Entrevista al Fiscal Rodrigo Morosoli

Por Miguel Angel Olivera Prietto/La Otra Voz, Tacuarembó

El Dr. Rodrigo Morosoli es actualmente el Fiscal Letrado de Montevideo de Flagrancia y Turno de 13er Turno (cargo ganado por concurso de oposición y méritos hace un par de años, asumido recientemente). Algunos años atrás trabajó en Tacuarembó y fue quien estuvo cuando se denunciaron los delitos contra los DDHH antes y durante la dictadura, en nuestra ciudad. También fue el primer fiscal que tomó el caso de ADEOMT, cuya causa son denuncias por supuestas estafas y usura de algunos dirigentes contra sus compañeros funcionarios. En Rocha su nombre ingresó a los medios capitalinos pues fue el primer fiscal del lamentable caso de Lola Chomnalez, y ha hecho mucho “ruido mediático”, recientemente, por estar al frente del caso del sindicalista millonario argentino Marcelo Balcedo.
LaOtraVoz se comunicó con el joven profesional (37 años), que está haciendo una brillante carrera en la Justicia, para conocer, desde su mirada, algunas cuestiones que el público en general no comprende ni conoce, y muchas veces prejuzga o critica (muy visible en las redes)
La modalidad utilizada fue el envío de preguntas por correo, con respuestas devueltas por el mismo medio.

Entrevista a Rodrigo Morosoli:
El público en general, que ya no entendía cómo funcionaba la Justicia, ahora está más perdido con el nuevo Código de Proceso Penal. Algunos hablan de pérdida de libertad y retroceso, ¿Cómo lo ves tú?
Llevamos apenas cuatro meses del sistema acusatorio contra siglos de un sistema inquisitivo, escrito, secreto, lento. Es muy pronto para hacer evaluaciones.
Por lo pronto, la ciudadanía (mayormente a través de los medios de comunicación) va aprendiendo un nuevo lenguaje (formalizaciones, medidas cautelares, juicios abreviados) y se va familiarizando con las audiencias públicas. Ahora se puede ver lo que pasa en el juicio. Deja de ser un secreto para “entendidos” que ocurre entre cuatro paredes y se presta a rumores y suspicacias. La publicidad del proceso implica mayor calidad democrática, mayor transparencia.
Cuando los ciudadanos se apropien del sistema, entiendan sus nuevos derechos y asimilen las diferencias con el sistema anterior, no dudo que el balance será positivo. Pero repito: llevamos cuatro meses contra siglos de lo otro.
¿Puedes sintetizar las diferencias con el proceso anterior, ahora que está en funcionamiento?
Como dije anteriormente, solamente la publicidad hace una diferencia increíble. Que un vecino pueda ir a una audiencia donde se debaten asuntos trascendentes, y pueda controlar cómo trabaja el Juez, el Fiscal, el Defensor, es un salto de calidad imponente.
Por otro lado, está el tema de la separación de roles. Antes, Juez y Fiscal iban “en yunta”, y del otro lado estaba el imputado con la Defensa. Ahora, el Juez vuelve a su lugar natural de tercero imparcial que dirime el conflicto, mientras que la Fiscalía trabaja mano a mano con la Policía (de forma más directa y ágil, en el mismo cuadro) y el Defensor tiene más herramientas para ejercer su trabajo.
Además el sistema prevé más vías para solucionar los conflictos penales, que contemplan los intereses de las víctimas, que deben ser oídas y contempladas.
Por otro lado, los casos de flagrancia (cuando al delincuente lo agarran con “las manos en la masa”) permiten llegar a sentencias de condena en 48 horas, que se cumplen íntegramente. Esa es otra diferencia con el sistema anterior, donde los juicios podían durar años, y el imputado entraba en prisión preventiva pero luego era excarcelado y no cumplía la condena.
Se ha anunciado la creación de una Fiscalía de Delitos de Lesa Humanidad por violaciones de DD.HH en dictadura. ¿Cómo surge esto? ¿Cómo funcionará?
Es una Fiscalía dedicada 100% a investigar las violaciones masivas a los DDHH acaecidos en la última dictadura cívico militar. Especializada y capacitada para tratar con las víctimas del terrorismo de Estado. Con acceso a toda la información disponible en el Estado sobre ese período.
Surge como una necesidad de llevar a cabo una investigación eficaz de estos delitos, con una estrategia única (para contrarrestar la estrategia monolítica que llevan adelante las Defensas en esos casos) y que permita optimizar los recursos humanos, a la par que evitar revictimizaciones (piénsese en una persona que es víctima y declara como tal en Paso de los Toros, pero al mismo tiempo es testigo de delitos cometidos en el “300 Carlos” por ejemplo. ¿Para qué exponer a esa persona a diferentes audiencias, revictimizándola, si con una sola declaración alcanza y puede ser utilizada en varias causas?)
¿Qué podrán esperar las víctimas y sus familias, así como la sociedad en su conjunto, de esta fiscalía?
Yo creo que pueden esperar un trato respetuoso, digno y humano, comprensión, reparación y una dedicación constante a sus reclamos de justicia. En cuanto a la sociedad, puede esperar un trabajo serio e integral en pos de lograr la verdad de los hechos denunciados y en su caso, la responsabilización penal de los eventuales responsables.
¿Cómo interpretas el hecho de que tantos expedientes estén retenidos, y sus definiciones se vayan postergando?
Volvemos al inicio. El sistema anterior (inquisitivo) era lento, escritural, ritual. Se hacía del trámite un fetiche, en vez de solucionar los conflictos sociales de naturaleza penal. Eso es lo que pretendemos cambiar con el sistema acusatorio.
El Fiscal de la Nación Jorge Díaz ha recibido amenazas, y en las últimas horas, duras declaraciones del Centro Militar, por esta fiscalía de DDHH… ¿Qué opinión te merece?
Nuestra tarea está sometida no sólo a las críticas de la ciudadanía, sino también a estos avatares más amargos. Hay que defender la institucionalidad a capa y espada, y cumplir la tarea encomendada sin temores. El Estado de Derecho debe ser preservado de todo ataque, y a los enemigos de la Democracia y la República, debemos responderles con más Democracia y más República.
Cierta prensa alimenta sus espacios interpretando hechos, mostrándolos como noticias que el tiempo demuestra que no eran exactas… ¿Qué produce ese estilo periodístico en el trabajo de la Justicia?
Creo que es un desafío pendiente que tenemos como servidores públicos. Debemos exponer nuestro trabajo ante la ciudadanía para que ésta lo evalúe. Y hoy en día, el ágora pública está en las redes sociales y los medios digitales.
La prensa es el canal casi excluyente que tenemos con la ciudadanía. De nosotros depende que nuestra voz se escuche con claridad, para que la población forme su opinión.
Si salimos a dar la cara, las chances de malinterpretación o manipulación disminuyen. E incluso podemos ser didácticos y explicar el funcionamiento del sistema. En el siglo XXI un sistema de Justicia encerrado tras cuatro paredes es inconcebible.
¿Cómo convive la Justicia con la gente opinando en las redes, por miles, sobre casos de los cuales obviamente no conocen pormenores?
Retomo la respuesta anterior. Somos servidores públicos, expuestos al escrutinio público. De nosotros depende que la gente tenga información de calidad, y entienda cómo funcionan las cosas. Nuevamente, llevamos tan sólo cuatro meses…
Hay una cifra que ronda por allí. Indica que hay un 70% de las denuncias que no se hacen. ¿Cuál es tu lectura?
Hay que darle legitimidad al sistema de Justicia. Que el ciudadano de a pie crea en él, lo respete, lo ayude, se involucre. Eso se logra apretando los dientes y trabajando más y más. Los resultados no serán mágicos, pero si seguimos esta línea de compromiso y apertura, seguramente mis hijos y tus nietos vivan en un Uruguay con un mejor servicio de Justicia.