La pasada semana, tras dos años de haber aprobado fideicomiso que financiará la “regularización” de asentamiento y precariedad habitacional, de consuno con las Intendencias, se hizo su formal presentación. Con la clásica parafernalia mediática, -sin preguntas perturbadoras- y cuidada presentación se conoció el programa Avanzar. Prácticamente el gobierno en pleno estuvo en el evento al igual que los 19 Intendentes.
Con fideicomiso, de hasta 240 millones de dólares ejecutables más allá del actual gobierno, se atienden algunos asentamientos y se reanudan algunos programas paralizados tras la asunción del gobierno encabezado por el Herrerismo.
Hay que tener en cuenta que atender un asentamiento implica unos 2 millones de dólares; cada lote requiere 17 mil dólares. Es bueno tener en cuenta que Montevideo, donde hay mayor cantidad de asentamientos, durante gestión anterior la Intendencia atendió 95 de ellos. Por otra parte, y eso no se ha cuantificado, las Intendencias en general ponen tierra, equipos y, a veces, infraestructura.
Antes de listar asentamientos, por departamento, para ser atendidos, la directora de la flamante Dirección Nacional de Integración Urbana y Social (DINISU) Florencia Arbeleche, hermana de la ministra de Economía y Finanzas, expresó que “hemos avanzado” y que esto debe ser “una política nacional” en articulación “conjunta con las Intendencias”.
Dentro de los posibles 120 asentamientos que se intervendrán, 5 están ubicados en la ciudad de Paysandú, implicando 270 hogares. Nos referimos a Antena 35, Espinillo, Bajo Curupí, Nueva Antena y Parway-Sacra. Paysandú tiene unos 29 asentamientos.
LEER NOTA COMPLETA EN EDICIÓN PAPEL DE 20ONCE
