En un marco cargado de simbolismo, en Paysandú se conmemoraron los 200 años de la Declaratoria de la Independencia,  con la oratoria única del intendente Nicolás Olivera. quien pronunció un discurso en el que vinculó la gesta de 1825 con los desafíos que enfrenta hoy el país, al señalar que la independencia “es un proceso inconcluso y en permanente construcción”.

Olivera abrió su intervención destacando el carácter fundacional del Congreso de la Florida, que emitió las tres leyes fundamentales: la de Independencia, la de Unión y la de Pabellón. “Esos fueron los primeros pasos para reconocernos como Estado independiente”, sostuvo.

El jerarca recordó que en aquel entonces el territorio oriental contaba con apenas 70 a 75 mil habitantes, la mayoría analfabetos y atravesados por un largo proceso de violencia. “Muchos ni siquiera sabían leer, pero sentían la necesidad de ser un Estado independiente. Eso habla de la determinación y el coraje que tenemos como nación”, afirmó.

También resaltó la composición diversa de la sociedad de la época: comerciantes y artesanos en Montevideo, pequeños núcleos urbanos en el interior, gauchos y trabajadores rurales, afrodescendientes esclavos y libertos, mujeres y estancieros. “Fue entre todos ellos que se fue gestando el caldo de cultivo para que hoy gocemos de las libertades que gozamos”, indicó.

En su repaso histórico, Olivera hizo hincapié en que la búsqueda de la libertad estuvo en el centro de las aspiraciones del pueblo oriental. Incluso recordó que los esclavos fueron alentados a incorporarse a los ejércitos con la promesa de obtener su libertad. “Ese bien tan preciado fue el cimiento de cualquier otro derecho a conquistar”, afirmó.

El intendente subrayó que el Congreso de 1825 tuvo la audacia de declarar la independencia frente al Imperio del Brasil, un gesto que, en su visión, marcó para siempre el carácter de un pueblo dispuesto a defender su soberanía a pesar de sus limitaciones.

Nuevas amenazas a la libertad

Tras la evocación histórica, Olivera vinculó la gesta de hace dos siglos con los desafíos actuales. “Hoy vivimos en un país diferente, donde somos libres y no sé qué tanto independientes podemos ser. Ya no de potencias extranjeras, pero sí de amenazas nuevas que nos convocan y nos interpelan”, planteó.

En ese sentido, mencionó problemáticas sociales como la exclusión educativa, la pobreza infantil y las adicciones. “¿Son verdaderamente libres los gurises que, por nacer en un hogar pobre, no pueden terminar el liceo? ¿Son libres quienes caen en los brazos del consumo de sustancias? Ahí está nuestra responsabilidad como representantes”, cuestionó.

Responsabilidad compartida

Olivera llamó a conformar un nuevo “caldo de cultivo” para la libertad, en el que no solo los gobernantes, sino también docentes, policías, militares, funcionarios públicos y ciudadanos en general asuman la tarea de fortalecer la independencia frente a los desafíos del presente.

“El servicio público es la causa más linda. Trabajar por y para aquellos que aún demandan ser libres, ser independientes y tener la oportunidad de forjar su destino es la responsabilidad que tenemos como sociedad”, expresó.

Una lucha permanente

El intendente cerró su discurso con un mensaje de compromiso: “Nos queda un deber que no dura un año, dura cada día. La lucha arranca todos los días y hoy arranca de nuevo”.

En el año del bicentenario de la Declaratoria, Olivera propuso que la conmemoración no quede solo en la evocación del pasado, sino que inspire una acción renovada frente a los problemas del presente. “La independencia es una tarea que sigue en construcción”, concluyó.

En el Intendente Departamental recordó en su discurso, que «hace 200 años la necesidad que clamaba el pueblo uruguayo era la libertad» y lo comparó con la realidad actual.

«Hoy vivimos en un país diferente» señaló, poniendo su mirada en la juventud y ejemplificando con la situación desigual de muchos jóvenes que no encuentran condiciones para terminar sus estudios o caen en adicciones y se preguntó si son verdaderamente libres de forjar un futuro.

«Ahora tenemos que luchar contra otras amenazas que nos interpelan» dijo, y enfatizó respecto a que cada uno de los que tiene una responsabilidad publica está al servicio de la patria y debe sentirse llamado a pelear ante las amenazas de la modernidad.