El pasado 27 de abril fue presentado en Paysandú el libro Memorias del Errante, de Raúl Pezzatti. La actividad tuvo lugar en la histórica —y hermosa— Casa de Arte de Avenida Brasil y Héctor Gutiérrez Ruiz, propiedad y hogar de los artistas plásticos Álvar e Ignacio Colombo.
La periodista María Coria, moderadora del evento, comenzó trazando un paralelismo entre la crónica periodística, el lenguaje literario y los caminos de préstamos y fusiones que existen entre ellos. El libro, compuesto por ocho cuentos y una novela breve, transita los caminos de la crónica presentando, con rasgos de voracidad, relatos en los que intervienen elementos sobrenaturales, en un marco cercano y conocido para cualquier habitante de una ciudad como Paysandú. Ha sido escrito, además, por un trabajador de la construcción, que fue estudiante y docente de Filosofía y que ha transitado, desde siempre, el oficio de escribir. El material físico en el que se originan, a menudo, estos relatos, es el que existe en el entorno de una obra en construcción: el papel de una bolsa de portland, una lapicera, un lápiz de carpintero.
Sobre estos aspectos, puntualizó Coria: “Hay —más allá del ladrillo y el frío cemento— una arquitectura cálida, mágica y muy humana. Esta obra no admitiría haber sido escrita en una nívea servilleta. La construcción demandaba otra categoría. Es tan certero que un trozo de bolsa de portland arrancado por manos ásperas, sea un comienzo o una continuidad cuando la palabra demanda inmediatez. Ese escribir no puede ser más ilustrativo en este caso.”
El docente, también sanducero, Luigi Lemes, autor del prólogo, ubicó esta obra, o la mayoría de sus relatos, en el plano de la literatura fantástica. Para ello, citó algunas conferencias y escritos de Jorge Luis Borges, en los que el célebre crítico y escritor definía los elementos básicos —a su juicio— de este tipo de literatura. A la luz de estas definiciones borgeanas, analizó algunas características de los cuentos y la novela de Pezzatti.
Destacó también la intervención que realizó en el libro el artista plástico Ignacio Colombo, con fotografías de una fascinante serie de esculturas de su autoría —hechas a partir del reciclado y la reformulación de juguetes y elementos plásticos—, que son capaces de transmitir con mucha fuerza belleza, asombro e inquietud. La obra de Ignacio Colombo, en palabras de Lemes, “no ha sido reconocida aún como lo merece”. Cabe recordar que tampoco ha sido valorada en toda su dimensión la obra de su padre, Álvar Colombo, uno de los más grandes ceramistas que ha dado este país.
Luego de estas instancias expositivas, el autor respondió algunas preguntas de Coria, destacando su orgullo de ser un obrero de la construcción en primera instancia y un “aprendiz de escritor” a continuación. Marcó la importancia de haber encontrado en sus escritos un personaje, “El Errante”, que oficia como una especie de alter—ego y que le permite sintetizar las experiencias cotidianas con sus inquietudes filosóficas, históricas, literarias.
Destacó también la presencia permanente de gente amiga, que inspira, posibilita y alienta sus inquietudes artísticas. Pezzatti es un ferviente defensor de las tareas colectivas, por lo que entiende que su obra no es sólo suya, sino el fruto de la confluencia de mucha gente y muchos encuentros.
Cerrando la primera parte del acto, los actores Danilo Pandolfo y Christian Morencio realizaron una lectura del cuento “La Cosa”, que integra el libro, protagonizando un momento de honda emoción en el nutrido público presente.
La segunda instancia, menos protocolar, consistió en un brindis entre el autor, los exponentes y el público, durante el cual se pudo recorrer y apreciar una fascinante muestra de la serie de obras de Ignacio Colombo, dispuesta para la ocasión, a la que pertenecen las esculturas que aparecen en el libro.
Cabe destacar que este es el primer paso de proyecto al que se ha dado en llamar “Río de Letras”, que tiene la intención de seguir contribuyendo al quehacer cultural de Paysandú y a la difusión de sus artistas y creadores.
C.K.
Foto gentileza: Marilina Odella
