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Una coalición “inédita” e “inusual” para el Uruguay, integrada por más de 70 medios de comunicación de Montevideo e interior, junto a la Academia y organizaciones de la sociedad civil, lanzaron el lunes pasado Verificado.uy, un proyecto periodístico que se encargará de chequear el discurso público durante la campaña electoral para las elecciones nacionales, en procura de contrarrestar el fenómeno de la desinformación.

La actividad tuvo lugar en el Aula Magna de la Facultad de Información y Comunicación de la Universidad de la República, donde un panel integrado por el Rector de la Udelar, Rodrigo Arim, el periodista Emiliano Cotelo, la integrante de Cainfo Carolina Molla y la coordinadora de Verificado.uy Ana Matyszczyk, dieron a conocer los detalles del emprendimiento.

Arim calificó como “un evento inusual e inédito para el Uruguay” la integración de esta coalición. Inusual porque fomenta la cooperación de actores diversos” y es “inédito porque su alcance y composición, estamos hablando de la heterogeneidad de medios de información con distintos enfoques periodísticos, además de un cuerpo de académicos que cubre casi todo el universo de instituciones académicas del  país, asegura contar con una información verificada y creíble para todo el espectro político”.

El Rector señaló que si bien es un lugar común decir que “calidad informativa y calidad de la democracia van juntos, es un lugar común necesario”, porque “no hay democracia deliberativa y reflexiva sin calidad en la base de la información”.

Intentar poner una barrera a la desinformación “no implica para nada eliminar las aristas más punzantes de la confrontación democrática. Una democracia aburrida no es una mejor democracia, es si colaborar para que el campo de la confrontación se nutra de ideas, de posicionamientos filosóficos y políticos y no de golpe de efecto, del título escandaloso, o lo que es peor aún, la viralización del rumor, la infamia o la mentira a través de mecanismos descentralizados y opacos”, subrayó.

Para Arim “no hay nada más en las antípodas de una sociedad democrática que volver verosímil la mentira, y diluir los límites entre lo cierto y lo falso”, en tiempos de “nuevos oscurantismos”, con “gobernantes que niegan verdades científicas, donde la más agobiante es el cambio climático, pero no es la única”.

Por lo tanto “la cooperación se impone a la competencia, medios con miradas distintas y a veces antagónicas sobre la propia realidad nacional, se alinean en la cooperación para actuar como antídoto ante quienes a través de la opacidad y el uso de redes promueven la falsedad”.

“Nueva forma de terrorismo”

El periodista Emiliano Cotelo apeló a un tradicional cuento judío para hacer referencia al fenómeno de la mentira, destacando que esta “no nació con las redes sociales, no es algo nuevo, es un arma antigua tan poderosa como dañina. La verdad de los hechos no siempre es fácil de discernir y desmentir no es tan sencillo”.

“La mentira requiere mentirosos, con recursos, tiempo, conocimiento, pero también necesita crédulos ansiosos, personas dispuestas a creer y difundir cualquier mensaje”, subrayó el integrante de la redacción de En Perspectiva.

Esos crédulos son las “personas más dispuestas a pasar aquellos mensajes que confirman sus creencias, sus convicciones, o sus prejuicios. Eso siempre existió, pero se aceleró en estos tiempos de redes sociales”, comentó.

Cotelo valoró la alianza de medios de Montevideo e Interior que se suman al proyecto, porque “la aclaración una vez obtenida, debe circular a la mayor velocidad posible y con el mayor alcance posible”.

Casi no hay disposición ni tiempo para comprobar. Y si al final resulta que el mensaje era falso, nadie se siente enteramente responsable, cada uno solamente reenvió lo que recibió. Es el caldo de cultivo perfecto”, para este tipo de maniobras. “Es una especie de granada, destinada a dañar reputaciones, distorsionar el debate, generar arrebatos de bronca, alentar prejuicios, debilitar la convivencia social y resquebrajar la democracia republicana”.

Se trata de una “nueva forma de terrorismo”, un “engaño a escala industrial” “que sobrepasa la capacidad de los medios individuales”.

Por lo tanto la coalición de más de 70 medios de comunicación, más facultades y la sociedad civil, permitirá “enfrentar el efecto negativo de la desinformación. Una alianza colaborativa que no es propiedad de ninguna de las empresas”, destacó.

El desafío de combatir el engaño y la mentira en la campaña electoral. Vamos a encontrarnos con imprevistos, discusiones, debates, pero estamos convencidos que el esfuerzo vale la pena”, consideró.

La particularidad del acuerdo uruguayo

Carolina Molla, en representación de una de las organizaciones de la sociedad civil (Cainfo), dijo durante la presentación de Verificado.uy, que el emprendimiento pasó de “ser un proyecto periodístico a uno cívico”.

Recordó una frase del escritor Mark Twain, de hace más de 100 años, cuando señaló que “una mentira puede viajar por el mundo mientras la verdad se está atando los zapatos”. “Eso es lo que está pasando con la desinformación. Lo nuevo son los métodos, los espacios donde se producen, cómo la opinión pública interactúa con esa información”.

Por su parte la coordinadora del emprendimiento, Ana Matyszczyk, indicó que “nuestro país se mete en la lista de democracias del mundo que combate la desinformación a través del periodismo colaborativo. No hay otro camino para mitigar de forma eficiente la mentira, sino sumando los esfuerzos de manera colectiva”, subrayó.

Matyszczyk hizo referencia a la particularidad que tiene el proyecto uruguayo, diciendo que “somos el único país del mundo que entendió que la lucha contra la desinformación se debe hacer desde el periodismo, pero no alcanza solo con los medios de comunicación. Entonces el Uruguay le dio otra dimensión a la palabra colaborativo, somos la única coalición en todo el mundo que convocó también a la Academia y a organizaciones de la sociedad civil”.

El “compromiso mayúsculo de los medios de Montevideo y el Interior, es el de priorizar los contenidos de calidad”, concluyó

Qué se verificará

El trabajo se concentrará en dos tipos de contenidos: Rumores desperdigados en redes sociales y contenidos del discurso público (declaraciones de políticos, aspirantes a puestos de gobierno y gobernantes). Se verifican contenidos con una interacción significativa en redes sociales. Esta interacción será medida en cantidad de compartidos en Facebook y retuits en Twitter, distribución en redes sociales, comentarios y reacciones en general. Para chequear rumores que se difunden a través de redes sociales y dispositivos de mensajería, se seleccionará el contenido según la interacción que genere en las distintas plataformas. En el proceso de verificación se buscará la fuente de la publicación a través de herramientas digitales tales como la búsqueda inversa o la geolocalización para contrastar lo que se dice con la información disponible. Luego de confirmar o desmentir el rumor, Verificado.uy explicará qué se hizo para obtener la conclusión, publicando capturas de pantalla de la publicación.