Por Diego Silva

El Kung fu uruguayo competirá en Buenos Aires el próximo fin de semana. En la ocasión estará representado por deportistas de Salto y Paysandú.
En nuestra ciudad hay una escuela que funciona bajo las órdenes de Moisés Villarreal en la ACJ. Es una escuela del estilo lung tao.
Villarreal indicó que “los discípulos se seleccionaron en dos torneos que se hicieron en Salto. Hay que conocer si se está preparado para un golpe en técnicas de combate. La clave pasa por superarse a sí mismo, ese es el desafío que tenemos”.
Villarreal que también da clases en Salto agregó que “para todo problema que tengamos lo debemos enfrentar como un guerrero interno, sabiendo que estás preparado para la ocasión. El entrenamiento es importante para mentalizarte, no solo para un cinturón, manteniendo la tradición de las artes marciales, pero lo más importante es nuestra salud, nuestro cuerpo es lo más importante”.
El docente enfatizó que “la gente entró en el mercado de las artes marciales y se está olvidando la parte interior, profundizar eso, después viene la parte linda”.
El Sudamericano será en Buenos Aires y desde hace años Uruguay es representado por el litoral del país. Se concurrirá con 30 chicos más familiares y acompañantes de los niños.
Uruguay ha traído varios campeones sudamericanos en este tipo de instancias.
“Hoy en día hay buen nivel, ya tiene experiencia la escuela de ir y volver con las manos vacías, de llegar a un nivel, Argentina tiene una gran escuela, Chile está en un nivel alto. Todo el aprendizaje de estos años se transmite a los discípulos. Se trata de preparar físicamente y en técnica y estar en los momentos difíciles. Un competidor tiene que ser frío, aceptar que el otro estuvo mejor que él, y eso demuestra que se puede seguir. El tema es adaptarse a lo que vivimos hoy en día”.
El kung fu es un deporte que nace en China, en los templos de Shaolin.
Finalmente comentó que “tratamos de transmitir de manera sencilla para que puedan entender y comprender las enseñanzas de los maestros, no se busca la cantidad sino la calidad. Uno se mentaliza en mantener el orden, los que vienen se dan cuenta, el que viene con otra intención se da cuenta que no es para él. Lo importante es ser buenas personas, humildes, llevarnos bien entre nosotros, es necesario hoy en día cuando hay necesidades materiales, cuando parece que la felicidad es un auto grande y si no no existe. Yo creo que es importante llegar a un lugar y que nos ayude a mantener esos valores. A veces se pierde la cabeza y uno trata de conectarse con el grupo y mantenerlo en orden. Es el do, el tao, el camino, lo que nos enseñan los maestros”.