Fabián Mannise Tecno. En Horticultura y Jardinería

Muchas veces van a la bolsa de nylon que luego depositamos en el contenedor para que el recolector de residuos se la lleve, deshechos que pueden contribuir a mejorar sin costo alguno nuestros cultivos. Entre ésos elementos se encuentran los llamados posos de café, que son ni más ni menos el residuo que queda en el filtro de la cafetera.

Pocos saben, quizás porque no lo han experimentado, que los posos de café son un buen abono orgánico que contribuye a crear un suelo ligeramente ácido y rico en nitrógeno. No obstante hay que medir su uso pues podríamos subir en exceso la acidez del suelo.

Los cultivos de tomates, pimientos, rosas, azaleas, rododendros, hortensias y arándanos entre otros, que precisan de cierta acidez en el suelo se ven beneficiados con los residuos de café. Primero hay que dejarlos secar y luego se lo añadimos a la tierra. Esa mezcla también ayudará a que el suelo sea más esponjoso con lo que se facilitará la ventilación y el crecimiento de las raíces de las plantas.

Las macetas y jardineras no necesitan en demasía deshechos de café, pero si se poseen canteros y no alcanza con lo que se genera en la casa, puedes conseguir que te los guarden en algún bar o cafetería.

La yerba tampoco es basura

La yerba mate usada debido a su humedad, molido y homogeneidad, constituye un elemento primordial para generar la producción de humus de lombriz, conocido como vermicompost , excelente abono para el desarrollo de nuestros cultivos.

La asociación civil Centro Uruguay Independiente (CUI) que tiene como objetivo promover emprendimientos de carácter productivo, educativo, terapéutico, ambiental y cultural, viene desarrollando una tarea de utilización de residuos entre los que figura la yerba.

Destaca la Institución que en nuestro país, se consumen alrededor de 30 millones de kilos de yerba mate al año y según distintas encuestas toman mate entre el 84 y el 90% de los habitantes.

Al humedecerse la yerba triplica su peso, lo que determina una importante carga en el total de los deshechos que se generan en hogares, oficinas, instituciones diversas, etc.

Destaca el CUI, que la producción de vermicompost a partir de yerba usada, puede ponerse en práctica en pequeños patios, balcones, azoteas y sótanos a través de un manejo simple, sin olores ni riesgos de ningún tipo.

El vermicompost es un residuo orgánico que con el adecuado laboreo y compostaje, es puesto como sustrato y hábitat para la lombriz californiana o roja que lo transforma en una extraordinaria enmienda fertilizadora.

La técnica consiste en la cría de esas lombrices para la producción de humus a partir de un sustrato orgánico. Ese material, además de ser atacado por los microorganismos; hongos, bacterias, levaduras, etc. existentes en el medio natural, también lo es por la lombriz a través de su complejo sistema digestivo.

Científicamente la lombriz se llama Eisenia Foetida y tiene un ciclo evolutivo rápido durante el cual consume vorazmente cualquier tipo de desecho por ejemplo; restos de comida, cascaras ( inclusive de huevos), y residuos vegetales crudos; borra de café, té, yerba mate, todo lo que deberá ser degradado al máximo para que la lombriz pueda tomarlo.

Asimismo pueden servir de alimentos, restos de podas (tallos delgados no leñosos) cortes de césped, rastrojos, hojas ( evitar las aromáticas como alcanfor, eucalipto, roble, castaño o níspero.

Es recomendable asimismo el uso de los estiércoles de herbívoros como bovinos, ovinos y caprinos  puros o mezclados.

Tras 4 o 5 meses, se obtiene una materia orgánica producto de las eyecciones de la lombriz conocido como humus que posteriormente y a lo largo de tres meses metabolizan micro-organismos, obteniéndose  entonces el producto acabado.

Las lombrices requieren una humedad del 8o%, una temperatura entre 18º y 25º,y el PH del suelo debe rondar entre 5 y 7. Para reproducirse al ser hermafrodita insuficiente, se aparea al tercer mes de vida. Como consecuencia de ello cada 7 u 8 días deposita una capsula que contiene 4 embriones. Después de 21 días nacen lombrices capaces de moverse y alimentarse.

Un probable habitad para la cría de lombrices y producción de humus, puede construirse con dos camas de paredes de madera forradas con nylon grueso y transparente de aproximadamente 1 m x 1 m y unos 50 ctms. de alto. No es necesario piso pues las camas pueden asentarse sobre terreno arenoso que absorbe el exceso de agua.

Como alimento debe agregarse un volumen de 40 cm. de alto de bosta de caballo que es menester cubrir con pasto seco embolsado para ayudar a mantener la temperatura y la humedad. Por último hay que cubrir la cama con sombra negra y maderas y chapas para evitar la lluvia fuerte y el calentamiento extremo durante el verano.

En cautiverio las lombrices viven hasta 4 años aproximadamente, no contraen ni trasmiten enfermedades y llegan a pesar en su edad adulta hasta un gramo, producto de igual consumo diario de alimento.

La lombricultura además del beneficio que brinda al suelo, aporta al mercado soluciones y posibilita a quien se dedica a su explotación dineros extras por la venta de abono orgánico.

Recuerda que cualquier consulta la puedes realizar a través del Correo Electrónico dfmannise@gmail.com que con gusto te responderé.