En Plaza Constitución, después de la millonaria inversión que la remozó, los jóvenes se la apropiaron para fastidio de los más veteranos. Pero la gente también se adueñó de Plaza Artigas, Bella Vista, -con su centro cultural-, Varela, Acuña, donde los más veteranos se hacen fuertes. En cada una de ellas se ven emprendedores ofreciendo desde panchos, empanadas hasta chorizos. Es una buena cosa, en estas sociedades ganadas por la inseguridad, que la gente se apropie de los espacios públicos.