El Arquitecto Roberto Villamarzo estuvo ayer brindando un conversatorio denominado «Instrumentos de Ordenamiento Territorial. ¿Es posible un desarrollo ambientalmente sostenible sin ordenamiento territorial?”
El Cenur Litoral Norte, junto al Grupo de Estudios Territoriales, el Movimiento en Defensa de la Costa y la Intersocial de Paysandú organizaron el evento.
El reconocido profesional se refirió la legislación vigente sobre el Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible. Consultado sobre el Master Plan de obras para la zona costera de Paysandú a cargo de la empresa Office for Metropolitan Architecture (OMA) señaló que conoce “lo poco que se sabe”.
Expresó que la ley de ordenamiento territorial ha tenido pequeños cambios a lo largo del tiempo. «Tiene nueve intervenciones en algunos artículos que no han cambiado lo esencial de la ley, que es de avanzada en América Latina e impone algunas condiciones para la gestión del territorio».
La conciliación del desarrollo económico, la sustentabilidad ambiental y la equidad social, allí considera que «se plantean tres de las patas de la sostenibilidad, o sea cuando se hace una gestión en el territorio, debería ser un principio».
Se debe «aprovechar de la mejor manera las infraestructuras y servicios existentes, es uno de los principios de la ley, aprovechar el suelo que ya está urbanizado».
La ley «introduce la capacidad de valorar socialmente los costos y los beneficios de las decisiones».
La ley impone instancias obligatorias con participación social.
«Una nueva gobernanza con participación social efectiva, apoyada en la descentralización política» acotó.
Inclusive, citando a un colombiano dijo que los propios mercados libres requieren mercados regulatorios que garanticen el funcionamiento eficiente de esos mercados. Plantea varios temas vinculados a la tecnología, la planificación del suelo es necesaria regularla.
Desde la Intersocial se plantearon dudas sobre el manejo que se hace del acuerdo que se firmó por parte de la Intendencia con OMa, «hay secretismo, no ha sido colectivizado a la sociedad civil, y nos preocupa, entonces nos preguntamos cómo podemos exigir conocimiento, saber lo que se va a hacer, cuáles son las herramientas para intervenir en eso y que nuestra participación se vea reflejada. Es inviable desde lo presupuestal hacer lo que se plantea, o en definitiva se está recategorizando la costa que es un espacio bien democrático de la sociedad».
