El colectivo “Firma por el Río” recordó que el proyecto de HIF en Paysandú debe atravesar varias instancias ambientales obligatorias y alertó que los padrones costeros se encuentran junto al Área Protegida Islas del Queguay, lo que los vuelve inadecuados para ese emprendimiento.
El Movimiento Sanducero de Participación Ciudadana “Firma por el Río”, integrado por impulsores de la Iniciativa Legislativa para la creación del Área Protegida Islas del Queguay, emitió una declaración pública en respuesta al comunicado de Presidencia de la República del pasado 18 de diciembre, referido a la firma de un nuevo Memorando de Entendimiento para la instalación en Paysandú de una planta productora de e-combustibles de la empresa HIF.
Según el colectivo ciudadano, el anuncio oficial —suscrito por el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y representantes de la empresa— reitera, con escasas modificaciones, los términos de un comunicado similar difundido el 28 de febrero de 2024 durante el anterior gobierno. En ese marco, los firmantes consideraron necesario aclarar el verdadero estado del proyecto desde el punto de vista ambiental y territorial.
En primer lugar, recordaron que la Viabilidad Ambiental de Localización otorgada por el Ministerio de Ambiente para los padrones N.º 11.950 y 11.951 corresponde únicamente al anteproyecto presentado por HIF y constituye apenas el primer paso dentro de un proceso de aprobación mucho más amplio. En ese sentido, subrayaron que la empresa deberá presentar el proyecto definitivo y elaborar un Estudio de Impacto Ambiental completo para poder aspirar a la Autorización Ambiental Previa al inicio de las obras.
Asimismo, el movimiento indicó que, aun en el caso de que se otorgue esa autorización, la normativa vigente exige una instancia adicional: la Autorización Ambiental de Operación, sin la cual no pueden comenzar las actividades productivas. Por ello, enfatizaron que el proyecto está lejos de contar con un aval definitivo.
Otro de los puntos señalados refiere a la falta de precisión del comunicado de Presidencia, que afirma la instalación de la planta en el departamento de Paysandú sin detallar su localización concreta. Para el colectivo, esta omisión no es menor, dado el alto valor ambiental de determinadas zonas del litoral sanducero.
En ese contexto, “Firma por el Río” reiteró su rechazo a la eventual instalación de la planta en los padrones 11.950 y 11.951, ubicados sobre la costa del río Uruguay, a escasa distancia de la Isla Grande del Queguay y de la Isla San Miguel, ambas integrantes del Área Protegida Islas del Queguay. A su entender, se trata de un emplazamiento inadecuado, no solo por su cercanía directa al área protegida, sino también por la función ambiental estratégica que cumple ese territorio.
El movimiento recordó además que, en el proyecto original del Área Protegida elaborado por el Grupo de Estudio del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (GENSA), esos padrones estaban incluidos dentro del territorio a proteger, tanto por su continuidad con el monte ribereño del río Uruguay como por su rol como zona de amortiguación. Finalmente, los firmantes reafirmaron la necesidad de que cualquier iniciativa industrial de gran porte se evalúe con información completa, participación ciudadana efectiva y un estricto cumplimiento de la normativa ambiental, especialmente cuando se trata de áreas de alto valor ecológico y paisajístico para el departamento y el país.

