Finalizando el mes de octubre del presente año, el básquetbol de Paysandú ha definido sus campeones en las categorías formativas competitivas, en lo que hace a la actividad estrictamente local. Recordemos que los cuatro equipos mejor ubicados de Salto, Paysandú y Soriano de cada categoría (sub 14, sub 16, sub 18 y sub 20), juegan además otro torneo que este año paso a llamarse Torneo de Formativas de la OBL (Organización del Básquetbol del Litoral), sustituyendo el Torneo del Litoral Norte categoría formativas (TLN de Formativas). No solamente cambió el nombre sino también el formato, este último muy discutido y con diversas opiniones, ya que hasta el 2015 jugaban todos los equipos de Paysandú y Salto y 4 de Soriano (los torneos 2013 y 2014 se disputaron entre equipos de Salto y Paysandú, y a partir de 2015 se sumó Soriano), divididos en series; por el contrario este año clasificaban los 4 mejores equipos de cada departamento por categoría. Este nuevo formato, que en lo que a nosotros nos atañe como entrenadores no compartimos en absoluto ya que va en contra del espíritu de juego de las categorías formativas, dejó a varios equipos de nuestro medio y por lo tanto a los chicos que los integran (no así de Salto ya que allí rápidamente al finalizar el primer torneo comenzaron a disputar otro torneo local paralelo al de OBL), parados desde el mes de julio por el “pecado” de no clasificar. Incluso en los equipos clasificados muchos chicos también quedaron parados ya que al ser muy numerosos los planteles y no tener una competencia paralela a nivel local, muy pocas veces integraron los mismos. Esto generó numerosos debates entre dirigentes, entrenadores e integrantes de la liga de básquetbol local. Tenemos la sensación de que las propuestas de cómo jugar y a donde destinar los recursos no fueron discutidas previamente por los clubes en el seno de nuestra liga para luego ir con una postura a la reunión con Salto y Soriano. En nuestra opinión este punto debe ser mejorado porque no podemos darnos el lujo de dejar sin competencia a equipos en desarrollo a costa de mejorar el nivel de los de arriba. Se deberían buscar alternativas donde se disputen torneos del estilo copa de oro, plata y bronce por ejemplo. Algunos clubes plantearon esta posibilidad, incluso a través de proyectos escritos, pero no hubo receptividad de parte de las ligas, aduciendo que las partidas de dinero que envía la FUBB no eran suficientes, y que ese año se había decidido jugar así. Creemos que este es el debe de esta temporada ya que entendemos prioritario que para mejorar el nivel de todos los espectáculos la competencia es clave, mucho más a nivel de formativas, y la gestión de los recursos se puede resolver por diferente vías, no solamente a través de un dinero que manda la FUBB (en los años 2013, 2014 y 2015 eran 240 mil pesos para cada liga interviniente por año, dinero que se destinaba al pago del transporte de los equipos).
Lo concreto y que puede resultar llamativo para algunos, es que las finales de las categorías formativas la protagonizaron los mismos dos equipos: Centro Allavena y Paysandú Wanderers. Decimos puede resultar llamativo y para nosotros no lo es ya que como reza el título de esta nota es cuestión de organización, y creemos conocer algo de cómo está organizado el trabajo de formativas en esos dos clubes, y de cuál es el significado de tener objetivos claros a corto, mediano y largo plazo. Hay otros equipos que han intentado imitar este modelo y van por ese camino; a veces los procesos son más lentos según los factores que afectan de manera diferente a cada una de las instituciones. Cuando hablamos de organización y de objetivos claros hay que ir generando condiciones para la expresión correcta de ese potencial en los chicos y en el entrenador de turno. Al trabajo técnico y táctico que brindan estos últimos, se le deben sumar otro tipo de aditivos extras que invitan y seducen a ir a practicar allí, aún sabiendo que hay muchos chicos y quizás jugarán pocos minutos. Saber que hay materiales para entrenar, que los horarios se cumplen, que tiene posibilidad de realizar trabajos físicos, son ejemplos de lo que se plantea. Hoy vemos a otros equipos que van por ese camino, como por ejemplo Touring y también en este último año, producto de un trabajo serio y silencioso, a Colón y Paycap. Ambos cuentan con un gran potencial ya que están ubicados en zonas de la ciudad donde vive mucha gente en poco espacio físico. Centro Pelotaris ha tenido altibajos en los últimos años, y la novedad es que este año comenzaron a competir en Formativas dos nuevos equipos: Young BBC en sub 14, y Barrio Obrero en mini, sub 14 y sub 16.
Los vaticanos en general vienen marcando una hegemonía desde ya hace unos años atrás. Cuentan con un cuerpo técnico con 6 o 7 años de trabajo, encabezados por Fernando Launás, Ignacio Gil, el profe Martin Pintos, y Gino Alderete en los últimos dos años (también estuvo en su momento Pablo Lanasa). En este período han pasado diferentes directivos pero el objetivo común y las metas se han mantenido, procesos a corto, mediano y largo plazo con una infraestructura y un material humano envidiable para las demás instituciones. Por otra parte los de calle Leandro Gómez con sus entrenadores abanderados Fernando Soria y Jorge Cabrera, también vienen desde hace varios años trabajando en el proyecto, guiados por una idea y filosofía de sus directivos en el desarrollo de jugadores como lo fue la vieja escuela de Oscar «Charo» Zannier, que tantas satisfacciones le dio a la institución bohemia.
En cuanto a las finales disputadas por estos dos equipos, revisemos un poco sin profundizar, como se desarrollaron las mismas.
SUB 14: Con un contundente dos a cero, Centro Allavena mostró ser una fuerza superior en lo colectivo e individual. En los orientados por Fernando Launás se vieron valores interesantes, como Charly García, Santiago Chialvo, Juan Balseiro y Renzo Ronchetti (este es un chico de muy buena talla con buen manejo de balón y excelente motricidad). Allavena en esta categoría es campeón en lo local por sexto año consecutivo, y el campeón vigente del torneo de OBL disputado el año pasado. Por su parte en el vice campeón se destacaron Ignacio Stoll (mini aún) y Agustín Gentile; este último un chico que está cerca del metro noventa con condiciones físicas de un atleta y evolución sorprendente para su corto período de tiempo que lleva practicando este deporte.
SUB 16: el bohemio confirmó lo que fue su titulo de OBL hace poco más de un mes y se alzó también con el torneo local de la mano del popular Fernando «Naranjo» Soria. Se disputaron tres finales sumamente reñidas donde ambos equipos ganaron en sus respectivos escenarios y Wanderers por ventaja deportiva llevó la tercera final a su reducto. Facundo Merello, Emanuel De Los Angeles, Cristian López fueron de los más destacados en el campeón. Los dos primeros chicos se desempeñan en el puesto de base, cuentan con muy buena lectura de juego y tiro de tres puntos; el tercero un chico muy alto también con buena mano de tres puntos (genética tiene además, hijo de Leo y sobrino de Germán “Pita” López). Mientras que en Allavena Andrés Oberti, Eliseo Caporale, Agustin Beceiro; este último un base muy rápido con buena visión del juego gol externo y penetración. Un dato importante a tener en cuenta es que Chistian López y Facundo Merello de Wanderers y Agustin Beceiro de Allavena fueron convocados para integrar la preselección uruguaya de la categoría para la disputa de un torneo sudamericano, un lindo aliciente para ellos, sus entrenadores y sus clubes respectivos.
SUB 18: el bicampeón en lo local (2015-2016) y actual campeón de OBL conducido por Ignacio «Nacho» Gil se llevó el trofeo para sus vitrinas en tres finales vibrantes donde los equipos mantuvieron su localía. El equipo vaticano tuvo que disputar la última final de visita por ventaja deportiva de los bohemios. Santiago González, Gastón Giani, Joaquín Comas, Diego Freitas y Juan Diego Cabillón (este último uno de los mejores jugadores de la categoría a nuestro juicio) fueron los destacados del campeón. Por su parte en Wanderers hicieron lo propio Juan Pablo Merello, Santiago Silvestre Chistian López, Facundo Merello y Nahuel Castro; los dos primeros también se destacan en varios partidos en sub 20, sub 23 y primera división.
Con respecto al torneo sub 23 el torneo finalizó hace unos meses atrás y coronó a Centro Allavena como campeón, también frente al Paysandú Wanderers. Si bien no es objeto de esta nota, opinamos que no es una categoría formativa, ya que los chicos que juegan allí ya son en su mayoría jugadores de Primera División, en algunos casos desde varios años antes; los planteles se integran en su mayoría con jóvenes sub 23 que ya juegan en primera más algunos chicos que insinúan buenas condiciones de sub 18 o sub 20, y por lo tanto juegan sus torneos respectivos.
Un gran marco de público acompañó a los chicos de sus respectivas categorías en las finales que por otra parte se desarrollaron en un marco de total corrección, aspecto este a destacar. Desde ya van nuestra felicitaciones a los campeones y también a todos los demás equipos que con un gran esfuerzo hacen que muchos niños y jóvenes practiquen este hermoso deporte.
Para finalizar, y si de organización hablamos, dos hechos puntuales y positivos: después de un “parate” largo comienza un nuevo torneo sub 16 a nivel local y se reanuda el torneo sub 20 que había finalizado su primera rueda. Un tanto discontínuo resultó este último torneo, que se paró por un largo período a mitad del mismo, aunque lo bueno es que arrancamos a jugar de nuevo. En algunos clubes la inactividad viene desde julio, y sabemos que incluso a la pérdida de motivación de todos los actores le tenemos que sumar la perdida de caudal social de algunas instituciones, ya que los chicos al no tener competencia dejan de ir.
Mauricio Dotti
José Luis Verri