Escribe Libia Leites Moreira

En Uruguay se observa una gran brecha de la participación en política entre mujeres y hombres.

Se han logrado avances y eso no se niega y son gracias a los contínuos reclamos y la gran necesidad de las mujeres de estar en sitios de decisiones.  También a la  unidad que se ha construido entre ellas viendo que si no se trabaja en redes y en grupos no se podrá llegar a ese fin tan ansiado que es obtener las mismas oportunidades con iguales capacidades.

La política partidaria no escapa al tan mencionado machismo donde aún soportamos una diferencia muy marcada en las Cámaras por ejemplo.

Se visualiza que las mujeres son las que militan en mayor número y se dedican a la parte administrativa y de organización en todos los Partidos Políticos pero a la hora de las negociaciones importantes los que lideran este trabajo son hombres.

Existe el acoso sexual y obviamente la violencia verbal la cual la mayoría de las veces se oculta debido al temor a las represalias o al escándalo público.

Ante esa situación y a la indiferencia  lo que sucede es que la mujer se aleja y el hombre conserva su lugar sin ninguna clase de reproches.

Lo más duro es encontrar mujeres compañeras que aún no han logrado romper esta cultura de alabanza e idolatría al patriarca, ese líder varón que  muchas veces no tiene capacidad de liderazgo ni tampoco de ocupar cargos designados , perjudicando con esta actitud a las mujeres que si podrían sobrellevar mucho mejor .

 Uruguay en el mundo

Uruguay ha sido pionero en derechos políticos de las mujeres en América Latina pero lamentablemente ha quedado rezagado con respecto al mundo.

Nuestro país está en el puesto 96 a nivel mundial en participación femenina.

Se ha concientizado a una parte de la población y se indica que una democracia para ser plena debería ser paritaria.

Sin embargo la otra parte suele ser muy discriminatoria o indiferente que es igual de perjudicial.

 Normas y Leyes

Uruguay posee un gran avance en materia de normas en éste tema y no deja de ser un país con leyes destacadas. Ha avanzado rápidamente en cambios legislativos pero a la hora de llevarlos a cambios reales en territorio es más lento, por eso aun es bastante insuficiente.

La aprobación de leyes no alcanza, la cultura aún instalada en nuestra sociedad requerirá bastante tiempo para cambiar esta realidad.

 Erradicar la desigualdad de Género en Política

Aquí en Uruguay no se visualiza una erradicación a corto plazo.

El primer paso sería instalar el tema en el debate político, las propias mujeres en sus lugares legislativos deberían convertirlo en un tema de agenda.

Desde allí tomar medidas para aumentar la representatividad de mujeres en la política manteniendo un objetivo claro defendiéndolo. Se necesita un apoyo institucional en formaciones, instalar cifras objetivas.

La política y la igualdad de género dentro de ella es sumamente importante para que se instale también en todos los ámbitos.