El pasado fin de semana la reconocida comediante Flor Infante se presentó en el Teatro Florencio Sánchez, como parte de su gira nacional que reúne lo mejor de sus cuatro espectáculos. Tras su reciente paso por el Teatro Solís, donde literalmente «hizo llover» sobre el escenario con Yo soy la tormenta, Flor decidió salir nuevamente a recorrer el país con un show que se apoya en una fórmula tan sencilla como efectiva: reírse de sí misma.

El espectáculo hilvana historias personales que van desde la maternidad y los trabajos tóxicos hasta las fiestas de exalumnos, los cumpleaños de 15 y la obsesión con los nombres (Cristian Castro incluido). Todo bajo un estilo cercano y espontáneo, donde Flor encuentra en lo cotidiano una fuente inagotable de humor. Su carisma escénico y la complicidad que genera con el público fueron los grandes aliados de una función ágil, sin pausas innecesarias, y que mantuvo el ritmo durante toda la noche.

Sin embargo, aunque cada bloque temático logra arrancar carcajadas, puede que al show le falte ese gran momento de clímax humorístico, esa escena inolvidable que se lleve los mayores aplausos. Aun así, Flor sale airosa gracias a su autenticidad y a una narrativa en la que muchas y muchos pueden verse reflejados.

La productora sanducera Tres Rábanos, responsable de la llegada del espectáculo a Paysandú, continúa consolidando una cartelera diversa y de calidad para la ciudad, apostando al humor, la cultura y el entretenimiento como claves del desarrollo local.

Flor Infante volvió a demostrar que el stand up uruguayo tiene una voz femenina potente, honesta y divertida. Y Paysandú, una vez más, respondió con risas.