Recuerdo cuando era chico y mis viejos me advertían que si actuaba de una forma podría tener ciertos efectos que no irían a gustarme. Uno de porfiado que es, lo hacía y si resultaba con los efectos que me habían pronosticado… sonaban las tres palabritas indeseadas… ¡Yo te lo dije!
Héctor Rodríguez
disenohector@blogspot.com
Los NPB
Campeando estos tiempos difíciles de mucha y rápida información, tanta que a veces se llega a confundir, donde las verdades se dicen a medias y las mentiras no parecen mentira, donde se manipula la información para llevar el cerebro de la gente de hacia donde se quiere, sin medir consecuencias y el daño moral no solo de quien es atacado desde el anonimato sino de toda una familia que hay detrás. La impunidad ante mucha información falsa asusta, da bronca y se hace incomprensible que alguien pueda tener tanto fanatismo, odio y enfermedad hacia los demás por el solo hecho de pensar diferente.
Estamos en un país chiquito donde todo se sabe al toque, en un país de gente gris que no quiere ver, ni darse cuenta del país que tiene, de gente que se deja manipular por la “gran prensa” o los depravados anónimos en las redes sociales, de gente a la que le han convencido que este modelo le está “robando” el estatus que el mismo modelo le dio, gente de memoria selectiva que añora un pasado sin sensibilidad y sin tolerancia, gente que piensa que el gatillo fácil es la solución, gente que su frase de cabecera es “están conmigo o contra mi”, gente que esta convencida que siempre la culpa es del otro, que los pobres se estan llevando inmerecidamente parte de su salario, que no se puede salir a la calle de tanta inseguridad. Gente gris, incorformista, que ve la realidad con un ojo solo (ese que le dicen de afuera que tiene que mirar) que practica dedicadamente el gataflorismo, es gente que ve siempre el vaso medio vacío.
El 90% de esos sujetos son esos nuevos pequeños burgueses (NPB) que en los últimos diez o quince años se vieron de un día para el otro que el nuevo modelo le permitia tener y hacer cosas que solo había soñado como muy lejana: una vida más digna, la casa, el auto, las vacaciones, los viajes al exterior, tener los hijos universitarios. El nuevo modelo les permitió todo eso, pero también los volvió consumistas, avaros, desconfiados, egoístas, menospreciando y olvidandose de todo cuanto era y todo cuanto se sufrio para llegar a ese nuevo estatus. Es que le dieron la posibilidad de mejorar sin enseñarle solidaridad, de recordarle que aun hay compatriotas que no han tenido la oportunidad –por diferentes razones- de tener una vida mejor y que la sociedad en su conjunto -en el que está incluido este nuevo pequeño burgués- tiene la obligacion moral y cívica de no dejarlos desamparados. Y estan totalmente convencidos de que quien tiene esa obligación es únicamente el estado sin tocar “lo que es mío y me lo gané con el sudor de mi frente”, sin pensar que si no hubiera un entorno sano y seguro y politicas acordes, no habría “sudor” que alcanzara para llegar a donde llegó.
Yo te lo digo, yo te lo pido
De no ser porque muchos compatriotas que no lo merecen se verían enormemente perjudicados, me habría gustado que esos desmemoriados nuevos pequeños burgueses, refrescaran la memoria y probaran nuevamente la voracidad enfermiza de la derecha rancia y conservadora que él se cree que “salvará” al país. Que volviera a probar nuevamente comos sus derechos mas básicos son vulnerados, que se le acaben muchos de los privilegios y conquistas logradas en estos años; que pruebe una vez mas como delante de sus ojos le roban descaradamente lo que es de todos y le venden el país al mejor postor sin importarle si vos no llegás a fin de mes o te llenan la calle de gente pidiendo. Dan ganas de gritarle… dale…. votá la derecha y refrescá la memoria. Vas a volver a vivir el verdadero país de la joda en donde sos un puto número… porque eso es lo que sos para los politicos oligarcas que estan queriendo volver al poder para sangrarte mientras ellos son los que tienen buenas casas, cambian de auto, se van de vacaciones, se van al exterior a pasear y conocer… esos privilegios que hoy tenés vos. Dale… votá la derecha, que en cinco años te voy a decir lo que me decían mis viejos… “¡Yo te lo dije!”.
Pero sabés que… No quiero eso para vos. No se lo merece ni vos ni tu familia, ni los tres millones de compatriotas. Porque aunque seamos un pueblo gris, gataflorista y quejoso… nos merecemos todo esto que hemos logrado… y nos merecemos más… claro que sí. Por el solo hecho de ser seres humanos nos merecemos vivir dignamente. No hay forma de que el odio, el menosprecio, las mentiras, solucionen los problemas y te den una vida mejor. No olvides lo fundamental y lo más importante: somos un pueblo, somos una sociedad y no todos nuestros compatriotas tienen las mismas posibilidades ni las mismas oportunidades que vos, entonces tenemos la obligacion moral, etica y civica de ser solidarios con esos compatriotas. Sin discriminar, sin cosificar, encasillar ni meter a todos en la misma bolsa. Como seres humanos que somos somos diferentes, y finalmente la solidaridad… con solidaridad se paga.
No olvides que te lo dije
