Como Edila de la Junta Departamental de Paysandú e integrante de la Comisión de Cultura de dicho órgano legislativo, considero que Paysandú debe retomar lo que durante varias administraciones anteriores, fue tan valioso para el desarrollo humano y comunitario de nuestro departamento: la creación de  espacios de lectura para el pueblo, desde la ciudad hasta la ruralidad más profunda.                                                                                                                                                                                              Veo con suma preocupación cómo hemos perdido estos tiempos de lectura en espacios públicos abiertos. Desaparecieron “como por arte de magia”, no existen más. Esto no es casualidad: es consecuencia de la política nacional y departamental del herrerismo, donde al pueblo “se lo alimenta con otros nutrientes” que nada tienen que ver con la palabra y menos aún con la palabra escrita. Es PREOCUPANTE y ANTIDEMOCRÁTICO que Paysandú no cuente desde hace dos años y medio, con una política pública de lectura. Reflejo de lo que sucede a nivel nacional. En ambos contextos se desechó todo lo logrado. El por qué es difícil de comprender, pero es fácil de suponer ya que: “leer siempre es una expedición hacia la verdad”. Por eso a veces, a los gobiernos neoliberales les resulta más útil que la gente no lea: menos leen menos acceden al juicio crítico, a la participación, al cambio.  A más lectura ¡CUIDADO!: más desarrollo de ciudadanía.

Hacer de la lectura una política pública implica:

  • reconocerla como derecho de todos y todas
  • identificarla como una actividad de pensamiento, de creatividad , de reflexión, de apertura al mundo de la palabra y de la fantasía
  • dejar de considerar que los espacios de lectura son para “una elite” que ya lee y no necesita que se le ofrezcan libros, porque ya son lectores/as autónomos/as y como tales, se abastecen por sí mismos de libros
  • dejar de creer que solo las bibliotecas son espacios de lectura
  • generar nuevos espacios al aire libre en: plazas, parques, aeropuerto, playa, zonas de juegos para niños, canchas de fútbol infantil etc. con la certeza que después que el niño o niña visibiliza el libro y descubre lo que encierra va solo/a hacia él.
  • reconocer que niños, niñas y jóvenes de escuelas y colegios, tienen la oportunidad de leer en sus instituciones, incluso con sus familias, con el Programa Biblioteca Solidaria que ha generado “cultura de lectura en familia” desde PROLEE. (Programa de Lectura y Escritura en Español/ 201
  • ir con libros y estrategias de animación a aquellas comunidades aisladas, donde no se lee o se lee solo en la escuela, allí a esos lugares donde el libro no es un objeto cultural de uso diario, es que se debe “desembarcar” con trojas de libros para la comunidad y desarrollar estrategias de lectura como desarrollo de pensamiento. Para eso hay que poner a lectores/as ante actos de lectura genuinos, que desarrollen la creatividad, el juicio crítico, la toma de posiciones, la argumentación de puntos de vista etc.
  • reconocer que las revoluciones culturales –al decir de Clemente Estable- empiezan y terminan con la lectura
  • tomar conciencia que los libros muestran otros mundos posibles a lectoras y lectores, que de otra manera no tienen posibilidad de conocer, ni siquiera imaginarlos
  • saber que los libros sanan, que no tendríamos tantos niños y niñas, jóvenes etiquetados/as si un equipo de mediadores les leyera cuentos sistemáticamente, desde un abordaje motivacional y emocional potente. Parafraseando el pensamiento de José E Rodó: un niño que crece sin cuentos mantendrá en su alma algo incurablemente yermo, muerto, vacío.
  • identificar al libro como un mundo de palabras, algunas conocidas y otras no, que es importante incorporar en su léxico porque es la única manera de que se sienta cómodo/a en el mundo. Nada más importante a la hora de ejercer el pleno derecho de la ciudadanía, que comprender y ser comprendido
  • entender que a las familias también hay que leerles, para que comprendan más a sus hijos e hijas
  • ser sensibles a que la lectura es contención y refugio a cualquier edad, pero también es libertad. Es un acto único, intimo, personal que nos hace libres

Por estos y muchos motivos más, nos preocupa retomar, volver a estas actividades que hicieron tanto bien al desarrollo comunitario de Paysandú y hoy están ausentes. Es muy tímida e imperceptible, la política pública de lectura desde la Dirección de Cultura. Más, sabiendo que se cuenta con la “Biblioteca Municipal José P Varela”, destacada a nivel nacional por su respuesta al siglo XXI,  y como si fuera poco con un recurso – hoy abandonado – un “brazo”  que es un bien donado por un vecino en nombre de su madre  “Monona”: un bus ecológico que se llenó de libros y otros  recursos para hacer de los encuentros un verdadero “juego de pensamiento con la lectura” en los contextos más vulnerables y  en el interior departamental. Pero también en encuentros con escuelas y colegios que lo demandaban. También circulaba por parques, aeropuerto, costanera, parque de los niños, plazas, patio del Hospital, Caif etc. con un magnífico caudal de libros, donados por las Editoriales Santillana, Penguin Random House,  AMANUENSE, el Plan Nacional de Lectura de la Dirección de Educación del  Mec, la Dirección Nacional de Cmec y libreros y ciudadanos de Paysandú que todos sumaron. Hoy tapado de tierra, a veces bajo techo, otras a la intemperie, en “el corralón municipal”. Vacío, sin nada adentro como muestran las fotos.                                                                                                                                                                                          Un Bibliobús sin uso y sin libros, mal cuidado,  se convierte en chatarra porque pierde su objetivo. Y si de política pública de lectura hablamos también preocupa que después de seis (6) Ferias del Libro  que dejaron la vara muy alta en Paysandú, visitada por escritores nacionales e internacionales con espectáculos para todas las edades, hoy la 7ma Feria del Libro desarrollada en el mes de agosto fue magra, “con sabor a poco” desde la infraestructura hasta la grilla. Lo dicen quienes participaron de ella: libreros, público, escritores, docentes y niños que venían con altas expectativas. La Red de Biblioheladeras fue dejada de lado, grosso error, hubiesen llenado espacios vacíos sin actos de lectura. Mostró mala gestión la utilización del espacio, una grilla “anémica” donde faltaron los principales escritores para niños y jóvenes, donde se confundió el concepto: en una Feria del Libro los protagonistas son los libros y su relación con lectores y lectoras. No es una Feria musical, más allá de que se pueda exhibir un grupo musical como apertura o cierre.                                                                                        Quizá sea consecuencia – como lo muestra el presupuesto quinquenal y alguna vez me lo dijo el Sr. Director de Cultura- de la escasez de recursos económicos. Porque solo el “talento no alcanza” Sr. Intendente de Paysandú. Y Ud. como persona que gestiona el presupuesto municipal lo sabe muy bien. Lo he oído hablar de inversiones en muchas áreas: en cultura de lectura nunca. De hecho “las baterías del Bibliobús” son muy caras según dijo el Director de Cultura. No hay dinero para repararlas. Pero sin embargo cuando mocioné traerlo al parquizado del Hospital Escuela de Litoral, como biblioteca fija y llegada de libros a todas las salas, también se negó la opción.                 Y esto es cuestión de falta de respeto a los DDHH culturales. Y Paysandú hoy no goza de este derecho.                                                                                                                                Por eso sugerimos esta temática para el Congreso de Cultura a realizarse el próximo 9 de noviembre en Montevideo. Porque la lectura democratiza el conocimiento y la información en un Siglo XXI donde lo escrito marca la diferencia.

Mabel De Agostini Pinna

Edila Departamental FA /VA

 

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

¿Se acaba el recreo del puente? El gobierno anunciará medidas la próxima semana

La semana próxima el gobierno dará a conocer medidas a adoptar en…

Historia del turismo en Paysandú (parte I)

Por Juan Andrés Pardo – Magister en Consultoría Turística egresado de la…

El edificio Torre de la Defensa en Paysandú demandará una inversión de más de 12 millones de dólares

Evocando el Paysandú de otrora, Mario C. Macri fue uno de los…

IAE Salto continúa apostando a la profesionalización del turismo

Esta semana culminó el primer año lectivo para el Instituto de Alta…