«Con profundo dolor despedimos hoy al Pepe, un Compañero que marcó a fuego la historia de nuestro país y muchos Compañeros y Compañeras que fuimos testimonio de su lucha, humildad y compromiso inquebrantable con los más humildes, con la democracia y con la justicia social.
Desde la lucha y la cárcel, hasta la presidencia de la República, encarnó la coherencia entre el decir y el hacer. Hizo de la política un acto de entrega y sencillez, enseñándonos que no se necesitan riqueza para tener una vida plena, sino convicciones profundas y voluntad de transformar.
Nos deja su ejemplo, su palabra honesta, su rebeldía serena y su amor incondicional por el pueblo. Nos toca a nosotros y nosotras tomar su legado y seguir construyendo un mundo un poco mejor.
Hasta siempre Compañero Pepe, todo lo que sembraste florecerá en nuevas generaciones de luchadores y soñadores».

Juan Gorosterrazú, diputado del FA.