Escribe Fernando Sollazo
La selección uruguaya de básquetbol se jugó la última chance (tuvo otras), de clasificar a los Juegos Olímpicos de Tokio, luego de perder ante Turquía y República Checa en el Preolímpico (repesca) de Victoria (Canadá ). Sabíamos que era muy difícil porque los rivales tenían planteles superiores. Varios jugadores NBA, o de grandes actuaciones en la Euroliga. El objetivo era hacer un papel decoroso lo cual se logró y por supuesto que estaba esa ilusión de llegar a Tokio. Es que en básquetbol no podemos clasificar a los Juegos Olímpicos desde el año 1984 cuando obtuvimos el sexto puesto en una gran y recordada actuación. Incluso Horacio «Tato» López fue el goleador de la competencia. Ante Turquía se perdió 95 a 86 jugando por momentos muy bien, incluso a falta de 8′ para terminar el juego la celeste ganaba por 8 puntos. En el partido ante República Checa se ganó el primer cuarto 20-19. El segundo parcial fue nefasto y República Checa metió un parcial de 19 a 0. Fue sin duda lo peor de la celeste en este Preolímpico. Sin embargo en los últimos 10′ del partido Uruguay reaccionó en forma espectacular. Se puso 79-80 abajo con libres del sanducero Luciano Parodi. A falta de 18″ Granger ensayó un lanzamiento de tres pero la pelota pegó en el soporte y la victoria fue para República Checa 80-79. Una lástima porque bien se pudo ganar, pero no sé perdió solamente por ese lanzamiento fallido al final de Granger. Se perdió por la mala actuación del segundo cuarto. Si Uruguay hubiera podido mantener continuidad hubiera ganado contra todos los pronósticos. Si, la celeste perdió y no va a Tokio pero quedó demostrado que se comenzó de la mano del laureado entrenador argentino Rubén Magnano un proceso de selección que de mantenerse nos dará muchas alegrías. Todos los jugadores aportaron lo suyo, lógico que Granger es un jugador clase A y fue el mejor, pero Fitipaldo, Calfani, Parodi , Waschman, Vescovi, Serres, y todo el plantel demostró que hay futuro, solo habrá que seguir trabajando con esta seriedad, tener paciencia y se volverá poder poner al básquetbol uruguayo en el sitial que se merece a nivel mundial.
