Escribe Leonardo Albano.

740 pesos fue el producto de la rapiña cometida por Fernando Daniel Almeida Almeida, de 37 años, poseedor de antecedentes penales, quien se autoeliminó antes de ser detenido por la Policía tras rapiñar una farmacia ubicada en avenida España y Dr. Felippone, a las 8 y 50.
Como adelantó Semanario 20Once, el individuo ingresó a la farmacia y apuntó con un arma a la cajera y le exigió el dinero. Tras lograr su cometido, intentó darse a la fuga en una moto por avenida España al Oeste, pero el birrodado no encendía. En ése instante, una de las empleadas de la farmacia rapiñada observó que el comisario Ricardo Coelho, encargado de la Seccional Cuarta de Policía, se encontraba en un comercio cercano.
A las 8 y 55, el comisario Coelho solicitó apoyo a través del Centro de Comando Unificado ya que se había perpetrado una rapiña y, momentos después, informó que el autor del ilícito se había autoeliminado en Juncal entre Florida y Uruguay. Allí se hicieron presentes de inmediato efectivos de la Unidad de Patrullaje y Respuesta (UPR) a cargo del oficial subayudante Marcelo García, quienes hallaron en Juncal casi Uruguay, frente a la ex estación de servicios Shell, el cuepo sin vida de una persona con la cabeza orientada al Norte, de cúbito dorsal, piernas y brazos extendidos, y abundante sangrado en región occipital derecha de la cabeza. Vestía capa de lluvia, un pantalón gris de tela, y zapatos de seguridad. Debajo del tobillo derecho, se apreciaba la empuñadora de un revólver con cachas de madera. A la derecha del cuerpo, se encontraba caída una moto Lifan, matrícula IBJ 424, orientada en el mismo sentido que el cadáver, junto a un casco de color rojo.
Arribaron inmediatamente el jefe de Policía, comisario general (R) Luis Mendoza, otras autoridades policiales, la forense Rosa López, la juez en lo Penal de Cuarto Turno, Elsa Montín, el fiscal de Tercer Turno, Carlos Motta y personal de Policía Científica, quienes, junto al comisario Wilson Valerio, inspeccionaron el cuerpo del fallecido. Entre sus prendas, se hallaron 112 pesos, un encendedor, y, dentro de una bolsa de nylon en el manubrio de la motocicleta, una bolsa de nylon con 740 pesos, producto de la rapiña en la rapiña. También se encontró una segunda bolsa con medicamentos y recetas a nombre de Ramón Gregorio Mezza Ancel.
La forense diagnosticó como causa de muerte «injuria encefálica aguda, herida de arma de fuego en cráneo con orifio de entrada en parietal derecho y orifio de salida en parietal izquierdo».
Seguidamente, se inspeccionó el arma, un revólver Taurus calibre .38. Al no hallarse documentos entre las pertenencias del fallecido, se acudió al domicilio de Ramón Mezza, en la zona de Lucas Píriz y Grito de Asencio, a cuyo nombre se encontraban las recetas encontradas entre las prendas de vestir del occiso. Mezza explicó entonces que la medicación hallada entre las prendas del fallecido había sido retirada por Fernando Almeida, quien tiempo atrás había mantenido una relación sentimental con su hija y al que, actualmente, tras separarse la pareja, le permitió vivir en una construcción precaria al fondo de su domicilio. En retribución a su gesto, su ex yerno le efectuaba diferentes «mandados», como el retiro de medicamentos. La jueza actuante dispuso la autopsia del cuerpo, la entrega del mismo a sus familiares y del dinero a los damnificados.