Un embarazo que venía normal como cualquier embarazo hasta que le hacen una ecografía estructural a la señora de Gabriel. En esa ocasión no logran detectar el problema que más adelante aparecerá, contaron los involucrados en diálogo con 20Once.
En la siguiente ecografía se detectan los ventrículos más grandes, lo normal son 10 mm. “Y acá habían detectado entre 17 y 24 mm. Eso provoca una hidrocefalia grande”.
El pasado 2 de febrero se supo de ese resultado.
La mayor aspiración de la pareja es que en estos casos se pueda terminar con el embarazo.
“Es muy difícil que en caso que sobreviva a las tres cirugías se conviva con un niño así, siempre habrá alguien que diga que está a favor de la vida pero no va a caminar nunca, va a necesitar vías todo el tiempo, dedicación las 24 horas, nadie quiere eso. Sería hipócrita el que lo dijo, eso opino yo y un daño cerebral tendrá”.
Envuelto en una situación de tristeza y angustia opina que solo funcionarían los dos pulmones y la “mitad” del corazón.
El diagnóstico es claro, tiene hidrocefália que se provoca por la enfermedad de mielomeningocele, le faltan las vértebras que recubre la médula ósea.
También tiene Arnold chiari tipo II, que es una tercera malformación que tiene que ver con la mala colocación del cerebro.
Las cirugías a las que debería someterse no se hacen acá inclusive una de ellas sería en España.
Luego de respuestas insuficientes se pudo comunicar con el médico local que amablemente le respondió. De ASSE se lo derivó a Comepa.
Es un embarazo que normalmente se detecta y se termina pero al pasar el plazo legal para abortar, no hay soluciones.
“Nos obligan a tener una criatura que es una zanahoria.Nos fuimos al hospital Pereira Rosell a reunirnos con los grados 5, ellos dicen que no pueden hacer nada y que es un niño compatible con la vida, pero para mí no lo es.Los médicos piensan como nosotros pero la parte legal afecta, allí no se puede hacer nada”.
En Montevideo a raíz de un ateneo nos dijeron que “la operación tiene un 90% de riesgo de muerte y 10% de vida.
Más consecuencias
“De la cintura para abajo va a precisar 10 cirugías, tendría que usar sonda, no va a caminar.También me dijeron que el cerebelo en forma de banana así se le llama, que es la parte más primitiva, que es comer y respirar. Eso hace el cerebelo. El daño cerebral que se le haga una segunda cirugía y que además sobreviva, y si el cerebro logra volver a su lugar, allí se evalúa el daño cerebral.
No va a caminar y va a usar sondas para alimentarse.
Gabriel es categórico en cuanto sostiene que “yo estoy en contra del aborto pero en estos casos igual creo que se le hace daño a la familia, vos ya sabés en las condiciones que viene ese bebé.Lo legal nos tiene atados”.
Además del componente afectivo también pesa lo económico, “yo he tenido que dejar de trabajar porque era supervisor forestal y debía estar fuera de Paysandú muchos días. Uno tiene que ser el sostén, estuvimos dos semanas en el Pereira Rosell”.
Sobre la patología el 90% se detecta y un 10% no. A veces no se detecta hasta el nacimiento.
Es un caso cada 4 mil.
“Lo que quiero impulsar es un cambio en la ley y es que en estos casos se pueda terminar con el embarazo.Yo le dije al doctor que yo puedo soportar el dolor de perder un embarazo pero me estás obligando a que lo vea nacer y que se muera. Eso no es justo para mí”.
Agregó que “fue un embarazo que se buscó y que lo cuidamos al máximo. Además nos hemos mudado para estar más cerca de Comepa. Yo he estado hablando y aprendiendo todo este tiempo con los médicos buscando que te atiendan, que te den una solución o que te expliquen realmente, lo conseguí ahora a los 8 meses de embarazo. Fue a través de un neurocirujano en Montevideo que me explicó las cosas, los otros médicos no saben que decirte, como que hay un vacío y no saben qué hacer”.
En su momento “los abogados del hospital se acercaron para preguntarnos si estábamos asesorados”.