Cr. Emiliano Molinari

Hace unos días se hizo un público un informe de Radar – Scantech sobre cómo se ha desarrollado el consumo en pequeños y medianos comercios de distintos lugares del país, se analizó la evolución de la facturación en diversos puestos de venta del país, los cuales utilizan el sistema de facturación de dicha empresa, si bien no es un análisis completo del mercado, nos da una base muy amplia para analizar que ocurre con el consumo de los Uruguayos en diversos puntos del País.

A este análisis le sumaré como complemento el informe que realiza INE todos los años sobre pobreza distribuida por departamento y municipios de Montevideo, para evaluar alguna posible relación entre los indicadores.

Sobre las conclusiones primarias, se registró una importante caída a nivel general del consumo en un 9% de mayo21-mayo22, concentrándose en el 2022 un 5% de la misma, a lo que se le suma un aumento de los precios evaluados en un 11%, esto si bien no es el IPC, nos da la pauta que los precios del consumo básico están teniendo aumentos superiores a la media, especialmente concentrados en Cuidados Personales y Alimentos.

Cuando evaluamos donde se producen estas caídas del consumo, nos encontramos con que los lugares más concentrados son en el interior, principalmente la frontera de Rivera y Artigas con un 9%, seguidos por Salto, Paysandú, Tacuarembó, Durazno y Flores con un 8%, siendo la de menor caída Maldonado con un 3%, esta distribución coincide en parte con los mapas de Pobreza, la cual se concentra en los niveles más elevados al norte del Río Negro, siendo Rivera, Salto y Paysandú los de mayor registro de pobreza.

A la hora de centrar el análisis en la capital, vemos que la principal caída se da en los Municipios G, A y D, donde se encuentran los barrios de Cerro, Teja, Casabó, Marconi, Villa Española, La Unión, Colón, Peñarol, Melilla, Sayago, entre otros, barrios que a la hora de analizar los mapas de Pobreza, son los lugares de Montevideo con mayores niveles de pobreza, contracara de donde se dio la menor caída, Municipios B, CH y E, donde se encuentran los barrios, Centro, Parque Rodo, Pocitos, Punta Carretas, Malvín y Carrasco, todos barrios de poder adquisitivo alto y más bajos niveles de pobreza.

Los datos de caída de consumo, su distribución en el mapa, muestran como en los sectores más humildes se comienza a sentir la pérdida de salarios reales, así como jubilaciones, la cual se traduce inmediatamente en caída del consumo, estándose a las espera de que comience la vigencia de las medidas del gobierno que recién a partir del mes que viene comenzarán a aplicarse; por otra parte se visualiza como se acentúa la brecha económica entre las zonas con menores ingresos y las de mayores ingresos, siendo la periferia de Montevideo y el norte del Río Negro los lugares más afectados.

Esta situación no solo comienza a generar problemas en los consumidores, es también un problema para el sector comercios y servicios, quienes han perdido ese trozo de ventas, asociados al aumento de precios y perdidas del poder adquisitivo, esto sin duda termina traduciéndose en un freno en la recuperación económica y en pérdidas de puestos de trabajo necesarios para recuperar la economía.

Por esta situación es necesario apurar las medidas, adelantar los ajustes, y que los mismos no sean a cuenta, sino que sean aumentos genuinos, que haya ajustes en salarios y jubilaciones mínimas, que haya apoyos a los comercios perjudicados con exoneraciones impositivas o compensaciones parciales, esto sumado a las ya planteadas propuestas direccionadas a los sectores más desprotegidos como la duplicación de las tarjetas entre otras medidas que se llevan adelante.

Por último, en nuestro departamento como se vio anteriormente la situación es preocupante, con el agravante del trasiego de consumo de frontera, esto hace pensar la necesidad de propuestas específicas a los comercios de zona, así como para la generación o al menos el mantenimiento del empleo, siendo este, conjuntamente con una mejora salarial, la base para lograr que el Consumo no caiga.

El diagnóstico está, las medidas, algunas llegarán en julio, otras siguen estando pendientes, pero la señal es clara, y es la de generar un impulso en el consumo a través de mejoras de poder adquisitivo en los sectores más marginales, que ayude a cambiar esta realidad y salvar el comercio pequeño y mediano y con él, a las fuentes de trabajo que están asociadas.

Fuentes:

https://imagenesipos.scanntech.com/radar/2022/mayo/radar.html#precios

https://www3.ine.gub.uy/boletin/informe_pobreza_2021.html