolidar un destino turístico y lo que se viene haciendo en dicha materia a nivel departamental.

La primera, es que en cualquier parte del mundo, el proceso de consolidación de los destinos turísticos se desarrolla con el esfuerzo y trabajo de los actores institucionales, pero también de operadores privados y la comunidad. O sea, este punto es bien claro y directamente está ligado con la actitud de cada persona a la hora de actuar. En definitiva tiene que ver con una elección entre hacer y decir, entre construir o destruir, entre aportar o pararse del otro lado a tirar piedras. No hay evidencia alguna de destinos turísticos exitosos que funcionen únicamente a impulso de una institución estatal. Por el contrario, el desarrollo turístico compete a diversos actores, entre los cuales son parte elemental, los operadores privados y las propias comunidades.

La segunda cuestión tiene que ver con un hecho inédito, relacionado al inicio de un proceso de trabajo con clara visión estratégica que se viene impulsando por la Dirección de Turismo departamental, desde julio de 2015. Históricamente, Paysandú ha sido promocionado al mundo únicamente por sus termas y la Semana de la Cerveza. Sin embargo, en los últimos años se ha logrado generar, y en otros casos apoyar, productos turísticos anteriormente nada o poco tenidos en cuenta. Logramos concretar por primera vez una marca turística (Descubrí Paysandú) bajo la cual se promocionan nuestras termas, la cultura y la historia, naturaleza, los pueblos con encanto y la ciudad heroica y en este contexto, se han consolidado nuevas experiencias turísticas vinculadas a esos productos.  Otra apuesta clave en estos años, es la profesionalización del sector. En este sentido, se vienen generando cursos, capacitaciones e instancias de formación como pocas veces se ha visto en Paysandú, a través de alianzas estratégicas con INEFOP, MINTUR y otras instituciones.

Otro elemento para destacar, es el espíritu descentralizador con el cual se viene trabajando. Nunca antes, se habían realizado los esfuerzos por integrar a otras localidades del interior, al desarrollo turístico del departamento. Hoy, en pueblos como Lorenzo Geyres, Piñera – Beisso y Esperanza, se están generando proyectos estratégicos con visión turística, con gran impulso de dicha Dirección así como de otras áreas de IDP. Porque entendemos que la riqueza principal turística de Paysandú está en sus termas, pero se necesitan ofertas que complementen dicho producto.

Qué decir del crecimiento que ha tenido la actividad turística en Guichón, donde el proceso de trabajo interinstitucional y el involucramiento de distintos actores de esa comunidad ha permitido incrementar visitantes, que no solo disfrutan del agua termal salada de Almirón, sino también de la diversidad de circuitos históricos y de naturaleza que se ofrecen en la zona. No es casualidad que, junto a los guías locales, la Dirección de Turismo haya sido invitada como aliado estratégico a participar de un proyecto internacional –con apoyo de Unión Europea- que en pocos días dará comienzo en el viejo continente.

Qué decir del trabajo en clave de región, bajo el Corredor Pájaros Pintados, proceso que incluye al MINTUR y las intendencias del litoral, así como también a una red que ya cuenta con más de 150 operadores privados adheridos. A través del Corredor, hoy los departamentos del litoral nos promocionamos al mundo con sentido de complementariedad y no de competencia. Eso ha generado resultados de gran relevancia como el aumento de visitantes –tanto por turismo receptivo como turismo interno- a la región, así como al departamento. Este trabajo de varios actores que permitió optimizar resultados a la hora de la promoción. Y vaya si en este aspecto se lograron cambios, a diferencia de años atrás, Paysandú ha reducido notoriamente el gasto en promoción, apuntando a generar acciones con buen impacto y austeridad.

Qué decir del acuerdo firmado por los Intendentes de Paysandú y Colón en setiembre de 2015, que ha sentado las bases para trabajar de manera integrada, posibilitando un fluido intercambio de información turística en ambas ciudades y potenciando vínculos entre actores turísticos de ambos márgenes del río Uruguay.

Y si de acciones promocionales se trata, vaya si se habrán generado buenas cosas con pocos recursos, pero con mucha voluntad. Por ejemplo, posibilitando la llegada de periodistas especializados nacionales e internacionales, que han visitado Paysandú y han publicado artículos turísticos al respecto en medios de gran alcance.

Es claro que indignarse, criticar y compartir la indignación desde las redes sociales, no conduce a nada constructivo. Por el contrario, atenta contra los intereses de Paysandú, porque la permanente insistencia que algunos hacen de compartir lo negativo, atenta contra cualquier forma de promoción turística.

Por otra parte, para los más escépticos, quiero informar (por si no saben) que en los Centros Termales de Paysandú -al igual que años anteriores-  la motelería municipal mantiene un promedio de nivel de ocupación de entre 90 y 100% de ocupación durante los meses de enero y febrero. Por tanto, hete aquí una realidad que rompe los ojos y que difiere bastante de lo que algunos indignados manifiestan: la fidelidad de muchos turistas es más que evidente. Miles de turistas siguen eligiendo disfrutar su tiempo libre en las termas. Y reitero, si bien en ambos centros termales nos gustaría generar un mayor salto en calidad, durante los últimos años se han logrado reducir notoriamente los altísimos costos de mantener dichas estructuras así como también se han invertido recursos  en mejorar las infraestructuras. Pero ojo, no crean que la calidad de los servicios turísticos que se brindan en un destino (como los centros termales) no es tampoco exclusividad de la Intendencia. Porque como señalaba antes, se trata de un compromiso que compete también a operadores privados y ni hablar a las comunidades, que deben ser parte activa en el proceso de desarrollo turístico local.

Cuando se dejen de lado baratas mezquindades humanas, seguramente se podrán optimizar procesos de desarrollo turístico. Cuando algunos entiendan que para progresar hay que sumar desde el vamos y no desde la queja constante, vamos a caminar mejor, no solo en turismo, sino también como sociedad.