El diputado del Frente Amplio defendió el proyecto presupuestal del gobierno, repasó herencias fiscales, prioridades sociales y medidas económicas, y marcó diferencias con gestiones anteriores.

En diálogo con la prensa, el legislador frenteamplista explicó que el presupuesto “no es del equipo económico ni solo del Frente Amplio, sino del gobierno en su conjunto”, y detalló los ejes de trabajo: empleo, protección social y seguridad.

El presupuesto del gobierno y su ADN social

El diputado Juan Gorosterrazú planteó con firmeza que el proyecto de presupuesto en discusión “no pertenece exclusivamente al equipo económico ni a las bases del Frente Amplio”, sino que es un presupuesto de gobierno, nutrido por los ministerios y organismos, y orientado por las 63 prioridades establecidas por el presidente Yamandú Orsi.

En ese marco, el legislador destacó que las líneas fundamentales son tres: crecimiento económico con generación de trabajo, protección social —con foco en infancia, adolescencia, cuidados y salud—, y un componente de seguridad que atiende a la violencia y la inseguridad. Según subrayó, el 62% del presupuesto se concentra en el área social, lo que confirma el énfasis en políticas para mejorar la vida de la ciudadanía.

Herencia fiscal y deudas pendientes

Gorosterrazú también apuntó a la situación heredada: un déficit fiscal mayor al informado por el gobierno anterior. Mientras se comunicaba un déficit del 2,8% al 3%, el Frente Amplio encontró un 4,3%, lo que significó mil millones de dólares de diferencia.

Ese desfasaje, explicó, se reflejó en compromisos postergados, como pagos pendientes del tren central, medicamentos de alto costo por 140 millones de dólares y atrasos en inversiones de infraestructura. “Se ejecutaron recursos a cuenta del próximo gobierno”, denunció.

Pese a esa restricción, el legislador señaló que ya se están tomando medidas de eficiencia: reducción de consultas médicas atrasadas en ASSE, revisión de alquileres estatales y agilización de expedientes en el BPS.

Déficit y pobreza: más que números

El parlamentario se detuvo en la comparación histórica del déficit fiscal en los distintos gobiernos, desde el 1% registrado en el primer mandato de Tabaré Vázquez hasta el 4,7% con el traspaso a Lacalle Pou. Pero más allá de las cifras, remarcó la necesidad de mirar el impacto social:

“De nada sirve que la macroeconomía cierre con un déficit bajo si al mismo tiempo el 40% de la población está en la pobreza. El Estado no quiebra, lo que quiebran son las personas”, afirmó.

Con esa visión, defendió que el nuevo presupuesto apuesta al crecimiento con equidad, confiando en las políticas planteadas por el ministro de Economía Oddone, a quien reconoció como “respetado por todos los partidos”.

Nuevos impuestos y justicia fiscal

En materia tributaria, Gorosterrazú detalló los cambios previstos:

Aplicación del impuesto mínimo global a empresas con facturación superior a 750 millones de euros.

Gravámenes sobre propiedades y patrimonio en el exterior.

El impuesto Temu a importaciones sin arancel, particularmente a productos de Asia, con el objetivo de proteger al comercio local y la industria nacional.

“No se trata de cargar al vecino o al trabajador, sino de que las grandes corporaciones aporten. Eso permite financiar mejores servicios y proteger el empleo uruguayo”, explicó.

Incentivos a la inversión y desarrollo territorial

El diputado informó además sobre la creación de una unidad de coordinación de inversiones, que integrará a COMAP, el Ministerio de Industria y la Dirección de Zonas Francas. El objetivo es facilitar la inversión, priorizar el desarrollo del interior del país y generar empleo en territorios más afectados por la pobreza y el desempleo.

Recordó que al asumir el Frente Amplio, en el litoral el desempleo alcanzaba el 14%, y aunque bajó a 11,5% en los últimos meses, aún persiste el desafío de retornar a cifras de un dígito.

Políticas de frontera y asimetrías

Otro de los temas centrales fue la realidad del litoral frente a la diferencia cambiaria con Argentina. Gorosterrazú repasó el camino recorrido con el IMESI en combustibles, herramienta creada en 2007 durante el gobierno de José Mujica y utilizada por gestiones posteriores.

El diputado recordó que la medida surgió por impulso de legisladores de frontera y que sigue siendo clave para sostener el comercio en la región. “La debacle del periodo pasado, con cientos de comercios cerrados, demostró lo que significa no tener políticas de frontera”, dijo.

Un presupuesto con esperanza

En su balance, Gorosterrazú definió al presupuesto como “esperanzador”, al combinar crecimiento económico con justicia social.

Reconoció los desafíos fiscales, pero se mostró convencido de que las medidas implementadas —desde la eficiencia en el gasto público hasta los nuevos tributos a grandes empresas y patrimonios en el exterior— permitirán sostener el rumbo.