Las próximas horas generarán un clima de gran expectativa para nuestra sociedad que ojalá se pueda trasuntar en algarabía con la clasificación a la instancia de cuartos de final.
El fútbol une a los uruguayos y los triunfos mucho más. El caso llamativo que genera la “locura celeste” es que la intendencia de Florida cerrará sus puertas el día viernes.
La contención emocional se desató el pasado sábado cuando Uruguay sellara su pasaporte a cuartos de final al superar al campeón europeo, Portugal.
Cuantas estadísticas se van derribando, hasta hace un tiempo decíamos que no le podíamos ganar a equipos europeos.
El sábado fue una verdadera fiesta el país y Paysandú no fue la excepción. Lo lindo es ver a jóvenes generaciones que van creciendo con un apego importante a la selección que identifica al país. El ánimo colectivo que generan los triunfos es una cuestión importante, palpable para nuestra comunidad. Festejar siempre es cosa buena, encontrar motivos para hacerlo mejor.
Antes no se veían, ahora sí, camisetas de Uruguay, no ya las de Messi o Ronaldo, las nuestras.
Tanto nos cuesta el patriotismo que si lo encontramos en el deporte, el “patriotismo de la redonda” podríamos decirle.
Es una especie de pausa a los problemas que aquejan al país, un bálsamo. Cuantos escritores e intelectuales como Jorge Luis Borges aborrecían del fútbol, no lo podían entender. Paulatinamente esa realidad ha cambiado y ya hoy es posible encontrar mucha literatura sobre el deporte y en especial el fútbol. A saber, cuentos, relatos, novelas.
Además para destacar lo que ha hecho este grupo de futbolistas, millonarios pero con los pies en la tierra, adhiriéndose a causas muy nobles inclusive aquellas que tienen que ver con sus colegas de nuestro país como el colectivo Más unidos que nunca.
Seguir avanzando en el mundial significa mejorar los ingresos para el fútbol uruguayo, algo que beneficiará esperemos que también a la propia Organización del fútbol del interior.
En estas horas son todos elogios para jugadores y cuerpo técnico. Mucho no vamos a agregar a todo lo que se ha dicho y escrito. Desde la vecina orilla no dejan de hacer un panegírico con todas las bondades que el Maestro genera y el comparativo con Sampaoli.
Una victoria o derrota ante Francia no empañará en nada todo lo alcanzado. El fútbol es de las pocas expresiones en las que Uruguay puede competir de igual a igual ante otros equipos poderosos por muchísimas razones. Una de ellas es la masificación, aquí se juega en todos lados, son cientos de miles los chiquilines enrolados en el baby fútbol.
Obdulio Varela, el gran capitán celeste en la gesta de Maracaná dijo en la previa a la final: “Cumplidos, solo si somos campeones…”
El “Negro” jefe puso la vara muy alto pero no estamos lejos por como juega el equipo y como se presenta el mundial. Pero uno solo lo ganará. Es un juego pero hay confianza y hay equipo. No en vano aquí hay Sangre de Campeones.
