Fabián Mannise

Tec. en Jardinería y en Horticultura

Lentamente van quedando atrás los fríos invernales, la primavera empieza a marcar presencia con días más largos y templados, y poco a poco vamos recobrando mayor energía, parte de la cual, recomenzaremos a volcar en nuestros jardines y huertas.

Es el momento de realizar las últimas podas antes de que aparezcan los brotes en frutales, rosales, árboles, arbustos de floración tardía (verano) o los ya florecidos. Los cortes de ramas de más de 5 cm en árboles, deberán ser tratados con pastas cicatrizantes. En la preparación de la tierra, hay que agregar abono orgánico (si no se hizo en febrero) como por ejemplo: compost, mantillo, estiércol, humus de lombriz, etc. Es tiempo también de preparar los semilleros con plantas que florecen en primavera como: Vincas, Prímulas, Verbenas, Ibiris, Cobea scandens, Salvias, Lobelias, Thumbergia alata, Geranios, etc. Asimismo se pueden plantar bulbos y tubérculos de Gladiolos, Lirios, Begonias y Dalias.

 

En la huerta y en luna creciente, se recomienda sembrar melones, pepinos, calabazas y garbanzos.

Las plantas que empiezan a brotar requerirán más agua que durante la época de reposo, por lo que se deberá regar con más frecuencia y en lo posible hacerlo durante la mañana para evitar los hongos de la humedad nocturna.

Atención a la aparición de plagas como la cochinilla y los pulgones a los que se deberá combatir con insecticidas y funguicidas de amplio espectro. Asimismo es tiempo de comenzar los tratamientos preventivos en rosales para prevenirlos de hongos tales como Mildiu y el Oidio.

 Construir canteros

Si contamos con un terreno en el que podemos disponer  de un espacio para la producción de plantas, principalmente hortalizas, que dependen de un suelo con una preparación especial, el método más adecuado es la construcción de canteros.

Creando nuestra propia huerta, lograremos verduras, hortalizas, algunas difíciles de conseguir  y especias frescas, sanas y libres de pesticidas.

El lugar para llevar adelante el emprendimiento, debe ser un suelo rico y de buen drenaje, estar alejado a una zona de grandes árboles, pues estos les darán demasiada sombra a nuestras plantas que necesitarán tener luz solar gran parte del día pues de lo contrario perderán de consumir gran parte de los nutrientes del suelo incluyendo agua y oxígeno.

El paso siguiente es definir la forma a dar a él o los canteros. Para ello hay tres tipos clásicos; geométricos (siguen determinada línea), irregulares (no siguen línea alguna),o de borduras ( que bordean fuentes o  cursos de agua o caminos ). Sí la construcción se mantendrá sólo en los meses estivales debemos hacerla cóncava a fin de acumular agua en primavera y verano.

Para prepararlos, primero hay que marcar su contorno incluyendo la extensión que abarcará cualquiera de ellos. Tendremos que eliminar el pasto utilizando herbicida y dejar por unos días que éste cumpla su función. La siguiente tarea es la rotura de la tierra utilizando una pala de dientes para reducir los terrones grandes. Luego rastrillar así eliminamos todo tipo de obstáculos y finalmente agregamos materia orgánica y fertilizantes.

Sembramos las semillas de alguna verdurita u hortaliza no directamente en la huerta, sino que en algún cajón o recipiente de tamaño manejable (se les llama almacigueras o semilleros) hasta que la plantita tenga un tamaño adecuado para trasplantarla ( llevarla) a la huerta; más o menos, cuando tienen 3 o 4 hojas (de las verdaderas).

A la hora de sembrar, ten  en cuenta el tamaño de las plantas cuando crezcan para que no haya algunas muy grandes que puedan tapar a las más pequeñas.

La mayoría de las verduras se cosechan momentos antes de su plena madurez para gozar de su máximo sabor y textura adecuada.

En las tareas de jardinería no nos podemos olvidar del césped de nuestro jardín. Al aumentar las temperaturas es posible que se incremente la cantidad de malas hiervas que debemos quitar. Además tendremos que airear el césped y comenzar el abonado. También podemos aprovechar para resembrar las zonas deterioradas y escarificar el césped.

Tendremos que comenzar a preocuparnos más por los riegos, sobre todo de aquellas plantas que comienzan a brotar y podremos incorporar abono líquido al agua de riego. Si queremos evitar los hongos que produce la humedad nocturna, será mejor que reguemos por la mañana. Como en ocasiones anteriores, recordar que el agua no debe ser demasiado fría para regar las plantas de interior.

Lo que sembramos ahora, lo cosecharemos durante el verano. Así que a recordar todas las verduras que encontramos en las ferias durante el verano. A veces nos cuesta, porque estamos acostumbrados a ver de todo en cualquier época del año, ya que se pueden preservar los alimentos. Sin embargo, la fruta de la estación es más sabrosa y con mayor vitalidad que los alimentos  fuera de estación. Entonces, si ya has hecho memoria y tu boca ya hace agua por esa rica sandía y esos jugosos tomates; te invito a sembrarlos y ver qué pasa.

Cualquier consulta la puedes realizar a través del Correo Electrónico dfmannise@gmail.com que con gusto te responderé.