En distintas partes del mundo —y también en Paysandú— se han registrado imágenes de estelas blancas surcando el cielo. Algunas rectas, otras con trayectorias en espiral o curvas inusuales, estas marcas aéreas han despertado preguntas, teorías y debates que cruzan lo científico con lo social. ¿Estamos ante simples rastros de aviones o hay algo más? Este artículo busca explorar ambas miradas, sin prejuzgar, dejando abiertas preguntas que cada lector podrá responder desde su experiencia y percepción.

La interpretación convencional es: las estelas son condensaciones de vapor de agua provocadas por los motores de los aviones a gran altura. Técnicamente llamadas contrails, se forman cuando los gases calientes del escape se mezclan con el aire frío y húmedo de la atmósfera superior, generando cristales de hielo visibles como líneas blancas en el cielo.

Según informes de la NASA, la NOAA y otros organismos científicos internacionales, la duración y forma de estas estelas depende de factores como la temperatura, humedad, presión y vientos en la tropósfera. En condiciones húmedas, pueden persistir durante horas y extenderse hasta formar nubes del tipo cirrus.

Diversos estudios han confirmado este fenómeno desde mediados del siglo XX, y entidades como la Agencia Europea del Medio Ambiente, la Organización Meteorológica Mundial o la FAA han descartado cualquier vínculo entre estas estelas y actividades clandestinas de fumigación o manipulación del clima. 

La otra mirada: denuncias y sospechas persistentes

Pese a las explicaciones científicas, muchas personas —en distintas partes del mundo— creen que estas estelas podrían estar relacionadas con actividades de manipulación climática o geoingeniería. Se basan en observaciones empíricas, denuncias ciudadanas y una percepción de que «algo raro está pasando en el cielo».

Argentina: Rosario y el “cielo intervenido”

En 2012 en Rosario (Argentina), vecinos se presentaron ante el Concejo Deliberante denunciando la proliferación de vuelos que dejaban “estelas químicas” que —según afirmaban— coincidían con días secos, alteraciones en la atmósfera y efectos sobre la salud. También en Córdoba, San Juan, San Luis y La Rioja, comunidades rurales han denunciado la siembra de nubes con yoduro de plata, una práctica usada para evitar granizo o estimular precipitaciones, pero que para algunos habitantes estaría siendo utilizada en exceso, generando sequías deliberadas.

Si bien la siembra de nubes es una técnica reconocida por el propio Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y utilizada con fines agrícolas, lo que aquí se cuestiona no es su existencia, sino su falta de control o transparencia en ciertos casos.

España: denuncias archivadas, pero la duda sigue

En la provincia de Barcelona, en 2023 se presentaron denuncias ante la Fiscalía por estelas sospechosas en el cielo, acompañadas de días soleados anómalos tras jornadas de cielos cubiertos de estelas. La Fiscalía archivó los casos argumentando que las estelas eran nubes de hielo, sin evidencia de ningún producto químico dispersado.

Años antes, en el Parlamento Europeo se llegó a presentar una consulta sobre supuestos rociamientos en Murcia, Valencia y Almería, pero no hubo pruebas verificadas. Aun así, algunos colectivos siguen reclamando una investigación más profunda sobre lo que consideran una intervención climática con fines no revelados.

El pedido de César Vega

En 2023, el entonces diputado uruguayo César Vega (PERI), conocido por su postura ambientalista, anunció en abril de 2023 la elaboración de un proyecto de ley para prohibir vuelos en el espacio aéreo uruguayo con fines de manipulación climática, incluyendo el fenómeno conocido como “chemtrails”. Según declaraciones en un foro legislativo en julio de 2023, señaló que aviones sin transponder visible estarían operando con fines de alterar el clima y llamó a investigar vuelos que circulan por Uruguay, Argentina y Brasil. 

Algunos días antes de presentar este proyecto, Vega había enviado un pedido de informes al Ministerio de Defensa con el objetivo de saber si este tenía conocimiento y llevaba un registro de vuelos realizados en el espacio aéreo nacional “a efectos de geoingeniería para la manipulación climática”. La respuesta, fechada el 8 de mayo y firmada por el coronel Ruben Villagra, director de Secretaría del Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, sostenía que dicha fuerza no tenía “conocimiento y por ende tampoco registros” de vuelos de ese tipo.

Estelas circulares en Paysandú: ¿maniobras o algo más?

En Paysandú, algunos vecinos han compartido imágenes llamativas. Como por ejemplo, en las últimas semanas, estelas en forma circular o trayectorias curvas que poco tienen que ver con rutas comerciales comunes. Estos registros, lejos de confirmar o negar teorías, invitan a preguntarse:
¿Por qué un avión haría un círculo perfecto en el cielo?

Desde la mirada técnica, podría tratarse de vuelos de entrenamiento militar, maniobras de vigilancia, o simplemente superposición de estelas con efecto óptico. Desde la otra mirada, hay quienes creen que esos patrones apuntan a una dispersión dirigida de sustancias, con fines aún no del todo comprendidos.

Conclusión abierta: ¿qué vemos cuando miramos al cielo?

Las estelas en el cielo, para unos un fenómeno perfectamente explicado por la ciencia, para otros un misterio sin resolver. Entre ambas posiciones existe una zona gris donde la percepción, la confianza en las instituciones y la experiencia cotidiana de cada comunidad juegan un papel clave.

Con el avance de las tecnologías climáticas, la propia geoingeniería ya es objeto de estudio e incluso propuestas en foros internacionales. Hasta ahora, no existe evidencia científica que respalde la idea de una fumigación secreta o encubierta a escala global. Sin embargo, las dudas no cesan, y muchas veces, mirar hacia arriba es también mirar hacia adentro: ¿en qué decidimos creer? ¿qué preguntas vale la pena seguir haciendo?