El libro de Diego Zas de 2016 “Los 90. Relatos de una década bisagra” tiene un capítulo referido a la llegada de la televisión por cable a Uruguay. Hay una historia imperdible que no conocíamos. Aquí compartimos un pequeño fragmento, agradeciendo el préstamo del libro a Juan Pardo.

Con la canción “del 2 al 70” la banda Cursi supo condensar a principios del 2000 el sentimiento de los usuarios de la tv cable, que estaban pipones de ofertas de canales y se perdían en un zapping frenético.

“Hoy mi cabeza revienta” cantaba el grupo en referencia a la opción de escoger entre más de 60 canales.

Sin embargo, apenas unos años antes la cabeza de los televidentes reventaba pero de tedio. Hasta principios de los ´90 la oferta televisiva era más bien pobre y repetida. Y en muchos puntos del país los canales privados de la capital, o de los respectivos departamentos, ni siquiera se podían sintonizar.

Fue en estos lugares alejados, mediáticamente aislados que nacieron las primeras experiencias de televisión para abonados de Uruguay. Uno de los pioneros fue Tony Viscardi, un reparador de televisores de San Gregorio de Polanco que veía como su negocio no prosperaba porque las señales aéreas de televisión no llegaban a la ciudad. Los canales de Montevideo y de Argentina llegaban cada tanto y mal. Fue así que para mantener y aumentar el parque de televisores decidió generar él mismo la oferta e instaló una estación de televisor en su casa. Generaba señal con un aparato de video y transmitía a través de una antena con amplificador de señal invertido. El canal de Viscardi era abierto, en VHS y transmitía películas aportadas por vecinos.

La novel empresa enseguida incordió a algunos miembros de la comunidad. Muchos vecinos que recepcionaban la señal se quejaron por el contenido de algunas de las películas, que consideraban inadecuadas y escandalosas. Los dedos acusadores hicieron que Viscardi desistiera de emitir de forma abierta y optara por instalar un circuito cerrado de tv cable, al que se podía afiliar quien quisiera a cambio de una cuota mensual.

El 25 de julio de 1988 siete abonados recibieron la señal que emitía Viscardi. Todos vivían en la misma cuadra y estaban conectados mediante un cableado que había hecho su proveedor con la autorización de la Junta Departamental y la Intendencia de Tacuarembó. Si bien ya se habían desarrollado algunas experiencias de cable en los ´70, se puede decir que en esta fecha nació la tv para abonados para Uruguay. Al año Viscardi adquirió antenas parabólicas y comenzó a emitir dos canales: la televisión nacional de Chile y otro con programas de diferentes canales de la televisión brasileña.

Cuando el Estado llamó a licitación para operadores de tv para abonados del interior, Viscardi se presentó y fue seleccionado. Al día de hoy sigue operando.