La Covacha tuvo sus inicios por 1962 y es la comparsa en actividad más longeva.

Fue declarada Bien de Interés Patrimonial de Paysandú por el Comité Departamental de Patrimonio.

Desde la zona sur (av. Soriano y Entre Ríos) desarrolla un trabajo que trasciende la difusión del candombe y el fortalecimiento de elementos de identidad cultural, centrándose en una actividad permanente de impacto social.

Juan José Di Santi es su joven director y participa desde 1998. Junto a su señora, Adriana Gómez conducen la agrupación.

En Paysandú ha ganado el concurso en los últimos tres años en forma consecutiva.

En la previa de un ensayo Di Santi contó a 20Once que “estamos con muchas ganas y tratando de hacer buen papel en Montevideo.  Y en los otros lugares tratar de estar arriba”.

El ensayo tiene la siguiente característica, son dos veces en la calle, ensayo general, un día más el cuerpo de baile solo y otro día más la cuerda sola. En total son 4 días en total.

Los otros escenarios son Durazno, Salto y Paysandú.

Sobre las claves del éxito indicó que “parece una frase hecha pero es la pura verdad, aquí hay trabajo, es una comparsa bien de barrio aunque viene gente de otros lados aunque la base es el barrio”.

El grupo tiene 126 integrantes y los asistentes son unos 25 más.

En relación a la gran cantidad de integrantes y al desafío de conducir el grupo, con claridad y humildad Juan afirma que “es gente madura, el que viene nuevo se adapta, es un ambiente tranquilo, familiar, no hace falta repetir las cosas muchas veces, estamos todos para lo mismo”.

En La Covacha también se dictan talleres, “de la cuerda actual un altísimo porcentaje salió de acá mismo. Incluso gente que está en otras comparsas salió de acá también. Eso da mucho resultado” refiriéndose a los talleres, este año se hicieron desde abril hasta octubre.

La propuesta de un año al otro varía, “el año pasado se llamaba A Través del tiempo y fue un recorrido desde 1962 que arrancó la comparsa, es la más vieja del país en el momento hasta el presente”.

La propuesta de este año será una sorpresa, “hemos sumado a la comparsa gente que es de otro palo, que no son del candombe. En puesta en escena nos apoyan Marcelo Goyo y Esteban Giles y también como coreógrafo, Bernardo Maciel que es reconocido en el ambiente del candombe”.

“Siempre se busca algo más, el año pasado estuvimos cerca de clasificar a las llamadas del siguiente año, las primeras 23 siguen adelante y estuvimos a pocos puntos.  Es importante clasificar porque la prueba de admisión de la próxima temporada es un gasto importante que tiene la comparsa”.

La Covacha quedó en lugar 27, a 16 puntos de clasificar, del lugar 23.

“La idea es estar entre las 23 y sino es este año, será el otro” afirma.

“La nuestra es una comparsa humilde, con pocos ingresos comparando con algunas de Montevideo, aquí tenemos mucha creatividad”.

Para financiarse se apela a los clásicos beneficios, venta de ravioles, pollos, peñas, y “después tenemos una buena entrada que es una rifa, que fue una moto que se sorteó el 5 de enero”.

El apoyo de la intendencia es muy importante.

“Si bien tenemos el adelanto que se le da a todas las comparsas que son 90 mil pesos, también se colabora mucho en la locomoción”.

Son cuatro ómnibus que van a Montevideo.

También hay algunos apoyos privados, aún quedan dos pasacalles para la venta.

Son pocas las personas que llegan a la comparsa por su cuenta, “hay muchos familiares entre sí, muy pocos vienen solos, vienen por la familia, un hermano, hijo, etc”.

El fenómeno del “tambor” ha crecido y el sueño de todo candombero es desfilar en Isla de Flores.

Di Santi entiende que sobre el auge del candombe hay “un poco de todo, las comparsas son fundamentales para el candombe. La competencia ayuda mucho, la aceptación del barrio también y eso antes no era tan así. Es un lugar de encuentro en el que la gente se ve identificada y se encuentra a gusto”.

https://www.youtube.com/watch?v=AC657rPQfYM

 

febrero de 2018, rumbo a la capital.