Alejandro González

Muchas personas, en Semana Santa, se dedican a los rituales, cultos y tradiciones que hemos aprendido de la vida del Maestro Jesús, y sobre todo en su última semana de vida, llamada la Pasión; pero, ¿realmente comprenden o ponen en práctica lo que eso significa? ¿qué es la Pasión de Jesús? ¿es meramente practicar algún tipo de ritual, o hay algo más profundo?

Como muchas de las enseñanzas de este gran Maestro, tenía una parte para el público en general y otra para sus discípulos o alumnos avanzados; trataremos de ver la segunda que generalmente está oculta para el neófito en temas espirituales.

Todos coincidimos en que la Pasión comienza con la Última Cena y termina con la Crucifixión y Resurrección del Nazareno, pero todo lo que sucede en el medio es de verdad muy interesante. Para que haya verdadera Pasión, debe haber varios elementos necesarios, que hacen la cosa; y cabe aclarar, que nada de lo que enseñó Jesús era superficial o banal, quiere decir que tu también puedes y deberás en algún momento, vivir esta bendita Pasión también.

En la Última Cena, el Maestro compartió con sus apóstoles un secreto que era practicado por los Esenios, secta a la cual pertenecía, que era la Transubstanciación, o sea cargar el pan con su carne (vale decir sus enseñanzas) y darle vida con el jugo de la vid (ponerlas en práctica); equivale a decirles que se aprendieran sus enseñanzas y las practicaran, y les dijo que hicieran eso en su nombre, de ese pequeño ritual fue que se armó la Santa Misa que tenemos hoy día. Pero en esa Última Cena, el propio Maestro le dijo a Judas que hiciera lo que tenía que hacer, o sea, entregarlo a los soldados del Sanedrín para ser juzgado; todavía se discute si Judas sabía lo que iba a pasar, o también fue engañado.

Los tres días siguientes de la vida de Jesús, estuvieron llenos de traiciones, abandonos, juzgamientos injustos, golpizas, insultos y escarnios de todo tipo; y ¿cual era la reacción del Maestro?, ninguna, absoluto silencio, abstraído del mundo que lo rodeaba con toda su injusticia, parecía estar en meditación profunda, sin responder a las provocaciones de Herodes, el Sanedrín o el propio Poncio Pilatos.

Fue abandonado por su propio pueblo y traicionado al punto de preferir salvar a un asesino como Barrabas en su lugar; y luego llevado al Gólgota y crucificado, donde después de todo ese maltrato, su primera frase fue: “Padre, perdónalos que no saben lo que hacen”.

Esa es la historia conocida, pero ¿qué tiene que ver contigo?, ¿acaso es meramente un hecho doloroso que te recuerde tu vida insignificante?, ciertamente no. Esta Pasión tu tendrás que vivenciarla si quieres realmente avanzar en la vida, deberás ser traicionado por alguien, juzgado injustamente y hasta abandonado por todos; y en esa soledad, en vez de patalear, quejarte o maldecir a tus agresores; practicar la Pasión de Jesús, que es entrar en meditación, observando calladamente lo que sucederá dentro de ti, que si lo haces, el rencor y odio que esa situación te genere, crecerá y luego morirá sola y se convertirá en Perdón y Compasión. Esa es la verdadera Pasión, es observar en meditación tus propios odios hasta que, tal cual una flor, nazcan, crezcan y se mueran dentro de ti; y allí podrás decir luego: “Te envuelvo en mi círculo de Perdón, para bendecirte y prosperarte”.

Esta Pasión tu tendrás que vivenciarla si quieres realmente avanzar en la vida, deberás ser traicionado por alguien, juzgado injustamente y hasta abandonado por todos; y en esa soledad, en vez de patalear, quejarte o maldecir a tus agresores; practicar la Pasión de Jesús, que es entrar en meditación, observando calladamente lo que sucederá dentro de ti, que si lo haces, el rencor y odio que esa situación te genere, crecerá y luego morirá sola y se convertirá en Perdón y Compasión.

Nunca va a ser tan fuerte como lo que vivió Jesús, pero si tienes la suerte de que alguien te traicione o juzgue o abandone, no pierdas esta hermosa oportunidad de observar en silencio tu interior, y vivirás la Pasión de una manera que nunca lo has hecho, obteniendo muy buenos resultados que te prepararán el camino para tu propia Resurrección y Ascensión.