Escribe Ricardo Brasesco

Ante la presentación del “Plan Paysandú” se hace más necesaria su consideración.

Se viene trabajando desde hace 12 años sobre esta idea, se ha acopiado  información. Se dispone de los relevamientos y estadísticas para fundamentar la propuesta. Se han realizado recorridas con responsables de tomar decisiones en otras obras de similares características, que están actualmente funcionando  con sus estaciones de bombeo y sus compuertas y que son ejemplos de gran valor a tener en cuenta para tomar decisiones.

Grupo Polder se reúne frecuentemente para seguir trabajando sobre la idea de construir una defensa contra las crecientes que inundan la parte oeste de la ciudad.

Para colaborar con este grupo de ciudadanos que trabajan desinteresadamente para tratar que las autoridades gubernamentales se interesen por estudiar la propuesta que vienen haciendo desde hace ya 12 años, me he arrimado al grupo para trabajar.

Según una maqueta que mostraron en la reunión celebrada el pasado 21 de octubre en Plaza Artigas, la defensa se haría para proteger la ciudad hasta la cota 11 metros y cubriría 125 manzanas que frecuentemente son invadidas por las aguas.

Para hacer una estimación del valor de esa parte de la ciudad, que periódicamente es afectada por las crecientes del río, hemos contado en cada cuadra un promedio de 8 viviendas y por lo tanto unas 32 por manzana. Adjudicándole un precio promedio de 60 mil dólares por vivienda, las 32 casas de cada manzana tendrían un valor de U$S 1:920.000 (un millón novecientos veinte mil dólares). A este monto hay que agregarle el costo del terreno, la infraestructura urbana, de calles, cordón cuneta, veredas, pavimentos, red de saneamiento, agua potable, energía eléctrica, todo lo cual tendría un costo muy importante. Cada manzana tiene frente a cuatro medias calzadas, por lo que a cada una le corresponden dos cuadras completas de pavimento y el total de las 125 manzanas serían 250 cuadras que habría que construir completas con toda su infraestructura si se llevaran a otro lugar.

Sumando el valor promedio de las viviendas, más el costo de la infraestructura urbana necesaria, el monto estimado andaría por los dos millones y medio de dólares por manzana, lo que multiplicado por 125 manzanas daría un total aproximado a los 300 millones de dólares.

Hay que tener en cuenta que no todas las manzanas tienen un promedio de 32 viviendas y también que el valor de esas viviendas es muy variable, pues hay algunas que superan los 60 mil dólares estimados, mientras hay otras cuyo precio es menor. También hay que tener en cuenta que algunos terrenos no tienen viviendas, pero una vez protegidos de las inundaciones, su valor aumentaría por la ubicación en la ciudad. Lo mismo pasaría con el precio de las viviendas, las que una vez que no tengan el riesgo de sufrir inundaciones su precio sería mayor al estimado.

De cualquier manera para reubicar estas más de tres mil viviendas en otra zona de la ciudad donde no sean afectadas por las crecientes del río, los costos insumirían un valor aproximado al estimado.

Por lo tanto la decisión de si conviene o no hacer la defensa que se propones, es un cálculo de costos y beneficios y también de mucho tiempo insumido, para construir las viviendas para tantas familias desplazadas a otro lugar.

No hemos tenido en cuenta en estas apreciaciones, las serias molestias que padecen todas estas familias cada vez que deben ser realojadas como consecuencia de la inundación de sus viviendas, ni el deterioro que las mismas sufren en sus estructuras. Todo lo cual tiene un costo muy importante para esas familias y para el Estado que debe intervenir en auxilio de las mismas.

La otra alternativa es seguir como hasta ahora, padeciendo inundaciones frecuentes –seis en los dos últimos años – que van deteriorando irreversiblemente el valor de todas estas propiedades.