Escribe Darío Rodríguez
Dos iniciales medidas tomadas por el gobierno afectan directamente el desarrollo del movimiento cooperativo de vivienda. Por un lado, recortó en un 15 % las partidas ministeriales en gasto e inversiones (del presupuesto 2019) -y con esa base elaboró el actual presupuesto, a estudio del Parlamento-, eliminó uno de los sorteos (julio) y nada dice sobre el de diciembre; extremo que genera nerviosismo y pone en alerta a las distintas organizaciones. Sobre la propuesta presupuestal (recortada) vale la pena volver sobre el artículo del ingeniero Benjamín Nahoum publicado en 20Once en su anterior edición (ª)En la estructura presupuestal aparece la creación de un fideicomiso para la construcción de vivienda a través de empresas. Pero la opacidad campea. Atrás van quedando los dichos del cabildante presidente de la ANV, Klaus Mill von Metzeny de la ministra del ramo, también cabildante, Irene Moreira, sosteniendo en inauguraciones de complejos financiadas en el quinquenio que concluye, que las cooperativas serían una de las prioridades.
Atrás van quedando los dichos del cabildante presidente de la ANV, Klaus Mill von Metzeny de la ministra del ramo, también cabildante, Irene Moreira, sosteniendo en inauguraciones de complejos …(…)… que las cooperativas serían una de las prioridades.
El mecanismo de los sorteos para llegar a la financiación, -largamente cuestionado por las organizaciones del hábitat pues encubría falta de recursos- tenía la virtud que daba cierta previsibilidad y luego de tres al hilo, (dos por año, generalmente) automáticamente se accedía al préstamo; tardando un lapso la escrituración. Esta dinámica organizaba el trabajo de la cooperativa y de su respectivo equipo técnico (IAT).
Por lo que “las cooperativas, las relocalizaciones y el programa de mejoramiento de asentamientos sufren un recorte importante, que se estima en cerca de un 20 %”.
A lo anteriormente descripto debe sumarse el notorio enlentecimiento de las escrituras; en definitiva hablamos de dinero y de oportunidades. El 25 de junio, oficio 173/2020, el director de Vivienda del MVOT, Jorge Perini, voceaba la parálisis de las escrituras. Con multicolor decisión ya habían quitado un sorteo e iban por más… Perini establecía: “…se posterga el otorgamiento de fecha para la firma de escrituras de préstamos a cooperativas de vivienda, hasta tanto se reciba la priorización que oportunamente será comunicada por parte de ésta Dirección”. La medida, generó desazón y bronca en los colectivos cooperativos. Luego se realizó la “priorización” antedicha -sin explicitar los criterios de la misma- y días después, ya en julio, 6 cooperativas escrituraron sus préstamos; tema a celebrar. Las cooperativas El terruño (18 vivienda) y Covibrandzen (78 viviendas), ubicadas en pleno centro de Montevideo escrituraron sus respectivos préstamos y en semanas iniciaron proceso constructivo, en altura. Idéntica suerte tuvieronCovinea (24 viviendas) situada en Lagomar, Canelones; Covi 33 (28 viviendas) en capital olimareña; Covigrecar (50 viviendas), Carmelo, Colonia y, en el centro del país, Cotradur (34 viviendas), Durazno. Esperemos que el MVOT se ponga al día con las escrituraciones pendientes; detrás del acto administrativo hay decenas de familias aguardando concretar el derecha a la vivienda; uno de los derechos humanos.
Por estos días, -también sin conocer los criterios, aunque es bueno que se procesen las escrituras y se blanqué cuáles son los recursos existentes- se largará una nueva lista corta de escrituras a concretarse antes de fin de año. Para dar tan solo un ejemplo, FUCVAM tiene 26 cooperativas pendiente de escrituración; eso da un número aproximado de 600/700 familias. Por lo que el número de cooperativas pendientes de escritura ronda las 50; algunas esperan hace bastante tiempo. Demora que en parte venía de arrastre.
Esto no es todo. La diputada Cecilia Cairo sostuvo en la emisora capitalina M24 hace unos días, que “solo un tercio del fideicomiso será con fondos privados y el Estado les asegura rentabilidad”. Por lo que “las cooperativas, las relocalizaciones y el programa de mejoramiento de asentamientos sufren un recorte importante, que se estima en cerca de un 20 %”. Esto debido a que en el artículo 444 de la iniciativa presupuestal se autoriza al MVOT “a participar de fideicomisos financieros para la construcción de viviendas. Con ese cometido la cartera podrá transferir a dichos fideicomisos recursos presupuestales asignados”.Se trata de un “fideicomiso administrativo” dijo la legisladora.Cairo subrayó “que dos tercios del presupuesto de ese fideicomiso serían del Estado. Es decir el 50 % del Fondo Nacional de Vivienda que es para cooperativas, programa de mejoramiento de barrios, plan nacional de localizaciones, licitaciones, se destinará en 2023 a ese fideicomiso”. Una palmaria demostración de que intereses se defiende. El fideicomiso pondrá en jaque los diversos programas afincados en el MVOT. “No van a tener fondos” enfatiza Cairo. La Cámara de la Construcción de parabienes.
En las medidas que adopta el gobierno hay una obsesión en relación a bajar el déficit fiscal recortando recursos destinados a salarios, jubilaciones y demás políticas sociales, combinadas con prejuicios ideológicos y de clase. Es claro que las cooperativascrean ciudad y organización. Vean el desarrollo en zona norte de Paysandú o el proyecto en la ex Paylana. Elementos revulsivos para una derecha neoliberal con pose de modernidad.
(ª) Es presupuesto nacional es en pesos uruguayos. Por diversas circunstancias e habla que el presupuesto del MVOT baja de 260 millones de dólares anuales en el presente quinquenio a 233 en el próximo.
