Escribe Ec. Pablo Borche
El pasado viernes de noche tuvimos el agrado de tener acá en Paysandú y sábado en Guichón, al destacado Ec. German Deagosto de manera presencial en el Florencia Sánchez, todo esto, gracias a la Fundación Amigos del Florencio con el Arq. Walter Belvisi y el Dr. Carlos Leoni como responsables máximos. Excelente las dos horas de charla y muy amenas. Ojalá se repita este tipo de iniciativas que, por la vasta concurrencia de sanduceros, denota que apreciamos los contenidos de calidad, de hecho el profesional dijo que “esperaba 10 o 15 personas y la cantidad me ha sorprendido”.
Destacaremos algunos contenidos de la charla
Comenzó indicando que “el mundo vivió dos crisis excepcionales en tan solo dos años” donde nadie quedó afuera de los embates que esto trajo, refiriéndose claramente a la pandemia y a la guerra Rusia-Ucrania, aquí destacó que esta crisis es nueva, por tener el problema del lado de la oferta y no de la demanda, por lo que las políticas que dieron resultado en 2008 con Ben Bernake como referencia no funcionan en este caso. La solución no es poner dinero en el mercado, el problema es la falta de producción, faltante de oferta de bienes y servicios. Además, como dijo textual “la pandemia fue una llave de luz que se bajó” y por el lado de la guerra, es una crisis de alimentos donde para algunos habitantes de esta tierra significa “hambre” o directamente “inanición”. Hizo referencia a los benditos cuellos de botella que está experimentando en la cadena global de dislocaciones de producción que son tan ventajosas, pero ahora se ve su talón de Aquiles. (Recomiendo leer “Yo, Lápiz”, de L. Read 1958 para entender la producción de cualquier bien en estos tiempos).
Cuando pasó a hablar de la región y sobre todo el “barrio”-Argentina y Brasil- la charla se tornó más desesperanzadora aún, Brasil estancado sin crecimiento en 2022 y Argentina con desequilibrios macroeconómicos y cambiarios muy profundos, no quita que sea correcto pero malo económicamente, incluso la realidad mostró que lamentablemente el economista estaba acertado, ya que a 16hs. de la disertación y previa al bis en Guichón, el ministro de economía de Argentina presentaba renuncia, con lo que esto conlleva. Dado que a nivel local lo que sucede en el “barrio” para los sanduceros, afecta significativamente mayor lo que sucede en Argentina, fue muy claro al explicar la diferencia de precio por brecha cambiaria y la inestabilidad macroeconómica del vecino país a Paysandú y el litoral le genera un daño mayor si se compara al promedio en Uruguay.
También hizo énfasis que los niveles prepandemia 2019 no eran la panacea y el país desde 2016 viene con un desempeño macroeconómico pobre, que los saltos de PBI posteriores a la pandemia se deben a efectos rebote y a bases muy bajas de año anterior. Aquí tuvo una interrupción del público donde dejó cosas muy buenas para pensar, como una crítica al indicador PBI como manera de medir el desempeño de una economía y peor aún medir por PBI per cápita donde “los enanos se ahogan en los promedios”. (Para dar un ejemplo de esto, el PBI per cápita según el BCU en 2022 da $65.000 mensuales), pero también hay que decir que se utiliza extensamente por su simpleza que es justamente también su mayor limitante, llevar la charla por Índice de Desarrollo Humano u otros indicadores más complejos hubiera sido a lo mejor muy engorrosa y sin alcance.
Otro punto fuerte de la charla fue cuando abordó el tema laboral y enfatizó que “no es solo mirar la tasa de desempleo” y llevó a hacer referencia en la tasa de empleo y en la tasa de actividad, explicó de manera docente acompañado de esquemas los perfiles poblacionales laborales.
Hizo comprender que el crecimiento de este último año se dio en casi exclusivo en dos sectores (exportadores e inversión “volaron”) y que el consumo de las familias aun no tuvo el repunte necesario y es aquí donde se debe apuntar.
Explicó el fenómeno inflacionario que está inmerso Uruguay y que bien se puede decir con mapa gráfico mediante qué, es un “fenómeno mundial en este año”. También comentó, que la inflación al ser mayor en alimentos, cuanto más bajo son los ingresos de un hogar, más peso tiene los alimentos en sus gastos totales, con lo cual más afecta la inflación en alimentos en sectores más desprotegidos.
Al final de la charla y casi sin tiempo lamentablemente, hizo notar que la pobreza es “casi 10 veces mayor en niños que en adultos mayores, casi 20% y 2% respectivamente, que las “políticas no deben dejar de tener este dato presente para cualquier reforma estructural o políticas de estado”.
Nuevamente auguramos que este tipo de charlas se repitan, felicitamos a la Fundación amigos del Florencio y hacemos llegar la gratitud al Ec. German Deagosto por la excelente charla, la claridad en los conceptos, la buena disposición, como también el salir de Montevideo y llegar tanto a Paysandú como a Guichón.
La Fundación Florencio Sánchez se integra de la siguiente manera:
Arq.Walter Belvisi y Dr. Carlos Leoni Presidentes
Juan José Oberti, Silvio Giordano, Daniel Leoni.
María Dolores Álvarez, Susana Gonçalves de Rivero, Olga Fuletti, Lilia Azzatto, Marta Castro, Beatriz Sorondo, Teresita Giani, Sara Demichelis,Carmen Gómez.
Por la Intendencia participan Antonella Arbelo y Nicolás Aramburo.
