Por Juan Andrés Pardo

El sábado 12 y domingo 13 de diciembre, junto a colegas periodistas de otros departamentos, participamos en un FamPress en Piriápolis. La actividad fue organizada por la Asociación de Promoción Turística (Aprotur) y tuvo como objetivo esencial conocer de primera mano las bondades que tiene para ofrecer el encantador balneario fundado por Don Francisco Piria.

Originalmente llamado por el mismo Piria como Heliópolis “la ciudad del sol”, se trata de un balneario ubicado en un punto paradisíaco entre las sierras y el mar.  La historia cuenta que, en 1890 Piria compró 2.700 hectáreas de campo, extensión que iba desde el cerro Pan de Azúcar hasta el mar. Ese mismo año, él había realizado un viaje a Europa y como consecuencia de ello tuvo la iniciativa de fundar en costas uruguayas un balneario inspirado en la Costa Azul francesa.

Y así comenzaron las primeras obras en la zona. Primero, hacia 1897 inauguró su castillo, ubicado sobre la ruta 37 próximo al cerro Pan de Azúcar. En 1905 construyó el primer Gran Hotel, llamado Hotel Piriápolis, hoy Colonia Escolar de Vacaciones. Confiado en que el balneario sería un destino atractivo para los turistas del vecino país, en 1910 inició la construcción de la rambla “de los argentinos”. En 1912 se realizó el primer remate de solares en Piriápolis y, a partir de entonces, la ciudad comenzó a crecer con la construcción de numerosos chalets. En 1913 comenzó a correr el pintoresco tren a vapor que unía la estación de Pan de Azúcar y el puerto de Piriápolis que estaba en construcción y que se finalizaría en 1916, permitiendo el arribo de los vapores que traían a los primeros veraneantes desde Buenos Aires.

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