El entrenador de la selección absoluta de Paysandú, Carlos Cabillón, no oculta su entusiasmo de cara a un nuevo desafío al frente del combinado sanducero. Con la pasión y el compromiso que lo caracterizan, Cabillón destacó lo que significa para él estar nuevamente al mando de la “blanca”. “Dirigir la selección de Paysandú es un orgullo, es una de las cosas máximas a las que uno puede aspirar dentro de nuestro medio, especialmente en el fútbol del interior. Para uno que fue jugador de selección, en la blanca es todo”, expresó el técnico.
Paysandú ha sido protagonista en los últimos años, recordando el campeonato obtenido en 2019 y las instancias decisivas alcanzadas en temporadas posteriores. Cabillón subraya que el objetivo es mantener ese protagonismo. “Siempre hemos estado entre los ocho primeros, siempre se ha clasificado. Intentaremos una vez más armar un equipo competitivo. Primero queremos clasificar en la serie, después pelear por el litoral y finalmente por el título del interior. El objetivo macro es ser campeón del interior”, afirmó. El entrenador destacó también el trabajo constante de observación y análisis que realizan durante todo el año, más allá de los tiempos de competencia. “Uno ve fútbol todo el año, es parte de nuestra vida. Siempre estamos pendientes, viendo qué puede pasar y preparándonos. También seguimos de cerca la información de los rivales, leemos diarios, analizamos sus trabajos; es parte de la tarea”, explicó. Consciente de las limitaciones de tiempo para preparar al equipo, Cabillón apuesta al compromiso y la humildad como pilares del proyecto. “Tenemos un abanico grande de futbolistas, pero el tiempo que tenemos es muy corto, creo que es el más corto desde que me ha tocado dirigir. Lo primordial es meterle humildad, meterle ganas, armar un buen grupo y salir a pelear por cosas importantes”, cerró el técnico sanducero.




