“Lo vivimos con una victoria política”, dijo Renzo Vanzini, sobre la decisión de la Convención Nacional del Partido Colorado de sancionar a cuatro afiliados que apoyaron a candidatos del Partido Nacional en las elecciones departamentales y municipales de mayo de este año, entre quienes se encuentra Ricardo Molinelli. Vanzini, que fue uno de los dirigentes locales que denunció ante las autoridades partidarias la situación del actual suplente del intendente y la del exdiputado, ya fallecido, Juan Moreno, reivindicó la decisión como la única vía de “defender los verdaderos intereses del partido, que van más allá de los intereses personales”.
“La Convención se convocó a través de un pedido de 60 convencionales, del cual yo participé, porque el Comité Ejecutivo Nacional venía siendo esquivando con la obligación de llamar ese ámbito”, señaló Vanzini y dejó entrever que tal posición podría responder a la postura que tomaron algunos referentes nacionales ante la última instancia electoral, en tanto favorecieron, abiertamente, el apoyo a candidatos nacionalistas en detrimento del Partido Colorado. Que se hicieran evidentes los casos cuestionados terminó siendo un duro mensaje a la dirigencia nacional, y en particular al senador y secretario general del partido, Andrés Ojeda.
“Habíamos denunciado a cinco personas, terminaron siendo cuatro por lo que, lamentablemente, pasó con “Carlucho” Moreno. De hecho, cuando conocimos su situación pedimos que su caso fuera apartado, que se sacara su nombre”, explicó y recordó que los otros sancionados son Fernando Álvez y Carlos Flores del departamento Maldonado y Eduardo Píriz de Rocha.
Vanzini explicó que estos casos fueron expuestos dado que los dirigentes referidos establecieron acuerdos personales con otro partido, en este caso el Nacional, desconociendo las decisiones partidarias y en desacato a la normativa que regula la organización. “Se acordó que íbamos juntos, bajo el lema Coalición Republicana, sólo en tres departamentos: Montevideo, Canelones y Salto. En el resto de los departamentos, caso de Paysandú, teníamos candidatos propios. En consecuencia, estas personas lo que hicieron fue debilitar la expresión electoral de su partido, jugaron contra los intereses de los colorados”.
Recordó que el caso de Molinelli, exdiputado por el Partido Colorado y actual “suplente del intendente de los blancos y del diputado colorado”, ha estado en la agenda pública desde el inicio del proceso electoral que terminó este año, dado que oportunamente se denunció “la reserva de su nombre”, al no integrar lista alguna de la colectividad que fundó Rivera. En los corrillos de la política local, hay quienes creen que esa estrategia pudo haber sido impulsada por el actual diputado Walter Verri. “No tenemos nada que documente o certifique que Walter estuvo detrás de eso, pero sí tenemos certeza de quien hizo lo que hizo”, dijo Vanzini.
“Lo que se tiene que entender, porque ahí está el centro del problema, es que la Carta Orgánica del Partido Colorado prohíbe los acuerdos personales por sobre la orgánica de partido; no se puede hacer un acuerdo personal si el partido no lo autoriza”, explicó para señalar que ninguno de los dirigentes consignados renunció a la organización y todos mantienen la condición de afiliados, “siguen estando dentro de la orgánica partidaria y, por lo tanto, deben someterse a sus reglamentos”.
Después de aclarar que le hubiese gustado que las sanciones aplicadas fueran más duras y de aclarar que resultaron del asesoramiento de los ámbitos jurídicos del partido, el dirigente sanducero explicó que “la pena que votamos fue la más leve. Se trata de un apercibimiento, que es algo así como un llamado de atención que queda anotado en el legajo del afiliado”. Recordó que notorios colorados enfrentaron el mismo correctivo, entre ellos el expresidente Jorge Batlle.
“Para nosotros, los que dijimos que eso estaba mal, es una victoria política porque entendemos que teníamos razón y, ahora, la Convención lo refrenda. Y, de alguna forma, con lo que votamos el sábado 8 de noviembre, la dirigencia nacional perdió la pulseada porque, obviamente, pretendía que todo quedara en la nada, que no pasara nada”, concluyó Vanzini para reconocer que, en el caso local, “puede que la sanción genera molestia en los fanáticos” pero, “la forma de sacar el partido adelante es actuando con coherencia y demostrando que, realmente, somos distintos”.




