En el local del PDC de Uruguay y Vizconde de Mauá se desarrolló una actividad que tuvo una gran convocatoria, estaba lleno el local. Más de 70 personas siguiendo atentamente una problemática existente, que sensibiliza en mayor o menor medida pero que está ahí, con tendencia a crecer.
El tema, «¿Vemos el hambre en Paysandú?» tuvo a Marcelo Gianotti como expositor del Instituto Cuesta Duarte y también a referentes de ollas populares y un merendero.
Gianotti puntualizó que desde 2017 comenzaron a visualizar la problemática en nuestro departamento.
«En un contexto de baja de salarios, de recorte de derechos, del retiro del estado, es una realidad que nos choca».
Recordó que en 2017 «empezamos a ver algunas cosas y alertamos. Desde noviembre empezamos a hacer documentos sobre pobreza, exclusión, desigualdad . Los datos del mercado de trabajo en Paysandú los tenemos».
Aquí se advierten algunas diferencias, hoy en día hay 52 mil personas activas, a febrero de 2021 había 56 mil. La tasa de actividad en hombres es del 66% y de mujeres del 42%.
Hasta los 29 años los jóvenes tienen grandes dificultades de acceder al mercado de trabajo, también la realidad golpea para las mujeres Jefas de hogar y afrodescendientes.
Hasta los 19 años aumentó la pobreza un 8 por ciento. La informalidad se ubica en un 31.3%.
El subempleo está en 9.4.
Advirtió sobre una recesión que se vendría porque el seguro de paro está aumentando. «Eso repercute, hay menos poder de compra. Se reclamó aumentar salario mínimo porque mueve pensiones y jubilaciones también».
Las ollas
Juanjo Di Santi junto a Sebastián Jesús de la agrupación lubola «La Covacha» contó que hacen una olla los viernes a la noche. Lo hicieron hasta diciembre y pronto volverán.
«Apareció un día un compañero con la idea. Fue una donación de uruguayos. Se pensó en hacer una sola. También se llenó de gente donando y tuvimos para dos o tres ollas más. Armamos un equipo y se nos suma murga La Fulana. Y lo hicimos en conjunto. Se recibieron muchas donaciones por parte de particulares, de empresas, sindicatos. Hicimos 50 solo los viernes. Llegamos a más de 70 familias a dar viandas. Hoy en día se dan 250 porciones. No aceptamos ayuda oficial».
La segunda quincena del mes es más demandada para comida porque la primera parte del mes mucha gente tiene ayudas del Estado.
Merendero del Velódromo
Gisell del Merendero Pintando Sonrisas brinda una merienda tres veces a la semana en su propia casa.
«Son 38 familias, unos 120 niños menores de 12 años, damos una tasa de leche con un bollo o lo que haya. Mayormente son madres sin trabajo, con ingresos del gobierno, tarjeta o asignación. Nos abastecemos de las donaciones, de leche en polvo, pan, azúcar. Son donaciones de amigos. Hay gente que apadrina. Hay mucho trabajo social, damos ropa, colchones en la campaña del abrigo».
Gisel comentó que «el número no se mueve, aumenta hace dos semanas y tuve que priorizar a los niños. Los insumos no alcanzan».
