“Quien larga una movilización tiene que hacerse responsable”
El dirigente de la Asociación de Productores de Parada Esperanza analizó los problemas que aquejan al sector, que en su opinión reclaman soluciones urgentes del gobierno, al tiempo que pidió que las protestas se canalicen a través de las gremiales correspondientes.
El productor lechero Roberto Ceriani integró la lista de suplentes de Julio Pintos a la Intendencia por el Frente Amplio, en 2005.
En diálogo con 20Once, comenzó señalando que “si bien pasamos varios años con precios internacionales buenos, que permitían el desarrollo de la producción, los costos se han ido incrementando”. Mencionó también, “un avance tecnológico vertiginoso”, que se dio en el sector agropecuario al igual que en “los demás sectores de la economía nacional”, lo que obligó a los productores a obtener financiación, ya que “la innovación no es gratis”. Y esta situación se da en un país que “no tiene líneas de crédito adecuadas en los tiempos que se necesitan para la maduración de las inversiones”. Puso como ejemplo que una vaca necesita nueve meses para parir, y la hija de esa vaca para dar leche necesita dos años y medio”. “Este desarrollo generó un endeudamiento importante a corto plazo de los productores, básicamente los lecheros, que en su momento los precios internacionales lo permitía” apuntó Ceriani. “Se siguió adelante porque era necesario, porque el país lo pedía, porque las señales de la industria eran que se produzca más leche…nos comimos la pastilla” destacó. Los adelantos determinaron “un uso intensivo del ambiente, que también es un problema”, lo que derivó en la sanción de una ley de manejo responsable del suelo, recordó el productor, ya que “desde el sector agrícola se estaba haciendo un uso demasiado exhaustivo del ambiente, deteriorándolo”. Explicó que ahora ocurre que los mercados internacionales caen. Somos en el sector lechero exportadores de commodities, De esta manera se exporta el 70 % de la leche que se produce en Uruguay, como leche en polvo entera, descremada, algunos quesos. El 30 % de la leche que se vende en el mercado interno, le genera a Conaprole el 60 % de sus ingresos. Seguimos viviendo los productores porque el consumo interno fue alto en estos años, ya que se incrementó el poder adquisitivo de los trabajadores. Al caer los mercados internacionales, se produce una caída de precios. A fines de 2014 y principios de 2015 se dio una debacle. El sector lechero se desmanteló. Muchos productores debieron vender capital para poder subsistir. Según datos del INALE (Instituto Nacional de la leche) fue el año en que se vendió más ganado lechero a los frigoríficos para sustentar las empresas. Esto es criminal, es ganado que podría estar produciendo hoy. El sector lechero en cuanto a tierras, maquinaria, infraestructura de ordeñe, ha invertido 7 mil millones de dólares. Si a eso le sumamos la logística de fletes, el aparato industrial, la distribución, y la exportación, estamos hablando de varias UPM (la pastera finlandesa que planea instalar una nueva planta en Uruguay, en lo que constituiría la mayor inversión en el país). La cadena lechera genera entre 50 y 60 mil puestos de trabajo. En los establecimientos hay en promedio 4,5 hombres entre mano de obra familiar y contratada. En el año 2016 desaparecieron 163 productores lecheros. Y hablamos de un gobierno que desde 2005 puso a la lechería como buque insignia”.
En definitiva, desde el sector se reclama a las autoridades que “diseñen herramientas para ir saliendo del paso mientras mejoran los mercados internacionales”.
En respuesta a quienes critican los reclamos de los productores identificándolos con grandes terratenientes, dijo Ceriani que “en el sector ganadero, el 65 % de las explotaciones son menores a 200 hectáreas”. Se estima que cada hectárea genera entre 45 y 60 dólares, añadió. “El 75 % de los productores lecheros tenemos menos de 130 hectáreas” subrayó “apuntamos a la base social del agro, los grandes productores tienen más espalda. Conaprole tiene una base social que le ha permitido sobrevivir, nuclea el 80% de la producción, y es uno de los exportadores más importantes del país”.
El endeudamiento del sector lechero asciende a 300 millones de dólares solo con la banca, destacó Ceriani.
Desde hace tres años trabajan las gremiales junto al gobierno en la búsqueda de soluciones, que han consistido en rebajas en las tarifas de UTE y la conformación de un fondo para el sector lechero, que se debe devolver mediante el pago de 24 centésimos por cada litro de leche por parte de los productores. Ceriani califica estas medidas como “insuficientes”. Se trata de productores en el sector de 58 años de edad en promedio, y con un recambio generacional que no llega al 30%. Y de una producción que demanda mucho tiempo y está sujeta a muchos avatares, que no para ningún día del año.
Aclaró que no habla solo de subsidios, sino de “políticas diferenciales”. El 95 % de los empleos lo generan las pequeñas y medianas empresas. Ceriani criticó las exigencias de UPM en cuanto a que “obliga al país a comprarle una cantidad determinada de energía eléctrica para no cerrar. Hablamos del cambio en la matriz energética y sin embargo no se refleja en las tarifas porque hay una necesidad fiscal del gobierno central. En cambio le garantizamos a los inversores en molinos de viento, una facturación aunque no estén funcionando”.
El gremialista rural reivindicó a las instituciones que vienen trabajando desde hace años en estos temas, como la Asociación Rural, Federación Rural, Asociación de Productores de Leche entre otras, en contraposición a las convocatorias anónimas realizadas por whatsapp. “Quien larga una movilización tiene que hacerse responsable” enfatizó. Ceriani se preguntó quien acudirá a reunirse con el Presidente de la República en caso que Tabaré Vázquez convoque a una reunión. “Hay que darle una organicidad” a los reclamos, opinó.
PILI
Sobre la situación en Pili, sostuvo que “es muy delicada”. Su endeudamiento “es importante, de 48 millones de dólares”. “Tiene poca materia prima, 130 mil litros diarios de leche cuando tiene capacidad para producir 400 mil litros”, lo que se produjo debido a la importante inversión en una planta moderna cuando se cayó el mercado venezolano debido a la crisis política en ese país, así como la caída en los precios internacionales. Una de las soluciones pasa por lograr un acuerdo con Conaprole para producir queso muzzarela. “Ahora la pelota está en la cancha del Poder Ejecutivo”, y no descartó la necesidad de una intervención gubernamental, como en su momento sucedió con Conaprole.
