Continuando con el análisis de los números que arrojaron las recientes elecciones departamentales, llama la atención la pérdida de más de 30 mil votos que tuvo el Frente Amplio en la capital, bastión histórico de la coalición de izquierdas. En efecto, en la elección de 2020, el FA obtuvo allí 456.695 sufragios, mientras que el domingo 11 pasado la cifra se redujo a 426.386, es decir 30.309 votos menos.

Sin embargo, la Coalición Republicana obtuvo también menor votación que en 2020. En aquella ocasión -y bajo el lema «Partido Independiente»- obtuvo 351.207 adhesiones, mientras que en la reciente elección 348.590, es decir 2.617 votos menos.

Por tanto, pese a un descenso en la votación del FA, la Coalición no logró captar mayor caudal que la ocasión anterior. Pero el otro elemento a destacar es que hubo un crecimiento muy relevante de los votos anulados y en blanco en la capital. En el primer caso, 15.149 votos más que la elección 2020, mientras que los votos en blanco aumentaron en 9.859 adhesiones.

Podría también sugerirse con este dato que una importante cantidad de votantes que ideológicamente se definen como frenteamplistas o de izquierda, han eventualmente elegido votar en blanco o anulado como forma de protesta o inconformidad con las propuestas de candidaturas presentadas.

Otro hecho a subrayar es que, a nivel municipal, el FA recuperó el municipio F. Por tanto, el FA gobernará en seis municipios mientras que la Coalición Republicana en dos.