La segunda edición de la Copa Nacional de Selecciones Femenina en categoría absoluta creció notoriamente en participantes, pero, volvió a tener el mismo final; la victoria de las sanduceras ante las olimareñas.
En un partido duro sí, pero donde las dirigidas por Diego Ifrán ganaron casi sin despeinarse producto de un libreto planificado que ejecutaron magistralmente las once elegidas para seguir haciendo historia. Un once que sale de memoria, un equipo de autor y un grupo humano capaz de sacar lo mejor de cada una para hacer brillar la blanca femenina.
La ausencia por expulsión de su capitana Brisa Nicheglod se disimuló ante un duro rival, que encontró forma posible de vulnerar el juego de la selección sanducera. En el arranque del partido hubo intercambio de ataques, pero poco a poco las capitaneadas por Natalia Arbelo fueron comenzando a dominar en posesión del balón y territorio y por si fuera poco el gol tempranero a los 15 minutos le dio la tranquilidad necesaria para desarrollar su juego y apropiarse del control de este. Un tiro libre lejano desde la derecha en tres cuartos de cancha, ejecutado por Sofía Ruíz Díaz tras el rebote de la golera Fernanda Segovia encontró la aparición goleadora de Romina Da Silva, la salteña al servicio de la blanca que inflaba la red del grito de gol que irrumpía en la tardecita trinitaria con ambición de gloria.
Sofía García la juvenil celeste mandaba en su área ante cada intento de las adversarias junto a la solidez de la zaga con Camila Carroccio y Luciana Yubar, la salida permanente con Macarena Olivera y Ruíz Díaz por los laterales, un medio campo batallador y creativo con Giuliana Esquibel y Vanessa Villa en zona central con Lara Jofré y Agustina Camargo por afuera y la habilidad y explosión de Natalia Arbelo y Da Silva no tuvo fisuras y siguió generando sin perder el balance. Y luego de que los caños fueran aliados de la roja del este fue producto de la presión tras un lateral que “la pinica” Arbelo arremetió por derecha y cuando le emparejaban la carrera dos defensas, asistió con pase certero al punto penal donde una vez con su frialdad goleadora Romina llegará y dejará sin asunto a la portera rival para sacar dos de ventaja y dejar la sensación de que el pleito estaba sentenciado.
Y así transcurrió la segunda mitad de la final en el “Juan Antonio Lavalleja” de la santísima Trinidad de los Porongos con una selección blanca del litoral que controló cada momento, cada espacio, la arbitra Jessica Domínguez a quien se le puede discutir un para jugadas que debió sancionar pena máxima por lado tras manos dentro del área fue cargando de amarillas la oncena sanducera. Treinta y tres buscó de distancia pero encontró siempre la respuesta efectiva de García Frontán en el arco sanducero, Paysandú tuvo sus chances de ampliar, la pelota quieta manejada por Ruiz Díaz y la fraybentina Carroccio siempre generó peligro; Valentina Daer fue siempre neutralizada por la marca de las conducidas por el mejor DT del fútbol femenino del Interior. Ingresaron desde el banco tal vez un poco tarde pero, ¿qué le podemos discutir al cuerpo técnico?, Agustina Dondo, Florencia Paradizo, Sabrina Ferraz, Georgina Ré y Daniela Zugarramurdi por Olivera, Jofré, Esquibel, Arbelo y Da Silva respectivamente.
Y una vez como en Colonia, Paysandú se coronó campeón, corregimos Bicampeón nacional femenino de selecciones absoluta.
Sin dudas el proceso en el fútbol femenino sigue marcando el camino, un trabajo superador, con estudio y dedicación de Diego Ifrán con Evelyn Pereira en la preparación física, Luis Rivero e Ismael Mimbacas en el entrenamiento de arqueras, Silvia Frontan como delegada y Lolo González en prensa; un plantel de jugadoras sanduceras que no tienen techo y quieren seguir ganando con juventud y experiencia, calidad técnica y capacidad táctica la formula perfecta para los triunfos.
Empate ante Salto en el lejano debut bajo lluvia en Artigas, goleada 4-0 a las locales, victoria por mínima ante Rivera, 3-0 a Flores y el 2-0 de la final un camino a la gloria nacional a tendrá choque internacional ante las guaraníes en la primer Curuguaty femenina.
Nota de Álvaro Guigou.