Escribe Mabel De Agostini
“Cuídate murguista de tu fama de hombre gol
y de poetas que te pintan de cualquiera
la tribuna es hueca y nadie sabe más que vos
que ciertas luces cuando apuntan te marean”.
La cosa es que hace varios días ya, las lucen se han apagado, la música ha dejado de sonar y las tribunas se han quedado sin gente. Porque los turistas se fueron, porque se acabó la tan esperada y exitosa 55ª Semana de la Cerveza.
Y entonces, es hora de dejar de ser “el hombre gol”, poner los pies en la tierra que pisamos sanduceros y sanduceras y oír las voces que “no marean”. Aquellas que vienen de los trabajadores y trabajadoras de Paysandú, que no se dejaron ni se dejan encandilar.
Voces de gente pensante que sabe separar “el circo” de la realidad. Voces que vienen de gente sanducera que está sufriendo “al gobierno actual”, tanto nacional como departamental, ante la arremetida de injusticias y reclamos no atendidos. No los voy a mencionar. Pero todos –quienes queremos- los conocemos.
De lo peor, los recortes de planes sociales y quita de canastas en el MIDES que dejan con hambre a muchas personas. Si a eso sumamos los tijeretazos en las partidas de alimentación del Sr. Ministro Da Silveira que descuida “la panza” de niñas y niños los feriados y fines de semana y de lunes a viernes, la verdad, lo que dice la gente “Sr hombre gol” es de prestar atención. Porque Ud. prometió poner de pie a Paysandú” o sería “¿dejarlo de a pie”? Su misma Diputada está diciendo que Paysandú se hunde en la pobreza. Ojalá no se hunda el Uruguay entero, al tren que vamos. Pero quédese tranquilo que nuestra fuerza política, va a sumar para que las cosas cambien de rumbo, porque antes que nada somos ciudadanos /as de un país maravilloso que queremos ayudar a salir a flote. Ya hemos dado prueba de eso. Por lo menos en Paysandú dijimos SI y teñimos de rosado un departamento que se está despertando y dando cuenta recién ahora…Pero nunca es tarde.
Por eso es bueno aportar la voz de los “NO ENCANDILADOS”, los vecinos y las vecinas que día a día dicen verdades muy evidentes.
Esto escuchamos:
– “Mis padres están pasando mal, muy mal, no les dan las pensiones para gastos diarios y comer”. (Sra. en la esquina del Hospital)
– “Yo no puedo trabajar por mi discapacidad física, mi Sra. tiene una epilepsia severa y nos quitaron la canasta del MIDES porque no tenemos hijos menores”. (Vecino de Diagonal a San Félix)
– “Antes venía todos los días o día por medio a la carnicería, ¿vio? Ahora imposible con suerte una vez a la semana”. (Cliente dirigiéndose al carnicero de la esquina).
– “Qué disparate, ni un huevo frito o duro puedo hacerle a los gurises. $15 un huevo ¿Dónde se ha visto?” (Madre en la puerta de una escuela pública).
– “Antes salía con 80 donas a vender y volvía con 20, así hacía la diaria. Ahora salgo con 80 y vuelvo con 60 ¡La gente no tiene plata! Todas las ventas han bajado, en las ferias también.”. (Vendedora ambulante).
– “Horrible cómo funciona la Policlínica del barrio: fui con mi hijo picado en los pies por un insecto y el único Dr. que había me dijo: “por eso vaya a la emergencia del Hospital, yo estoy saturado. Y era cierto, pobre Dr. Antes había dos o tres médicos y ahora es solo. El problema es que llegué al hospital y me dijeron: Sra. pero Ud. tiene policlínica barrial, eso no es para acá!.” (Madre que caminó 6 km entre ida y vuelta con su hijo a cuestas).Gran responsabilidad de quienes deterioraron el sistema de Salud Pública y de quienes gestionan.
– “Pero Ud. vio: el 3% de aumento a los jubilados, qué vamos a hacer con el viejo. Si no fuera por los hijos que algo nos traen, no sé. (Matrimonio de jubilados, barrio al oeste de Paysandú).
– “Mi hijo es empleado municipal, pero ha perdido salario, le quitaron el pago de horas extras ¡porque sí nomás, porque él trabaja lo mismo”. (Vecina Barrio Velodromo).
Estas reflexiones son el resultado de cumplir con el rol que como ediles/as de la Junta Departamental, debemos desempeñar: escuchar las voces de la ciudadanía, cualquiera sea su filiación política. De atender incluso, demandas de la gente que dio tremendo apoyo en su momento, al Sr. Intendente Olivera, hoy ausente ante estos reclamos.
Por esa misma escucha, “recojo el guante” de varias voces, sobre todo femeninas y digo:
-“Pero Ud. vio, es increíble que el Sr Intendente desde su rol- también envestido por la ciudadanía- ante un hecho grave de violencia doméstica donde hay “un condenado” no haya salido a defender a una MUJER de su equipo de gobierno con cargo de extrema confianza. ¡Qué lectura hacer… qué concepto de equipo de gestión, de unidad, de tomar decisiones personales y políticas, de reconocer derechos adquiridos, de salir a decir que se solidariza con una mujer madre, porque la sociedad está esperando oírlo. Porque no es un hecho privado, es un hecho entre dos personas públicas, donde hay que jugarse de qué lado se está. Porque el que calla otorga.
Entonces vuelvo al comienzo:
“Ese silencio aturde a los gritos…”
