El dirigente nacionalista y senador suplente repasó su rol político, los proyectos que impulsa en materia de seguridad y desarrollo, y advirtió sobre los desafíos económicos que enfrenta el litoral norte, históricamente rezagado y que necesita políticas diferenciales.

A modo de cierre del año Jorge Larrañaga Vidal asegura que el trabajo político “no se detiene” y que la vocación de servicio público “debe mantenerse viva más allá de los procesos electorales”. Abogado de profesión, Larrañaga Vidal combina su actividad privada con el ejercicio de la función política, desempeñándose como senador suplente e integrante del directorio del Partido Nacional, cargos que —dice— asume con “responsabilidad, compromiso y espíritu de cercanía con la gente”.

“Pasaron las elecciones y seguimos trabajando junto a los ediles y los alcaldes, en contacto directo con los vecinos. Muchas de las ideas que planteamos en campaña hoy se están transformando en proyectos concretos”, expresó el dirigente en diálogo con este medio.

El político sanducero destacó que parte de su labor se concentra en acompañar la tarea de los ediles departamentales, en la elaboración de proyectos y propuestas legislativas, y en mantener la articulación con los alcaldes de su sector. “Estamos muy cerca de las alcaldías, colaborando en la elaboración de presupuestos y planes operativos. La descentralización es una bandera que seguimos levantando con fuerza”, señaló.

Un proyecto de seguridad con alcance nacional

Entre los temas que ocupan su agenda parlamentaria, Larrañaga Vidal enfatizó en la preparación de un proyecto de seguridad y convivencia ciudadana que busca ser replicado en los 19 departamentos del país. El objetivo, explicó, es mejorar la coordinación interinstitucional de inteligencia y el tratamiento de la información entre organismos del Estado.

“Hay mucha información que se pierde o no se trata con inteligencia. Queremos centralizarla, procesarla con eficiencia y reserva, y fortalecer la cooperación entre instituciones. La seguridad no puede abordarse de manera fragmentada”, afirmó.

El proyecto —que será presentado al reinicio del período legislativo— procura establecer un marco normativo que permita a los gobiernos departamentales y organismos nacionales trabajar en conjunto en materia de prevención y respuesta ante el delito. Según Larrañaga Vidal, “la experiencia de Paysandú puede servir como modelo para otros departamentos”.

Trabajo territorial y coordinación política

El dirigente destacó que su agrupación cuenta con cinco alcaldes y ocho ediles en funciones, lo que, a su juicio, representa “una presencia territorial fuerte y cohesionada”. Entre los alcaldes mencionó a Melina Figueroa (Chapicuy), Nilson Catico Allende (Porvenir), Gerald Vázquez (Cerro Chato), Daniel Jiménez (Tambores) y Orlando Stoletnik (Lorenzo Geyres).

“Tenemos un grupo de trabajo muy sólido. Los alcaldes y los ediles están en permanente contacto, con instancias de coordinación semanales. Apostamos a fortalecer esa sinergia porque creemos en una política de cercanía y descentralización efectiva”, subrayó.

Larrañaga Vidal aseguró que la coordinación departamental no solo se limita a lo político, sino que también incluye espacios de planificación técnica y legislativa. “Muchas de las iniciativas que planteamos en el Senado nacen de los temas que nos acercan los vecinos o que se discuten en la Junta Departamental”, explicó.

Críticas a la política de frontera y a la presión fiscal

En el diálogo con diario 20once también se refirió a la situación económica del litoral norte, que consideró “compleja y estructural”. Manifestó su preocupación por la exclusión de la frontera con Argentina del reglamento de la Ley de Política de Frontera, lo que, según dijo, agrava las dificultades que enfrentan los comercios y las familias sanduceras.

“Es un problema histórico que hoy se ve agravado por el aumento de tarifas y la presión fiscal. Son medidas que impactan directamente en el bolsillo de la gente y van a contrapelo de la sensibilidad social que el gobierno dice tener”, señaló.

Larrañaga Vidal cuestionó el incremento de tarifas en servicios públicos como OSE y UTE, al advertir que “superan la inflación y afectan la competitividad de los productores locales”. “En un departamento con altos índices de desempleo, lejos de aumentar las tarifas deberíamos bajarlas para aliviar los costos y fomentar el consumo”, afirmó.

En su análisis, el dirigente entiende que el país “ha perdido rumbo en materia de políticas para el norte” y que se necesita una estrategia diferenciada. “Paysandú y todo el litoral requieren un abordaje integral. No se puede seguir aplicando las mismas recetas para realidades tan distintas”, opinó.

Hacia una nueva matriz de desarrollo

El líder nacionalista planteó la necesidad de diversificar la matriz económica de Paysandú, tradicionalmente vinculada al sector industrial. Según explicó, el futuro del departamento depende de ampliar las bases productivas e incorporar nuevas áreas de desarrollo.

“Paysandú debe apostar a nuevos motores económicos. Tenemos que fortalecer el turismo, promover el teletrabajo y las telecomunicaciones, y respaldar a las micro, pequeñas y medianas empresas, que representan más del 90% del tejido empresarial del departamento”, sostuvo.

Para Larrañaga Vidal, el acceso al crédito y el acompañamiento técnico son factores clave para que las mipymes puedan crecer y sostenerse. “El gobierno departamental puede jugar un rol fundamental actuando en microfinanzas y promoviendo el emprendedurismo. Esas pequeñas empresas son industrias sin chimenea que dinamizan la economía local”, añadió.

Turismo y proyectos estratégicos

En esa línea, el dirigente nacionalista volvió a proponer la creación de un centro termal y un parque acuático de gran escala en la zona de Paysandú, proyectos que —afirmó— ya despertaron el interés de grupos inversores nacionales y extranjeros.

“Contamos con estudios que confirman la presencia de aguas termales. Un emprendimiento de esas características generaría empleo, desarrollo turístico y visibilidad para el departamento. Paysandú tiene las condiciones naturales y logísticas para convertirse en un referente nacional del turismo termal”, aseguró.

Larrañaga sostuvo que este tipo de proyectos deben formar parte de una planificación de largo plazo, con participación público-privada y respaldo institucional. “Son iniciativas que requieren tiempo y compromiso político, pero su impacto sería enorme. El turismo es una herramienta de desarrollo sostenible y socialmente inclusiva”, subrayó.

Un liderazgo con vocación territorial

Finalmente reafirmó su compromiso con el trabajo político desde Paysandú y el interior. “Yo no vivo de la política, vivo de mi profesión. Pero siento que el deber de quien se dedica al servicio público es estar presente, escuchar y proponer”, señaló.

Para Larrañaga Vidal, la renovación política implica mantener los valores de cercanía, gestión y responsabilidad. “Nuestra mirada está puesta en el desarrollo del departamento y en contribuir a un país más equilibrado, donde el norte también tenga voz y protagonismo”, concluyó.