“Llueva o truene” cada lunes a las 20:00 se abren las puertas del espacio del Colegio del Rosario “que está en Monte Caseros antes de llegar a 18 de Julio” para que se reúnan los sanduceros que integran el grupo Mburucuyá-Exigente, integrante, a su vez, de una organización internacional denominada Amor-Exigente. Se trata de un “grupo de auto y mutua ayuda que se centra en cuatro pilares, en doce principios básicos que trabajamos uno cada mes, doce principios éticos que, también, se trabaja una cada mes y un reglamento interno”, explica Pablo que junto a Alfonsina y Valeria asumen la tarea de promover el conocimiento del colectivo.

“Amor-Exigente vendría a ser la necesidad de respetarse, de atenderse a sí mismo, de que los familiares de personas que sufren adiciones se vean a sí mismos porque es muy común que se pasen ciertos límites y que el respeto se desdibuje mucho. El amor hace énfasis en esto; en exigir el amor y el respeto que merecemos”, dice Pablo. “El Amor-Exigente le da coraje a la persona para actuar, en vez de hablar solamente. Nos enseña, nos da herramientas para tratar con la persona problema”, grafica Valeria, que se acercó en procura de apoyo para acompañar a un familiar muy cercano, afectado por el consumo problemático de estupefacientes.

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