Tras dos intensas semanas de negociaciones, los 19 gobiernos departamentales alcanzaron un acuerdo con el Poder Ejecutivo sobre el régimen de transferencias para el quinquenio. El entendimiento incluye un fondo de infraestructura estratégica por 80 millones de dólares y un aumento en la participación en el Fondo de Desarrollo del Interior, reafirmando el papel clave de las intendencias en la ejecución de políticas públicas.

Con la presencia del Presidente de la República y del flamante titular del Congreso de Intendentes, el intendente Nicolás Olivera, se oficializó el acuerdo entre el Congreso de Intendentes y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) que establece el régimen de transferencias a los gobiernos departamentales para los próximos cinco años. Este entendimiento, fruto de dos intensas semanas de trabajo, no solo asegura recursos financieros sino que incluye avances clave en infraestructura y desarrollo regional.

Durante su discurso, Olivera destacó el esfuerzo plural de la delegación negociadora del Congreso, integrada por intendentes de distintos partidos y regiones del país. “Fuimos en representación de 19 gobiernos departamentales, y no a pelear plata para el interior, sino a discutir un régimen de transferencias justo para todos”, subrayó.

El acuerdo mantiene el porcentaje del 3,33% del presupuesto nacional destinado a las intendencias, pero incorpora dos elementos sustanciales. Por un lado, la creación de un fondo de infraestructura estratégica por un total de 80 millones de dólares que se ejecutará entre 2027 y 2029, destinado a atender tanto las necesidades de la zona metropolitana como del resto del país. Por otro, se consagra un aumento en la participación de las 18 intendencias (exceptuando Montevideo) en el Fondo de Desarrollo del Interior, que pasa del 40% al 45%.

Olivera hizo énfasis en que la negociación no fue sencilla, pero sí profundamente comprometida. “Fue dura. Una cosa extraña: los dos defendíamos lo mismo. Quizá con visiones distintas, con prioridades distintas. Pero se llega a un acuerdo que contempla a todas las partes, que es justo, que es posible”, afirmó.

Agradeció especialmente al equipo técnico de OPP, liderado por Rodrigo Arim, Jorge Polgar, José Arenas y Santiago Soto, y a los asesores de las distintas intendencias. “Hubo fricción, pasión, pero lo que importa es que hoy podemos darnos la mano y tener la tranquilidad de espíritu de que hicimos todo lo que teníamos que hacer, no por nosotros, sino por la gente que representamos”.

El jefe comunal destacó también la importancia de este nuevo marco para la gobernabilidad y la articulación entre niveles de gobierno. “Muchas de las políticas del Gobierno Nacional no se pueden aplicar si no es a través de los gobiernos departamentales”, afirmó, reivindicando el rol central de las intendencias en la ejecución de políticas públicas.

El acuerdo también representa una respuesta a reclamos históricos del Congreso de Intendentes, consolidando un “nuevo piso” de participación y fortalecimiento institucional. Olivera subrayó que “mantener también es ganar” y valoró que en medio de diferencias políticas, se haya logrado un entendimiento basado en el diálogo, la cooperación y el respeto por la institucionalidad.

La votación formal de las bases del acuerdo por parte de los intendentes se realizará en la próxima sesión del Congreso, con la presencia del Presidente de la República. Olivera cerró su intervención reconociendo el papel del mandatario nacional: “No ha habido una sola llamada que no haya atendido. Este acuerdo es también reflejo de ese compromiso”.

El acuerdo marca un inicio auspicioso en las relaciones entre los gobiernos departamentales y el Ejecutivo nacional en este nuevo período. Con la financiación asegurada, mayores niveles de participación en fondos clave y una visión de país más integrada, el Congreso de Intendentes se posiciona como actor fundamental en la descentralización y el desarrollo territorial de Uruguay.