Escribe Mariannina Álvarez

 

En medio de un momento político complicado, con baja popularidad del gobierno nacional , la coalición de izquierda elige sus autoridades. En Paysandú presenta cinco candidatos.

 

Para el 29 de mayo están fijadas las elecciones internas del Frente Amplio, aunque la situación crítica que viven varios departamentos determinó la suspensión de la campaña electoral. En la oportunidad se votarán las autoridades nacionales y departamentales de la fuerza política, que se define como “coalición y movimiento”. Los elegidos representarán en los organismos de conducción tanto a los sectores políticos como a las bases, una de las características salientes del Frente Amplio, que lo diferencia de los partidos tradicionales.

 

Caras nuevas

 

En Paysandú Ricardo Fleitas aspira a la reelección, aunque no será el único contendiente. También se presentarán las candidaturas de Álvaro Guigou, Ruben Maciel, Martín Balsamo y Nahuel Armentano, que fueron aprobadas en forma unánime por el Plenario Departamental, a propuesta de los distintos sectores y comités de base.

Los comicios se realizan a padrón abierto entre los adherentes al Frente Amplio, y quienes aún no lo sean podrán adherirse al concurrir a votar.  El único requisito es ser mayor de 14 años.

La gestión de las autoridades electas coincidirá con la administración departamental a cargo de un gobierno frenteamplista. La convivencia entre la fuerza política y el anterior Intendente de la izquierda, Julio Pintos, no fue siempre armónica, lo que plantea un desafío a quien sea elegido para conducir el Frente Amplio.

Los candidatos fueron presentados en conferencia de prensa, y protagonizaron el acto de lanzamiento de la campaña en Plaza Artigas el pasado jueves.

Con la excepción de Fleitas, los postulantes a presidir el Frente Amplio local constituyen una novedad.  Ruben Maciel ocupa desde hace diez años la secretaría de bancada de la coalición de izquierda en la Junta Departamental. Álvaro Guigou, en cambio, proviene del ámbito sindical, y es el responsable en Paysandú del programa de vivienda del Pit-Cnt  El maestro Martín Bálsamo se desempeña en la Secretaría de la Juventud de la Intendencia de Paysandú. Por su parte, Nahuel Armentano, proviene del grupo de jóvenes del Frente Amplio.

Sobre la renovación, Ricardo Fleitas sostuvo que es “una buena señal” que la fuerza política promueva “gente joven que se ha ido arrimando a un Frente Amplio que quiere seguir estando presente en las decisiones políticas del país”.

Aunque coincidió con el actual presidente del Frente Amplio en la importancia de la renovación generacional, Bálsamo prefirió hacer hincapié en el “debate ideológico”, el que deberá estar presente en las actividades que se realizarán en el marco de la instancia electoral.  Dijo en tal sentido que “el tema de la renovación ideológica a nosotros nos parece fundamental. Este es un proceso que hay que visualizarlo en el tiempo”. Asumiendo las contradicciones que imperan en la interna frenteamplista, subrayó que las mismas “a nosotros no nos asustan, el problema es cuando son las mismas contradicciones; queremos generar nuevas contradicciones para generar nuevas síntesis que le marquen a los compañeros en el futuro cuál es el camino que queremos para el país”.

 

Unidad
En cuanto a la elección a padrón abierto, Guigou destacó que la misma procura una participación “democrática y ciudadana” del “vecino, el pueblo, el trabajador”, para elegir a quienes conducirán la fuerza política. El dirigente sindical rescató la labor de los gobiernos frenteamplistas en varios aspectos. “Educación, trabajo, salarios, incluso cuando se habla de pobreza” enumeró Guigou, quien considera que su partido constituye “la única herramienta para profundizar los cambios obtenidos”, dado que tiene como objetivo permanente “trabajar en las bases, recoger de la ciudadanía en el contacto mano a mano”.  Esta característica del Frente Amplio, es fundamental en su opinión en una época que caracterizó como de “contraofensiva de la derecha por todos los medios”.

Maciel reivindicó el rol del Frente Amplio como “herramienta para transformar la sociedad”, resaltando la importancia de las elecciones internas como oportunidad para “fortalecer y revitalizar” la misma.  Señaló también en la misma dirección la necesidad de incrementar la participación de militantes y adherentes “en ámbitos sociales y donde puedan formarse ideológicamente”. “Es un tema clave la formación ideológica del militante, del adherente, del vecino que tiene que transmitir, que convencer al otro vecino que esa herramienta es la que sirve” indicó Maciel.
Más allá de la trascendencia de ganar elecciones para acceder al gobierno, lo importante es sostenerlo, agregó el postulante, y “profundizar los cambios que hemos hecho”.

Al igual que aconteció con la campaña para las elecciones departamentales, el Frente Amplio aspira a transitar el camino rumbo a los comicios internos en un clima de unidad.  En este marco, se planifican actividades conjuntas entre los cinco candidatos, las que consistirán en un mano a mano con la población. Esto no excluye actos que realizará cada uno por separado, organizados por los sectores políticos que respaldan a cada candidato. Más allá de los matices, los postulantes destacan que los une un “enfoque general igual, que es el rol que tiene que cumplir el FA”.  Los actos proselitistas incluirán a las localidades del interior departamental.

 

Qué se vota

 

En las elecciones internas se elige al presidente entre José Bayardi (Vertiente Artiguista), Roberto Conde (Partido Socialista), Javier Miranda (Independiente) y Alejandro Sánchez (MPP). De los comicios también surgirá la representación en el Plenario Nacional y en la Mesa Política Nacional de sectores políticos y comités de bases.
Además de los Presidentes de las Departamentales, se decide en los comicios quienes integrarán los Plenarios y las Mesas Políticas departamentales por los distintos  sectores políticos y por las bases.

Los locales de votación estarán ubicados en los comités de base, las sedes de los sectores políticos y otros habilitados a tales efectos.

Los adherentes que residan en el exterior, podrán ejercer su derecho al voto en los circuitos que haya habilitado la Comisión Electoral del Frente Amplio, o de
forma epistolar.

 

Los candidatos

 

Alejandro Sánchez es diputado por el Movimiento de Participación desde 2010. Entre febrero de 2015 y marzo de 2016 presidió la cámara baja. Con 35 años, es el más joven de los candidatos. Le resta un año para terminar la carrera de Sociología. Su  militancia en el MPP comienza en 1996. En 2007 asume como secretario general de la Junta Departamental de Montevideo, a propuesta de  los ediles del Frente Amplio. El médico José Bayardi ingresó a la coalición de izquierda en 1971. Integrante de la denominada “generación del 83”, fue miembro del Plenario Nacional y de la Mesa Política en representación de la Vertiente Artiguista. Presidió ese grupo político entre los años 1994 y 2001. Fue diputado durante cinco períodos, desde 1990 hasta 2015, subsecretario y ministro de Defensa Nacional durante el primer gobierno de Tabaré Vázquez, y ministro de Trabajo y Seguridad Social en el mandato de José Mujica. Participó como delegado de la UNASUR en las conversaciones de paz entre el gobierno de Colombia y las FARC, durante la presidencia pro témpore de Uruguay en el citado organismo.

Con 63 años de edad, Roberto Conde es el más veterano de los postulantes. Inició su carrera política en 1970 en el Partido Socialista. Desde 1995 ha integrado la Mesa Política del Frente Amplio y el Comité Central del Partido Socialista, del cual fue secretario general entre 2001 y 2005. Fue electo diputado en 1999 y reelecto en  2004 y 2009. En 2010 fue nombrado vice canciller por el entonces presidente Mujica. Entre mayo de 2013 y diciembre de 2014 ocupó una banca en el Senado. Desde 2015 integra el Consejo Director de la Fundación Vivian Trías.

Javier Miranda, de 51 años, es abogado, docente en la Facultad de Derecho de la Universidad de la República. Militante, entre 1986 y 2010 de la organización Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos, es hijo del también docente de esa casa de estudios Fernando Miranda, asesinado por la dictadura. Entre 2006 y 2008 fue coordinador del Proyecto de Fortalecimiento Institucional del Ministerio del Interior. Desde 2007 a la actualidad, dirige el Programa de Derechos Humanos del Centro Latinoamericano de Economía Humana (CLAEH). Entre 2008 y 2010 dirigió la Asesoría Jurídica de la Intendencia de Montevideo. Entre 2010 y 2013, fue director Nacional de Derechos Humanos, del Ministerio de Educación y Cultura. Desde 2014 se desempeña como secretario de Derechos Humanos en Presidencia de la República.

Las últimas elecciones internas se realizaron en el año 2012. En esa oportunidad triunfó la senadora socialista Mónica Xavier con el 43 por ciento de los votos. Los candidatos derrotados fueron el representante del MPP Ernesto Agazzi, el comunista Juan Castillo y Enrique Rubio de la Vertiente Artiguista.

Entre 1971 y 1994 fue Líber Seregni quien presidió el Frente Amplio. Lo sucedió Tabaré Vázquez hasta 2004, cuando las primeras elecciones para la izquierda. Desde ese año y hasta 2012 presidió la fuerza política el ex rector de la Universidad de la República Jorge Brovetto.

 

 

 

 

Para el politólogo Oscar Botinelli,  “si en las elecciones internas del 29 de mayo votan menos de 170 mil, es un nuevo golpe para el Frente Amplio”.  “Obviamente si fueran más -cosa que nadie cree- sería un formidable éxito. El FA corre el riesgo de elegir un nuevo presidente y un nuevo Plenario Nacional que cuente con poco respaldo. Habrá que ver una nueva conducción hacia dónde va y qué papel juega” agregó el analista.

 

Mucho en juego

 

Los comicios internos tienen lugar en un momento difícil del gobierno, que por momentos aparece sin rumbo. En la última consulta de la encuestadora Factum, el presidente Tabaré Vázquez recibe una aprobación del 33 por ciento, inferior a la desaprobación (38 por ciento) y por debajo de los índices de popularidad que ostentaban el ex presidente Mujica, y el propio Vázquez en su primer mandato.

Botinelli destacó que “detrás de esa opinión global hay fuertes diferencias entre los votantes del Frente Amplio y los votantes de los partidos tradicionales. Nos referimos a votantes en las pasadas elecciones nacionales de octubre de 2014. Entre los votantes frenteamplistas la aprobación es del 61% y la desaprobación del 10%. El resto, hasta completar 100, son las valoraciones neutras. Entre los votantes de los partidos tradicionales aprueba el 5% y desaprueba el 71%. Son juicios extraordinariamente opuestos: alta aprobación de un lado, alta desaprobación del otro”. Esta apreciación contrasta con la sensación generalizada de un alto descontento entre los votantes frenteamplistas. Lo que alarma y ha puesto en estado de alerta a la coalición de izquierda, es la drástica merma de popularidad del Presidente. Tabaré Vázquez registró una aprobación de 78 por ciento en el segundo trimestre del año pasado, bajó al 49% en el tercer trimestre, continuó bajando al 36% en el último trimestre de 2015 “y ahora cae una vez más, al iniciarse 2016, al 33%. La serie de aprobación por lo tanto queda 78, 49, 36, 33. Una caída constante, aunque del trimestre anterior al actual esa baja es muy leve” explicó Bontinelli. En cuanto a la desaprobación hoy es del 38%, al año de Mujica era del 16% y en el primer gobierno Vázquez del 18%. Al año de gobernar la menor desaprobación la tuvo Mujica, aunque Vázquez en su primer gobierno estuvo en torno a niveles muy parecidos. A la inversa, la desaprobación registra una línea ascendente. La desaprobación registró un 16% en el segundo trimestre de 2015, subió al 28% en el tercer trimestre, nuevamente trepó al 33% al cerrar el año 2015 e inició el 2016 con un nuevo aumento de la desaprobación al 38%. La serie de desaprobación entonces es: 16, 28, 33, 38. Una suba constante de la desaprobación, en sentido opuesto a la caída de la aprobación (…) Lo que podemos ver es, en primer lugar que en la actualidad Tabaré Vázquez llega al menor nivel de aprobación de un presidente frenteamplista, aunque es sensiblemente superior a niveles al que llegaron presidentes de los partidos tradicionales” concluyó el director de Factum.

Con la elección de las nuevas autoridades, el partido oficialista pretende dejar atrás las heridas que dejó la salida de Mónica Xavier de la conducción. Habilitada a ejercer la presidencia del Frente Amplio y a continuar en el Senado, haciendo así una excepción a lo establecido en los estatutos, finalmente el Plenario le bajó el pulgar, originando todo tipo de recriminaciones. Xavier prefirió el Senado, el MPP se mostró inflexible y un gobierno jaqueado por los reclamos sindicales del año pasado, tuvo a la fuerza política que lo sustenta sumida en disputas internas.

La discusión en los órganos frenteamplista pasaba por la conveniencia de erigir a un presidente del MPP u otro del Frente Líber Seregni, que representan en principio posturas irreconciliables. Finalmente serán los adherentes quienes decidan, entre un amplio menú.

La foto promocional de los comicios muestra a los candidatos en franca armonía, los reproches ya no se hacen públicos, y en medio de la difícil situación que vive el país los militantes comienzan, tibiamente, a movilizarse.