La Unidad Popular reivindica su iniciativa de que la Intendencia de Paysandú tenga un servicio de transporte urbano de pasajeros, priorizando en el aspecto de la atención a la población y asegurando conexión fluida y económica entre las distintas zonas de la capital departamental. La propuesta cita como ejemplos el desarrollo público del transporte colectivo urbano que se da en Salto o Tacuarembó pero reconoce algunas particularidades locales, caso de la presencia de Copay y aclaran que «no es algo contra la cooperativa».

«Si nosotros pudiesemos llegar a la Intendencia diríamos que lo vamos a impulsar pero podemos asumir el compromiso de impulsar este proyecto desde la Junta Departamental. Nuestra propuesta es «municipalizar» el transporte de pasajeros dentro de la ciudad considerando las oportunidades que generan las energías alternativas y entonces hasta podríamos pensar en la incorporación de ómnibus eléctricos», explicó el candidato a edil Martín Andrada.

«Tendría que ser algo que realmente atienda la necesidad de los trabajadores, de los estudiantes. Las frecuencias deben estar adecuadas a las necesidades de la gente» agregó y sostuvo que los boletos deberían ser considerablemente más econónicos que los actuales para alentar la utilización del recurso. Detalló que se podría discutir, en una eventual etapa inicial, que la comuna asuma la prestación del servicios para las zonas que hoy no tienen la atención que necesitan sin afectar la opertiva de la coopertiva en el resto de los barrios.

Andrada aclaró que está propuesta no desconoce la presencia de Copay, dijo que no habría que cerrar ninguna posibilidad con los trabajadores de la cooperativa y destacó que sería bueno «tener todos los números» de una empresa que sustenta el servicio urbano, en buena medida, a través de subsidios y ayudas del Estado. «Nosotros decimos que no es contra Copay, es a favor del pueblo sanducero y tampoco es algo antojadizo; está demostrado que es necesario y que las experiencias, no sólo las cercanas sino también las que se desarrollan en el llamado primer mundo, funcionan y cumplen un rol fundamental», concluyó.