Graciela Ruth Paz
El ser humano puede transformar la realidad solamente de manera consensuada. El mundo es pues, el resultado de nuestros esfuerzos coordinados para llevar a cabo una vida en común, pero también la necesidad de luchar contra las inequidades y los desajustes que se dan en estos procesos reguladores, pero no siempre igualitarios.
El gasto social se ha convertido no en la inversión de un espacio público mejor para todos sino en la compensación que se otorga a otros sectores que no han accedido a la posibilidad económica de costear un servicio o mejorar su nivel de formación. No es fácil desprenderse de toda una historia que marca una línea divisoria entre lo público y lo privado tendiendo siempre a culpabilizar al privado por sus fines de lucro y que además deposita en el Estado la responsabilidad de resolverlo todo en el entendido que la “cosa pública” es injerencia exclusiva de la administración ya sea a nivel local o a nivel del gobierno nacional. En cualquier economía la decisión a tomar tiene que ver con qué (bienes y servicios) producir, cómo producirlo, cuándo y dónde hacerlo y para quien. La frontera entre aquello que debe dejarse al Estado en una economía y aquello que puede resolverse a través del mercado no es estable. A la hora de tomar decisiones sobre qué le compete al sector público y qué al mercado debe valorarse un tema crucial: la garantía del bien general. El prejuicio que tanto perjudica a los emprendedores es que la actividad privada se guía casi exclusivamente por el afán de lucro sin consideración alguna del interés general, y la percepción que el estado es burócrata y paga con retraso los servicios que contrata y que en consecuencia el privado sube los costos y factura muy por encima de lo que invirtió. En lugar de socios por el bien común se convierten en enemigos con sus intereses particulares y dispuestos a no ceder ni una parcela de poder.
Ni liberalismo económico ni excesiva gestión pública que se superponga con el empresario privado. La virtud está siempre en el equilibrio.
Cuando el estado y sus políticas públicas abarcan no solo los cometidos de la sociedad civil que corresponden a sus competencias y jerarquías sino también a un sinfín de propuestas culturales y formativas se corre el riesgo de dejar sin fuerzas al emprendedor privado. Un espectáculo, un artista puede cotizar su actuación al precio que estimen justo en el libre juego de la oferta y la demanda o del valor que le adjudican a su trayectoria, al staff que ocupan, a los patrocinadores y a los compromisos dentro y fuera del país. ¿Pagar $ 16.000 por un recital de Paul McCartney es más o menos valioso que pagar $ 400 por una entrada al ballet del Sodre y que no agotó las localidades?
Lo que atenta contra el empresario que trae a los MIDACHI es comparar el costo de su espectáculo porque simultáneamente hay otras cinco actividades de esparcimiento, pero gratis. Llegará un momento que las propuestas de espectáculos “caros” no darán resultado, no solo el económico sino el de valoración del artista con media sala vacía, en tanto el público no piensa que en cualquier marquesina que se precie de buen nivel no se ve ni colgado del balcón de la última tertulia un artista por menos de $ 500 dólares.
En el deporte
Algo similar ocurre con el deporte. Una piscina de acceso totalmente gratis debe incluir un sistema de becas para los que no pueden costear una cuota en un club y estar restringida justamente a esa población. Las piscinas públicas están desbordadas, limitan el ingreso por los cupos justamente y los clubes que las tienen todo el año en mantenimiento no pueden siquiera mantener el caudal de socios. Hace unas semanas en la presentación del libro del estimado Juceda, el mismo decía que ya no hay dirigentes para los clubes (deportivos). Es cierto, los clubes (excepto los grandes y en particular los capitalinos), sobreviven por el esfuerzo de los directivos que pagan la luz, el agua, barren la vereda (visto) y hacen malabares para cumplir con las cargas sociales y los impuestos municipales y también acuden al MTSS porque funcionarios y entrenadores “voluntarios” o contratados a término se presentan a formalizar reclamos laborales. Y es de la “última” comisión directiva,la actual hacerse cargo de todo lo que sucedió desde su fundación en adelante.
Es necesario que las políticas públicas también apoyen a las instituciones deportivas, fomentando el registro de socios de funcionarios estatales, de agremiados sindicales, de integrantes de las cooperativas sociales. ¿Se imaginan el impacto económico de asegurarles 400 o 500 socios a un club haciéndose cargo de la cuota por parte de un organismo estatal, un ente público? Ni que hablar de cuotas por núcleo familiar y el beneficio en salud y recreación.
Por otra parte el estado ha expandido la enseñanza y ha descentralizadolas ofertas terciarias diversificando la matriz educativa, todo en una apuesta a lograr lo mejor para los estudiantes y por ende para la sociedad. Pero cuando se brindan talleres sin costo se perjudica al profesional que vive de ello. Y ese profesional que tiene la misma propuesta de un curso semestral, puntual, ocupa un local, paga una secretaria además del equipo docente, anuncia en los medios. Distribuye salarios y retroalimenta el mercado.
La Noche de las Librerías
La Noche de las Librerías se ideó hace tres años como una movida de recorrida entre editoriales y librerías sumando también eventos culturales. Como lo destacó este año XURXO PONCE del Centro Cultural de España en Uruguay (su impulsor) este año se sumaron otras librerías del interior que muchas veces se trata de emprendimientos que están solos en sus respectivas localidades por lo que deben hacer grandes esfuerzos para encarar y concretar actividades de este tipo. De esta manera el evento nucleó a 50 librerías de Montevideo y 7 del interior de las cuales 3 fueron en el departamento de Canelones. Aquello de morir en la capital. Este 9 de noviembre en Paysandú la única librería (farmacias que venden libros no son librerías, jugueterías y papelerías no son librerías que además no participan cuando se las invita y además también una tiene su propia “feria del libro”), Posta del Libro realizó su velada, enriquecedora, variada, amena y culta y de proyección barrial con la oferta gastronómica y la calle especial para el evento. Simultáneamente hubo tres acontecimientos literarios que se proyectaron como Noche de las Librerías. Por supuesto el público se repartió. Los números se los dejo a esta mujer emprendedora que se ha puesto al hombro muchos desafíos culturales, ha traído diversos y reconocidos autores, gracias a los cuales se ha colmado el Teatro Florencio Sánchez, ha recorrido las escuelas y los colegios con sus libros y ha sido la que más participación le ha dado en sus instalaciones al Plan Nacional de Lectura. Por su impulso y divulgación. Ni que hablar de la gestión de la Feria del Libro. Co gestionada dirán, sí. Tal vez solo era cuestión de trasladar los otros eventos para el sábado, al otro día.
Ni liberalismo económico ni excesiva gestión pública que se superponga con el empresario privado. La virtud está siempre en el equilibrio.
