Dra. Mariana Mota

La dra. Mariana Mota, presidenta de la Institución Nacional de Derechos Humanos estuvo en Paysandú invitada por la Intersocial para brindar una charla, llamado “Conversatorio”.

Con la presentación de María Topolansky quien estuviera varios años en prisión durante la dictadura, Mota expresó que “es muy difícil transmitir los dolores y las graves violaciones a los derechos humanos que se dieron, es difícil representárselo, es un paréntesis que hago, transmitir lo que vivieron las personas que estuvieron presas, es muy difícil. Faltan las palabras para poder representar, fueron agresiones graves y durante mucho tiempo”.

Acto seguido dijo que “durante la dictadura Uruguay se caracterizó a diferencia de otros países, por la prisión prolongada y en condiciones extremas de agresión, de tortura, hubo desaparecidos, asesinados, ejecutados, durante las detenciones o durante la prisión. La mayoría de los muertos fueron entregados a sus familiares, con la condición de no poder verlos, no se podía abrir el cajón, tenían que conformarse con lo que decían, y transitaron así durante ese tiempo, morían por causas naturales cuando no eran tales”.

En otros casos “nunca recibían ese cuerpo, sabían que fueron detenidos esas familias y luego no sabían nada, en cualquier lugar se detenían, en la calle, en el trabajo, en cualquier horario y ahí comenzaba un peregrinaje de las familias para saber dónde estaban, a veces llegaban a lograr conocer, otras no, la última imagen de un pariente desaparecido es cuando salió de la casa o cuando se lo llevaron”.

Definió la desaparición como “la detención de una persona seguida de la omisión de las autoridades o quienes ejecutan esa detención de informar a su familia de saber dónde está y eso prolongado en el tiempo. La familia tiene la última imagen cuando se lo llevaron detenido y no se sabe más nada. A esta altura supone que están muertos pero no se sabe dónde, ni quien ni cuándo ni por qué. Esas preguntas se hacen las madres y los familiares, saber qué pasó, cuándo y por qué porque no tienen información al respecto”.

Todos conocemos la categoría que el propio código civil incluye, una persona está viva o muerta. Pero esta condición es otra, y “estas personas nunca pueden hacer el duelo, es una agresión tanto para la víctima en sí como también para la familia y la sociedad. Es un delito multiofensivo porque agrede todos los aspectos de la persona y además genera miedo e inseguridad al núcleo familiar y al resto de la familia. Es un delito permanente porque mientras no se sepa dónde está la persona, todavía se está cometiendo este delito, es un delito de lesa humanidad porque lesiona a la persona humana como tal. Los estados tienen la obligación de investigar, porque Uruguay ratificó leyes internacionales. A identificar responsables y a condenarlos”.

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