Escribe Darío Rodríguez

Fideicomiso: ¿A quién confiar su uso?

La posibilidad de utilizar un fideicomiso autorizado mediante decreto de la Junta Departamental fija un tope de “hasta” 25 millones de dólares, reintegrables en 20 años lo que, de alguna manera, condiciona próximas administraciones. Aquí estuvo una de las discusiones centrales. Su uso no es taxativo y quedará sujeto a la nueva administración.

El gobierno electo debería priorizar dentro del plan, no solo por una cuestión de plazos, las iniciativas que posibiliten llevar un plato de comida a la casa. Pero hacerlo sin demagogia, con transparencia,  y sin clientelismos pueriles.

El fideicomiso financia el “Plan de Infraestructura para el desarrollo y generación del empleo” (también acordado) que involucra unas 34 intervenciones en la ciudad capital y un 20 % de recursos para el interior. Si se implementarán todas se requerirían más recursos. Con tal posibilidad a la mano, el intendente/a, tendría que moverse en dos planos: priorizando lo urgente derivado de la enorme crisis profundizada por el gobierno nacional e interviniendo en el territorio en perspectiva de cambios sustanciales. En definitiva, el uso de la herramienta podrá tener un altísimo impacto en la vida de la gente.

En el extenso listado acordado, casi en forma unánime, claramente el programa de “Jornales solidarios”, “Paysandú Trabaja”,  “Plan Veredas”. “Economía solidaria” deberían ser las prioridades. Se puede decir que dichas tareas pueden ser acometidas por cooperativas sociales; hoy abandonadas por el gobierno nacional. Aquí debe haber un fortísimo foco institucional alumbrando. Esto no significa la transformación de Paysandú, sí la decisión política que nadie quede a la vera del camino; “pirinchiando” el cielo.

En el menú se pueden visualizar iniciativas transformadoras en la  perspectiva de poner a Paysandú, -enclavada estratégicamente- y con un desarrollo universitario sustantivo, -hoy amenazado-,  en la vidriera regional. Habrá que direccionar acciones donde la infraestructura y los espacios públicos escasean, mirar zona Norte,  Nuevo Paysandú. San Félix, etc.

Establecer un Plan Costero, incorporar la iniciativa de Distrito Park, examinar el borde costero, campus residencial universitario, pueden dibujar propuestas transformadoras e integradoras de actividades y poblaciones. Una lástima no se haya incorporado la reutilización, con traslado de dependencias, del Corralón departamental. Hoy, en plena trama urbana,  disfuncional. Darle continuidad a las obras de un dinamizado puerto es compartible. No obstante se deberían extraer recursos y realojar a los vecinos que mal viven en Park Way. Un debe del FA. Av España y AvBrasil, incorporadas, deberían contar con proyectos específicos que fortalezcan el acceso a la ciudad de todos y afianzar destino turístico. El acceso al suelo servido, encuentra en la consolidación de la cartera de tierra -se mencionan 9 hectáreas-  un potente instrumento de planificación. Instrumento largamente reclamado por las organizaciones del hábitat; tal el caso de FUCVAM.

El asunto urgente es meditar a quién se le entregará la llave de la Intendencia con el adicional de un fideicomiso. El electo debería priorizar dentro del plan, no solo por una cuestión de plazos, las iniciativas que posibiliten llevar un plato de comida a la casa. Pero hacerlo sin demagogia, con transparencia,  y sin clientelismos pueriles;  acá hay antecedentes que no se pueden soslayar. Conductas verificadas entre los partidos en disputa.

El control social del eventual uso del fideicomiso debería alentarse más allá de los organismos con expresa competencia en el asunto. El uso de la herramienta puede pautar un salto en calidad. Una de las cuestiones será la promoción de las propuestas que alienten la ciudad inclusiva, democrática, que densifique y recompongo tejido social; muy dañado. Seguramente el plan  requerirá de una Unidad Ejecutora específica, con gente idónea, visualizado como una inversión para que no sucumba entre las lógicas administrativas cotidianas y las mediatizaciones.

En tal lógica el liderazgo institucional y personal del intendente/a es vital. La gestión del FA pavimentó camino con logros tangibles que requieren continuidad. En  micro, la experiencia de Paylana, -un alto logro de la gestión- da cuenta de las capacidades demostradas en la conducción frentista.